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Las fábulas egipcias y griegas (1 de 8)

DESVELADAS Y REDUCIDAS A UN MISMO PRINCIPIO, CON UNA EXPLICACIÓN DE LOS JEROGLÍFICOS Y DE LA GUERRA DE TROYA   Dom Antoíne-Joseph Pern...

Versículo al azar

El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUE — EL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.
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27 septiembre 2013

La nueva luz química de El Cosmopolita (notas de extractos seleccionados por L. Cattiaux)
Notas comparativas
Buscad en primer lugar el Reino de Dios, y todo lo demás os será dado. Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al novio. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. Pero mientras ellas iban a comprar, vino el novio; y las que estaban preparadas entraron con él a la boda; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.
Mateo 25:1-13, Reina-Valera

42'. ¿Acaso la única solución eficaz no es buscar solamente la salvación de vida, transmitida por el Señor descendido del cielo y encarnado entre nosotros para nuestra reintegración en la vida eterna y pura? ¿No está dicho: «Buscad primero el reino de Dios y su justo empleo, y todo lo demás os será dado por añadidura»?
El Mensaje Reencontrado XXIV
Por lo demás, para adquirir esta ciencia es necesario estudiar, leer y meditar, a fin de que puedas conocer la vía de la Naturaleza, que el Arte debe necesariamente seguir. Y, al igual que Jesucristo, de la casa de David, ha tomado la naturaleza humana para la liberación y la redención del género humano, prisionero del pecado a consecuencia de la desobediencia de Adán, igualmente, en nuestro arte, lo que está mancillado por una cosa es también levantado, lavado y librado de esta mancha, y por la cosa opuesta.
Codicilio, Raimon Llull

36'. Algunos están dotados para la búsqueda de la santidad porque necesita el amor al prójimo y el olvido de sí mismo.
No hay casi nadie que esté dotado para el misterio de Dios porque hay que meditarlo mucho tiempo y adquirir el completo conocimiento de la naturaleza y del hombre. Sin embargo, el amor de Dios basta a cada uno y todos pueden adquirirlo fácilmente.
El Mensaje Reencontrado XVI
Nuestra medicina, con toda seguridad, está compuesta del Sol y de sus mismos rayos. He aquí una razón que nos hace conjeturar justamente que todas estas obras han sido producidas por la fuerza y las facultades de este mismo medicamento. Pues este medicamento del alma, como así se le llama sobre la inscripción de Semiramis señalada más arriba, si cura la cólera y el dolor; si, como remarca Janus Lacinius, es una medicina eficaz contra las enfermedades de las personas, tanto las del alma como las del cuerpo; si expulsa claramente las perturbaciones; si vuelve buenos a los hombres, es decir no envidiosos de lo que es de otros; si igualmente los preserva; si además, como el mismo autor testimonia, iguala y estabiliza los humores del cuerpo cuando están en algún tipo de exceso, si lleva a la salud y afirma la débil vejez, ¿por qué no podría llevar a acto lo que existe en potencia?
Arcana arcanissima, Michael Maier

19'. La luz del sol, de la luna y de las estrellas fecunda perpetuamente el agua del cielo que lleva la simiente hasta las profundidades de la tierra, de donde surge la vida de los seres y de las cosas.
El Mensaje Reencontrado IV
En Dantin: nuestra agua se encuentra en los viejos establos, en las letrinas y en las cloacas hediondas. En Alfidus: nuestra piedra se encuentra en todas las cosas que están en este mundo y en todas partes; se encuentra tirada en los caminos, y Dios no ha fijado un alto precio para comprarla, a fin de que tanto los pobres como los ricos puedan adquirirla. ¡Y bien! Esta sal ¿no está manifiestamente señalada en todos estos lugares? Es verdaderamente la Piedra y el agua seca que puede encontrarse en todas las cosas, incluso en las cloacas, en tanto que todos los cuerpos están compuestos de ella, se nutren de ella y aumentan por medio de ella, y por sus corrupciones se resuelven en ella, y también porque una gran cantidad de esta sal grasa causa la fertilidad. Cosa que los más ignorantes labradores dominan mejor que nosotros que somos doctos, cuando para rehacer los lugares que son estériles a causa de la sequedad, se sirven de un estiércol podrido y de una sal grasa hinchada. Lo que se puede comprender por estos bovinos lo hemos dicho cuando hemos explicado a Apis, y también en otros lugares: es la materia filosófica, que se encuentra en el estiércol, es decir, que en su aspecto es vil y está envuelta de numerosas superfluidades que el filósofo debe limpiar.
Arcana arcanissima, Michael Maier

17'. En el centro del Universo y en el corazón del hombre están contenidos los misterios de Dios.
¿Quién ahondará el abismo? ¿Quién manifestará la vida de la tierra? ¿Y quién consolidará el rocío del cielo?
El Mensaje Reencontrado III
Solamente el conjunto de Sabios la ha conocido y la denominan su Sal, se extrae de su tierra. Ha perdido a un gran número de locos, ya que la tierra común aquí no vale nada. Ni de ningún modo la sal vulgar, sino más bien la Sal del mundo, que en sí contiene toda la vida.
Por lo demás, los poetas inventaron que Pitón, que antes se llamaba Tifón (por el anagrama de las dos palabras, Tiphon = Phitón), era la serpiente que vivía no lejos del río Céfiso.
Es esta la serpiente que Apolo ha matado. Y como se ha vuelto líquido por putrefacción se llama Pitón.
He aquí lo que permite explicar suficientemente quién es este Apolo, nuestro Sol, y lo que es el dragón, la serpiente o Pitón, es decir, esta agua fétida que se pudre.
Arcana arcanissima, Michael Maier

68. Dios en el centro de la vida.
La vida en medio de la muerte.
Así, todo está expuesto a la vista de cada uno.
El Mensaje Reencontrado V
El fuego, pues, es la Naturaleza que no hace nada en vano, que no podría equivocarse y sin la que nada se hace. Con ese mismo Fuego del que se sirve la naturaleza bajo tierra ha de trabajar el arte y de éste modo deberá imitar a la naturaleza. Un Fuego que es vaporoso pero no por eso es ligero, un Fuego que nutre y no devora nada, un Fuego natural pero que ha de ser hecho por el arte, seco, pero que hace llover, húmedo pero que deseca. Un agua que apaga, un agua que lava los cuerpos pero que no moja las manos.

47'. La naturaleza da lecciones sin recibir ninguna.
El Mensaje Reencontrado I
Así, la Naturaleza, que siempre procede con orden, tiende desde las cosas bajas, por las medias, hasta la cumbre de perfección y como la tierra es un cuerpo compacto, el agua no puede transformarla de golpe en su propia naturaleza; por ello, a menudo se eleva por medio del calor del Sol, que la destila y la envía de nuevo sobre la tierra a fin de aportarle la virtud del fuego, por lo que, a causa de sus reiteradas aspersiones, la tierra se resuelve en sus simientes ya que las simientes inherentes a la tierra poseen en sí el fuego de la Naturaleza que participa del fuego celeste. No obstante, no purgamos por destilaciones comunes y ridículas o por las todavía más insensatas filtraciones, sino por medio de un fuego secreto, tangible y natural; y aquel que conoce este fuego y cómo lavar con él, conoce la llave de nuestro Arte, incluso nuestro oculto Saturno y el estupendo e infernal lavabo de la Naturaleza.
Aula Lucis, Eugenio Filaleteo

92'. El agua asciende del abismo de muerte y desciende del cielo de vida por la potencia del amor que une toda pureza en Dios.
El Mensaje Reencontrado IV
Existe una llave secreta que abre la puerta de estos secretos; está oculta en un cuerpo muy común y se puede contemplar con los ojos vulgares, pero que es muy valioso a los ojos de los verdaderos Filósofos. Digo ahora que la sal común tampoco es la piedra porque no es universal y es un cuerpo formado por la naturaleza como los demás cuerpos, que nunca puede cambiar por sí mismo ni convertirse, o para decirlo mejor, ni producir nada, como lo hace nuestra sal natural y vegetable, que procrea todas las cosas porque es el espíritu del Universo, del que se saca la semilla de naturaleza.
Los Cinco Libros, Nicolas Valois

89'. El conocedor conserva evidente y secreta la llave del cielo y de la tierra.
El Mensaje Reencontrado IV
Al pasar por la tierra, el agua atrae a la naturaleza, vistiéndose con su esencia más delicada y ayudando a la putrefacción, que es la madre de la generación, ya que sin agua no se hace la putrefacción. Lo que se requiere en primer lugar en el arte de la alquimia es la disolución, porque el orden natural quiere que el cuerpo se cueza en un agua, es decir, en una plata viva y para decirlo todo la plata viva disuelve el azufre que le es añadido y que se opone a ella y esta disolución no es más que una disposición de lo húmedo con lo seco y esto es propiamente la putrefacción y ésta volverá negra a la materia.
Splendor Solis, Salomón Trismosin

7'. De saturno a la luna y al sol sólo hay una vía, que es la depuración paciente del cuerpo bruto hasta la unión del espíritu nítido con el alma perfecta.
El Mensaje Reencontrado III
En suma, por medio de una sal imperceptible a los sentidos, el agua disuelve las simientes que contiene la tierra; esta disolución separa los cuerpos, dicha separación los lleva a la putrefacción y la putrefacción a una nueva vida. Este cuerpo se llama Rebis o Bina Res. Sin embargo, es una única cosa individual que por sí misma y sin adición de ninguna otra se altera y se pudre, se disuelve y se congela, lo cual proviene de la diversidad de esa doble sustancia de misma raíz, la cual engendra dichos efectos en sí misma por la contrariedad de estas dos substancias, pues donde hay contrariedad de cualidad no se puede producir ninguna alteración.
Manuscrito Hel’ouia, Louis Cattiaux

35'. El Sabio dispone la simiente y Dios la abre por medio del agua y del fuego.
El Mensaje Reencontrado I
El Espíritu universal presente en todas las cosas, que es como el gobernador de este Espíritu particular y el vínculo que ata lo material visible con lo material invisible, es decir, el cuerpo y el espíritu juntos. En esa materia no basta conocer la simiente particular de cada cuerpo de los tres reinos de la naturaleza que corrientemente lo tiene inherente en sí mismo; menester además conocer la simiente del Espíritu universal que él infunde admirablemente a los animales, los vegetales y los minerales, sin el que nada subsiste ni se engendra; porque ese Espíritu, ese quinto elemento, ese instrumento del Eterno, es absolutamente imprescindible en la procreación de las cosas. Así como contiene la tintura universal de las simientes, tiene también el poder de obrar sobre lo universal, y debe razonablemente servir de base a la Medicina universal, la que nunca nadie sacó, ni sacará, de un cuerpo particular de los animales, de los vegetales, ni de los minerales.
Carta Filosófica, El Cosmopolita

81'. Cuando el cuerpo es vencido, el espíritu aparece puro y libre, y el alma santa los une en Dios para siempre.
El Mensaje Reencontrado IV
De tal manera que los rayos de esta alma sensitiva o animal sufren, por residir en los espíritus animales y elementales, una mezcla muy grande de tinieblas ligadas a la materia mugrienta e impura, lo que la hace menos sutil y penetrante, impidiéndole conocer las cosas si no es superficialmente. Cuando la naturaleza cuece los metales en las minas con ayuda del fuego natural, no puede llegar a ello si no es empleando un recipiente adecuado a la cocción. Nos proponemos imitar a la naturaleza en el régimen del fuego, entonces imitémosla también para el recipiente. Examinaremos el lugar donde se elaboran los metales. Ante todo, vemos manifiestamente en una mina, que bajo la montaña hay fuego, que produce un calor igual y cuya naturaleza es de aumentar sin cesar. Al elevarse, deseca y coagula el agua espesa y grosera contenida en las entrañas de la tierra, y la transforma en Mercurio. Las partes untuosas minerales de la tierra, son cocidas, reunidas en las venas de la tierra y corren a través de la montaña, engendrando el Azufre.
Espejo de alquimia, Roger Bacon

35. El mal espiritual y corporal aparece por la disminución del ser puro que subsiste en nosotros, y por el aumento del no ser impuro que nos aprieta por todas partes.
El Mensaje Reencontrado IV
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21 septiembre 2013

La nueva luz química de El Cosmopolita (notas de extractos seleccionados por L. Cattiaux)
Notas comparativas
Así pues, aplicaos enteramente a este primitivo sujeto metálico, a quien la Naturaleza ha dado verdaderamente una forma de metal, pero lo ha dejado crudo aún, inmaduro, imperfecto e inacabado.
Este gran secreto está oculto en ese hijo de Saturno, tal como todos los Filósofos lo afirman y juran.
Se dice que Aquiles era hijo de Peleo y de Tetis. Aunque hayamos explicado ya lo que la fábula nos da a entender por ello, es mi propósito retocar alguna cosa para hacer la prueba más completa. Peleo viene de πελίς, negro, moreno, lívido, o de πηλός, barro, cenagal. Tetis es tomada por el agua. Isacio dice que Peleo, aconsejado por su padre, tuvo relación con Tetis, cuando entre todas las formas que tomaba para evitar las persecuciones de Peleo, tomó la forma de un pez conocido con el nombre de seco. Así he aquí a Aquiles hijo del barro negro y del agua. Se sabe que este pez llamado seco suelta un licor negro que tinta el agua en la que se encuentra y la transforma, por así decirlo, en tinta. Todo esto conviene bien a la circunstancia de la concepción del hijo filosófico, que hemos dicho que sucede, según los filósofos, cuando la materia puesta en el vaso llega a un estado parecido al de un barro negro, o al de la pez negra fundida. Por la misma razón la fábula dice que las bodas de Peleo y de Tetis se hicieron sobre el monte Pelión en Tesalia.
Dom Antoíne-Joseph Pernety

60'. El agua sale de la tierra y vuelve a la tierra hasta que se abre la flor blanca y hasta la maduración del fruto púrpura.
El Mensaje Reencontrado II
Siguiendo el parecer de todos los filósofos, decimos que la verdadera disolución es la llave de todo este Arte; que hay tres clases de disoluciones: la primera es la disolución del cuerpo crudo; la segunda de la tierra filosófica; y la tercera es la que se hace en la multiplicación. Por esta razón se dice que la obra se hace en dos noches y tres días; porque los días son similares a estos tres regímenes, y las noches a las putrefacciones, que son las disoluciones tan recomendadas en la obra. Aunque se diga que hay varias disoluciones, en realidad sólo hay de dos tipos, una violenta y rural, y otra suave y filosófica, bajo la cual ambas están comprendidas.
Los Cinco Libros, Nicolas Valois

5. La mortificación del cuerpo debe preparar la purificación del espíritu y la regeneración del alma.
El Mensaje Reencontrado VIII
Vigilad principalmente en la purificación de la piedra y tened cuidado de que la virtud activa no se queme o se sofoque, ya que ninguna simiente puede crecer ni multiplicarse cuando, a causa de algún fuego exterior, le ha sido quitada su fuerza generativa.
Más bien hay que gobernarla de la misma manera que Dios nos hace nacer los frutos de la tierra para alimentarnos.
Dios nos ha creado este Bronce, que es la única cosa que tomamos; destruimos su cuerpo crudo y mugriento, extraemos el núcleo bueno que tiene en su interior, nos deshacemos de lo superfluo y preparamos una medicina de lo que no era más que un veneno.
Y en este sublimar, que convierte en puro y fino, el fuego debería ser suave; pues si en este sublimar con un fuego suave , los cuerpos no se purifican, y las partes groseras y terrestres de éstos (notad esto bien) no se separan de las impurezas de lo muerto, no seréis capaces de perfeccionar la obra. Pues no necesitas más que la parte fina y sutil de los cuerpos disueltos, que nuestra agua te dará, si procedes con un fuego suave y lento, separando las cosas heterogeneas de las cosas homogeneas, es decir las partes que no son de la misma naturaleza de las que lo son.  

37. Así, es preferible para nosotros pedir el consejo y el auxilio del Señor en todas las circunstancias, y ponernos con fe en sus manos milagrosas...
37'. Que separan suavemente en nosotros la vida del veneno que la ahoga y que la mata cada vez más, pues el Señor sabe rechazar el pecado y sabe infundir en nosotros su salvación santa y perfecta.
El Mensaje Reencontrado XXXI
Se ve también, por la exacta anatomía de los metales, que en su interior participan del oro, y que su exterior está envuelto de muerte y maldición, ya que en primer lugar se observa en estos metales que contienen una materia corruptible dura y grosera de una tierra maldita, a saber, una sustancia mugrienta, pedregosa, impura y terrestre, que traen desde su mina. En segundo lugar, una agua mal oliente y capaz de dar muerte. En tercer lugar, una tierra mortificada que se encuentra en esta agua mal oliente y por último una cualidad venenosa, mortal y furibunda. Sin embargo, cuando los metales son liberados de todas estas impurezas malditas y de sus heterogeneidades, entonces se encuentra en ellos la noble esencia del oro, es decir, nuestra sal bendita, tan alabada por los Filósofos, de la que nos hablan tan a menudo y que nos han recomendado en estos términos: Extraed la sal de los metales sin ninguna corrosión ni violencia, y esta sal os producirá la Piedra blanca y la roja. ítem: Todo el secreto consiste en la sal, de la cual se hace nuestro Elixir perfecto. El azufre celeste se une a la sal de la tierra por medio del mercurio del agua para formar un sólo cuerpo-espíritu compuesto de alma, de espíritu y de cuerpo; siendo el azufre la forma, el mercurio el medio que une y la sal la materia.
Manuscrito Hel'ouia, Louis Cattiaux

83'. Toda humedad será expulsada de la tierra y el fuego consumirá la mugre inmunda hasta que la sal virginal aparezca, a la que se devolverá el agua celeste para formar el nuevo mundo de Dios.
«¿Quién nos hará oír esta palabra del comienzo y del fin de los tiempos?
¿Quién nos mostrará el germen desnudado de la creación perfecta del Señor?»
El Mensaje Reencontrado II
Esta sola, única y misma materia, que no es otra cosa que oro verdadero y natural, es no obstante muy vil, se tira por los caminos y se puede encontrar en ellos. Es de mucho precio y de un valor inestimable y sin embargo no es más que excremento.
Ya que, como nuestra Sal al comienzo, es un sujeto terrestre pesado, rudo, impuro, caótico, pegajoso, viscoso, y un cuerpo que tiene la forma de una agua nebulosa; es necesario que sea disuelto y separado de su impureza, de todos sus accidentes terrestres y acuosos y de su sombra espesa y grosera y, sobre todo, que sea extremadamente sublimado a fin de que esta sal cristalina de los metales exenta de toda hez, purgada totalmente de su negrura, de su putrefacción y de su lepra, se convierta en muy pura y soberanamente clarificada, blanca como la nieve, fusible y fluyente como la cera.
No es uno solo que dice que la materia de este arte es de un precio vil e incluso que no cuesta nada y que el fuego para trabajarla, no cuesta más; que sólo se necesita un vaso o máximo dos para todo el transcurso de la obra.
Dom Antoíne-Joseph Pernety

27. SCIENCIA SANTA y SABIA.
27'. SAL SAGRADA y SECRETA.
27". SOLOS SOL y SELENE.
El Mensaje Reencontrado XXXII
Verdaderamente es una sal que en su comienzo es, sin duda, totalmente negra y mal oliente. Es un gigante desmesurado y, por lo tanto, necio, que desprecia el oro bajo; tal es también el decir de los filósofos: su oro se encuentra en lugares viles, totalmente deformado y los necios lo desprecian porque parece tan miserable. También se le llama el oro negro.
El Hilo de Penélope, Emmanuel d'Hooghvorst

6. La ciencia de los hombres es un estiércol recubierto de oropel.
La ciencia de Dios es un oro recubierto de barro.
6'. La corteza terrestre extravía a los más sutiles observadores, pero el mar interior ilumina al hombre simple y creyente.
El Mensaje Reencontrado II
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28 agosto 2013

La nueva luz química de El Cosmopolita (notas de extractos seleccionados por L. Cattiaux)
Notas comparativas
Por medio de la primera putrefacción, la Naturaleza hace y produce cosas puras, pero por la segunda putrefacción produce cosas aún más puras, más dignas y más nobles. Habiendo elegido ya la Materia de la Piedra, conoces además la manera segura de obrar, y sabes con la ayuda de qué método se hace que aparezcan los diversos colores al cocer la Piedra. Un filósofo ha dicho: "Tantos colores como nombres. Para cada nuevo color que aparece en la Obra, los Alquimistas han inventado un nombre diferente. Así, a la primera operación de nuestra Piedra, se le ha dado el nombre de putrefacción, porque nuestra Piedra es entonces negra. Cuando hayas encontrado la negrura, dice otro filósofo, sabe que en esa negrura se oculta la blancura, y es preciso que la extraigas". Después de la putrefacción, la piedra enrojece y acerca de ello se ha dicho: "Con frecuencia la piedra enrojece, amarillea y se licua, coagulándose después, antes de la verdadera blancura. Se disuelve, se putrifica, se coagula, se mortifica, se vivifica, se ennegrece, se blanquea, se adorna de rojo y de blanco, y todo esto por sí misma."
Espejo de Alquimia, Roger Bacon

5. La mortificación del cuerpo debe preparar la purificación del espíritu y la regeneración del alma.
5'. Quien se aparta del misterio de la muerte no conocerá jamás el poder y la gloria de Dios.
El Mensaje Reencontrado VIII
Que te sea suficiente respecto a todo lo que hemos dicho, que el elemento del agua es el esperma y el menstruo del mundo y el receptáculo verdadero de la simiente. Es así como la imagen del Sol indica la fuerza activa de nuestro sujeto, la de la Luna indica su fuerza pasiva, y Mercurio el receptáculo del uno y la otra.
Arcana Arcanissima, Michael Maier

26. Ciertamente, la verdadera sabiduría, el conocimiento último, aísla al hombre de sus semejantes más que cualquier crimen, cualquier lepra o cualquier muerte.
La unión con Dios es la verdadera recompensa del perfecto.
26'. El hueso está oculto en la carne, la almendra se encuentra bajo la madera y el germen reposa en el agua nutricia.
«¿Quién separará la luz de las tinieblas?
Y ¿quién manifestará el fuego oculto del Señor?
¿Quién transformará la leche virginal en la consistencia corpórea del Hijo recién nacido?»
El Mensaje Reencontrado I
Si han tenido esta ciencia en gran estima, y la han buscado con tanto cuidado, no ha sido por el deseo de poseer oro ni plata, sino que han estado movidos por los dos motivos que hemos apuntado: es decir, para tener un amplio conocimiento, no solamente de todas las cosas naturales, sino también de la potencia de su Creador; y si, después de haber alcanzado su fin deseado, no han hablado de esta ciencia sino por medio de figuras, y aún muy poco, es porque no han querido aclarar a los ignorantes los misterios divinos, que nos conducen al perfecto conocimiento de las acciones de la Naturaleza. Así, si puedes conocerte a tí mismo, no teniendo el entendimiento demasiado grosero, comprenderás fácilmente cómo estás hecho a semejanza del gran mundo, e incluso a imagen de tu Dios. Tienes en tu cuerpo la anatomía de todo el Universo. No sería superfluo decir algo aquí de la naturaleza y de la constitución del hombre, para aclarar todavía más lo que se ha dicho anteriormente. Así como el gran mundo está formado de tres partes —la elemental, la celeste y la espiritual— por encima de las cuales reside Dios en la luz infinita e inasequible que procede de su propia naturaleza, también el hombre tiene en él sus partes elementales y terrestres, junto con las naturalezas celestes y angélicas en cuyo centro se mueve y resplandece el Espíritu Divino.
Antroposofía Teomágica, Eugenio Filaleteo

46. La parte es la imagen del todo y el hombre es como el Universo, no obstante, uno está medio velado mientras que el otro lo está por completo.
El Mensaje Reencontrado VII
Deja pues los elementos, puesto que no harás ni sabrías producir nada de ellos excepto estos tres Principios, puesto que de ellos, la misma Naturaleza no puede producir otra cosa. Y si de estos cuatro elementos sólo puedes producir los tres Principios, ¿por qué te distraes en una labor tan vana como es la de buscar o querer hacer aquello que la Naturaleza ya ha engendrado!
Así pues, que te baste con tener los tres Principios, de los que la Naturaleza produce todas las cosas en la tierra y sobre la tierra, los cuales también encontrarás enteramente en todas las cosas. Por su debida separación y conjunción la Naturaleza produce en el reino mineral los metales y las piedras.
El cuerpo es la tierra, el espíritu es el agua, el alma es el fuego, o el azufre del oro.
El espíritu infinitamente más sutil, tiene el medio entre el alma y el cuerpo, y sirve como de ligadura para unirlos, porque sólo se pueden reunir dos extremos por un medio.
Las fábulas egipcias y griegas,
Dom Antoíne-Joseph Pernety

88. Conocer los tres fundamentos hereditarios del hombre es poseer la ciencia.
El alma que viene de Dios, el espíritu que viene de los astros, el cuerpo que viene de la tierra.
El Mensaje Reencontrado II
No obstante, os diría que si conocéis a su madre y la seguís después de haber liberado el azufre, al instante se hará la piedra.
Ten por cierto que este azufre está dotado de una gran virtud; su mina son todas las cosas del mundo, ya que se encuentra en los metales, en las hierbas, en los árboles, los animales, las piedras, las minas, etc...
Te he dicho que sus guardianes lo han puesto en prisiones muy oscuras a fin de que no lo puedas ver, ya que está en un sólo sujeto.
Pero ¿donde está ese Mercurio aurífico que, resolviéndose en Sal y en Azufre se torna humedad radical de los metales y su simiente animada? Está aprisionado en una tan fuerte prisión que ni la misma Naturaleza puede extraerlo si el industrioso arte no le facilita los medios.

83'. Si nuestra suerte parece demasiado mala, consagrémosla a Dios que la volverá excelente, pues el Sabio sabe liberar y madurar nuestra luz enterrada en la muerte.
El Mensaje Reencontrado III
Toda la verdad filosófica consiste pues en la raíz que hemos mencionado y cualquiera que conoce bien este principio, a saber, que todo lo que está arriba se gobierna en su totalidad como lo que está abajo; así, al contrario, éste también sabe el uso y la operación de la llave Filosófica, la cual, por su amargura póntica, calcina y reduce a su primera materia todas las cosas, aunque por esta reducción de los cuerpos perfectos, solamente se encontrará el mismo esperma, que se puede hallar ya totalmente preparado por la Naturaleza, sin la necesidad de reducir el cuerpo compacto, sino más bien este esperma, blando e inmaduro, tal como nos lo da la Naturaleza, el cual podrá ser llevado a su madurez. Todo el procedimiento filosófico consiste en la disolución del cuerpo y la coagulación del espíritu, y todo se hace mediante una misma operación. El fijo y el volátil se mezclan íntimamente, pero esto no puede hacerse si el fijo no es previamente volatilizado. El uno y el otro se abrazan al fin, y mediante la reducción se vuelven absolutamente fijos. Los principios operativos, que se llaman también las llaves de la obra, o el régimen, son, pues, en número de cuatro: el primero es la solución o liquefacción; el segundo la ablución; el tercero la reducción; y el cuarto la fijación.
Las fábulas egipcias y griegas,
Dom Antoíne-Joseph Pernety

37. El artista es un perpetuo recién nacido que se asombra de la creación aparente.
El sabio es un perpetuo curioso que busca el resorte de la creación presente.
El santo es un perpetuo agonizante que espera el reposo en la creación oculta.
El Sabio es un perpetuo viviente que se activa y que reposa con el Perfecto en el seno de la creación depurada.
«En el semen del hombre está oculto un germen que consolida la sustancia de la mujer. Así, la conciencia de Dios es como un punto que coagula el Universo y que le da la forma».
El Mensaje Reencontrado XVI
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19 agosto 2013

La nueva luz química de El Cosmopolita (notas de extractos seleccionados por L. Cattiaux)
Notas comparativas
Trabaja en vano quien se pone manos a la obra sin tener primeramente el conocimiento de la Naturaleza.
Es preciso, pues, conocer la naturaleza antes que proponerse imitarla e intentar perfeccionar lo que ella ha dejado en camino de perfección.
Las fábulas egipcias ygriegas,
Dom Antoíne-Joseph Pernety

25. Es preciso observar pacientemente la naturaleza antes de actuar, de lo contrario uno se vuelve insensato ante Dios, insoportable para los demás y finalmente, odioso a sí mismo.
El Mensaje Reencontrado I
La Naturaleza tiene una luz propia que no aparece a nuestra vista, el cuerpo es a nuestros ojos la sombra de la Naturaleza: por ello, en el momento que alguien es iluminado por esta bella luz natural, se disipan y desaparecen todas la nubes ante sus ojos, vence todas las dificultades, todas las cosas se le aparecen claras, presentes y manifiestas y sin impedimento de ninguna clase puede ver el punto de nuestra magnesia que corresponde a uno y otro centro del sol y de la tierra.
Así como el cuerpo humano está cubierto por vestiduras, igualmente la naturaleza humana está cubierta por el cuerpo del hombre; a esta naturaleza Dios se ha reservado el hecho de cubrirla y descubrirla según le plazca.
Para privar el cuerpo denso de su sombra móvil, los remedios ígneos serán un seguro recurso.
Symbola aureae mensae, Michael Maier

5. La mortificación del cuerpo debe preparar la purificación del espíritu y la regeneración del alma.
5'. Quien se aparta del misterio de la muerte no conocerá jamás el poder y la gloria de Dios.
El Mensaje Reencontrado VIII
En realidad hubiese podido abarcarlo todo en pocas líneas e incluso en pocas palabras, sin embargo, he querido guiarte con razones y por ejemplos hacia el conocimiento de la Naturaleza, a fin de que ante todo supieses lo que debías buscar, o la primera materia, o la segunda materia, y que la Naturaleza, su luz y su sombra, te fuesen conocidas.
Para resumir, diremos que el hombre mientras estaba unido con Dios sólo conocía el bien, es decir, las cosas que eran de Dios. Pero en cuanto alargó la mano y comió del fruto prohibido -es decir, el alma media o espíritu del gran mundo- su unión con la Naturaleza Divina se disolvió a causa de su desobediencia y transgresión del mandamiento. Por consiguiente, como su espíritu se unió con el espíritu del mundo, sólo conoció el mal, es decir, las cosas que eran del mundo. Es cierto decir que conoció el bien y el mal, pero el mal en una medida mucho mayor que el bien.
Antroposofía Teomágica, Eugenio Filaleteo

59. La vida mezclada con el no ser de afuera es lo que constituye el sufrimiento, pues la sustancia pura de los comienzos sigue siendo gozo eterno en sí.
59'. Lo que no es, es lo que no puede transformarse en sí mismo, por sí mismo, para sí mismo. La nada, tinieblas y muerte exterior.
El Mensaje Reencontrado XIII
Sin embargo, he sabido por sus discursos que interpretaban los Escritos de los Filósofos mucho más sutilmente que lo requerido por la Naturaleza, que es simple.
No obstante, os advierto que si queréis llegar a este secreto, es necesario sobre todo, rogar a Dios y después amar a vuestro prójimo, y por fin no vayáis a imaginaros cosas tan sutiles, con las que la Naturaleza no hace nada, sino que permaneced, permaneced digo, en la simple vía de la Naturaleza porque en esta simplicidad os será más fácil tocar la cosa con los dedos, que verla en medio de tantas sutilezas.
Pues en esta ciencia se necesita una sola cosa y un único medio de operar, por una vía simple y natural, sin perderse en la pluralidad de las cosas contrarias a nuestra única levadura.
Los Cinco Libros, Nicolas Valois

12. La inteligencia tortuosa, las sutilezas delirantes, la astucia, la malicia y el rapto no servirán aquí de nada.
12'. Ninguna mano de hombre podría forzar la entrada del jardín de Dios.
El Mensaje Reencontrado X
Madre Naturaleza.
Buscarle sólo debes en las venas Minerales que ofrece a manos llenas en su Gremio cercano y abundante la Madre universal Naturaleza. En ellas le hallarás únicamente y aunque por lo exterior vil te parezca, es el único origen de los Bienes, y materia primera de la Piedra.
El Testamento de Adriano, Hadriano Mynscht

47'. El que conoce a la Madre libera al hombre y penetra hasta Dios.
El Mensaje Reencontrado IV
Eres más que ciego, puesto que no te ves a tí mismo ¡cómo entonces podrías verme, a mí, Mercurio!
En efecto, sólo el Conocimiento ve lo inaparente, ya que él mismo es inaparente. Si puedes, aparecerá entonces a los ojos de tu intelecto, Tat: pues el Señor se manifiesta con plena liberalidad a través de todo el Universo. ¿Puedes ver tu pensamiento y asirlo con tus propias manos y contemplar la imagen de Dios? Pues, si incluso lo que está en ti es para ti inaparente, ¿cómo se te manifestará Dios mismo, a tí, por medio de los ojos del cuerpo?
Poimandrés, Hermes Trismegisto

45. Quien no vea ni oiga nada en el Libro, que mire y escuche en el mundo; y si no ve ni oye nada en el mundo, que mire y escuche en sí mismo; y si no ve ni oye nada en sí mismo, que se acueste en la muerte; pero, sobre todo, que calle a fin de no arrastrar a nadie en su soledad ciega y sorda.
El Mensaje Reencontrado XIV
Mercurio es hijo de la Naturaleza.
Por la misma razón, los sabios inventores de las ficciones de la Mitología hicieron nacer a Mercurio, hijo de Maya, en una montaña; porque hasta que el mercurio de abajo o terrestre haya atraído al mercurio de arriba o celeste, el artista no posee más que las alas atadas a los pies de Mercurio; es decir que no posee todavía más que la mitad del todo.

39. Dios por sí mismo produce la Madre, Dios por la Madre engendra al Hijo, el Hijo por la Madre multiplica a Dios.
Así, Dios no tiene comienzo ni fin.
El Mensaje Reencontrado I
Te aconsejo buscar en primer lugar qué cosa es la Naturaleza. Todos unánimemente dicen que es una cosa común, de bajo precio y fácil de conseguir, y es verdad; sin embargo, deberían añadir: para los que la conocen. Pues quien la conoce, la reconocerá en medio de toda clase de inmundicias; no obstante, quienes la ignoran ni siquiera creen que está en el oro.
He dicho que todas las cosas son engendradas a partir de dos cosas, y a pesar de que el oro contiene ambas, otro espíritu hace su entrada y abre la puerta del cielo soberano, el cual puede encontrarse en cualquier cuerpo elementado y se llama Upupa, un pájaro meridional más resplandeciente que el oro fino y que anida en los retiros y también está contenido en el oro. Es vil y valioso y algunos lo llaman pájaro del paraíso, porque reside en las más altas regiones y porque anida en la tierra baja.
Los Cinco Libros, Nicolas Valois

40. Nos podemos perder eternamente si el absurdo no nos detiene en el camino del extravío y si el amor no nos reconduce a nuestro origen santo.
40'. Para algunos, Dios es una sublime realidad.
Para otros, parece ser una locura increíble.
«Los inteligentes han rechazado el Libro y los sabios del mundo no lo han comprendido en absoluto».
El Mensaje Reencontrado XI
Dios te abrirá la puerta de la Naturaleza, donde verás que opera de una manera muy simple. Ten por cierto que la Naturaleza es muy simple y que solo se deleita en la simplicidad, y créeme que todo aquello que es lo más noble en la Naturaleza es también lo más fácil y lo más simple; ya que toda verdad es simple. Dios, el creador de todas las cosas, no ha puesto nada que sea difícil en la Naturaleza, así pues, si quieres imitar a la Naturaleza te aconsejo que permanezcas en su vía simple y encontrarás toda clase de bienes.
Todos los verdaderos adeptos hablan en el mismo tono, y si dicen verdad, sin tomarse tantas fatigas, sin emplear tantos vasos, sin consumir tanto carbón, sin arruinar su bolsa y su salud, se puede trabajar en concierto con la naturaleza, que ayudada, se prestará a los deseos del artista y le abrirá liberalmente sus tesoros. Aprenderá de ella, no a destruir los cuerpos que produce, sino cómo y con qué los compone y en qué se resuelven. Ella le mostrará esta materia, este caos que el Ser supremo ha desarrollado para formar el Universo. Verá la naturaleza como un espejo, cuya reflexión le manifestará la sabiduría infinita del Creador que la dirige y la conduce en todas sus operaciones por una vía simple y única, que constituye todo el misterio de la gran obra.
Las fábulas egipcias y griegas,
Dom Antoíne-Joseph Pernety

9. Son necesarios muchos estudios, mucho tiempo, muchos dolores, mucho amor y mucho saber para volver a ser simple y natural, pero entonces es una simplicidad que se conoce y se guarda.
El Mensaje Reencontrado VII
El elemento del Agua es (como hemos dicho) el receptáculo de la simiente universal, y la Tierra se resuelve y se purifica fácilmente en ella. Es el menstruo del mundo.
Sócrates dijo: Sabed que los filósofos han llamado agua de vida a nuestra agua, y han dicho bien, pues si primero mata al cuerpo luego lo hace revivir y lo rejuvenece.

77'. El agua es universal, las simientes son particulares.
Una disuelve, las otras consolidan, pero sólo una cosa contiene a Dios en secreto.
El Mensaje Reencontrado III
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11 agosto 2013

La nueva luz química de El Cosmopolita (notas de extractos seleccionados por L. Cattiaux)     Notas comparativas
Anteriormente he dicho que todas las cosas son producidas a partir de un aire líquido, es decir de un vapor que los elementos destilan dentro de las entrañas de la Tierra, por medio de un movimiento continuo y en cuanto el Arqueo, lo recibe, lo sublima por los poros y lo distribuye según su sabiduría a cada lugar, como hemos dicho más arriba. Y así, debido a la variedad de lugares, las cosas son de origen y nacimiento diversas. El Arqueo del animal, su fuego vital o sus espíritus vitales, no se nutre más que del espíritu etéreo que le es transmitido por la respiración; él solo es quien compensa su pérdida y multiplica su fuerza; cuando el Arqueo se alimenta poderosamente de este fuego, trabaja con éxito los alimentos toscos destinados a sustentar el cuerpo, en los laboratorios dedicados a estos usos y separa lo puro de lo impuro; de allí distribuye las quintaesencias que resultan en las distintas partes del cuerpo que les son análogas y en las que encuentran los fermentos particulares que les determinan. De ahí, el cabello, las uñas, la carne, los huesos, la sangre, etc...

35. Henos aquí como pequeñas minas del Señor del cielo, y he aquí al Señor del cielo como una pequeña mina de la inmensidad del Único Esplendor. Así, todos están en Uno como las monedas de oro están en el oro.
El Mensaje Reencontrado XXVIII
Sin embargo, en invierno, cuando la frialdad del aire cierra los poros de la tierra, este vapor untuoso también se congela, el cual, cuando vuelve la primavera, se mezcla con la tierra y el agua y de ello se hace la magnesia, que del aire atrae hacia sí un mercurio semejante, que da la vida a todas las cosas por medio de los rayos del sol, de la luna y de las estrellas: y así se producen las hierbas, las flores y demás cosas parecidas, ya que la Naturaleza ni por un momento permanece ociosa. Dios comunica todas las virtudes por el alma del mundo, por la potencia particular de las ideas o las imágenes y las inteligencias que presiden, y el concurso de los rayos y los aspectos de las estrellas que se crean por medio de un concierto armónico y particular.
Así, hay una virtud y una operación admirable en cada hierba y en cada piedra, pero una muchísimo más grande en las estrellas.
La Filosofía Oculta, Heinrich Cornelius Agrippa

35'. Así, el polvo de imán se reunirá con la masa del imán y se fundirá en ella, y todo permanecerá en Uno, como antes del grito explosivo de la alegría que emulsionó los mundos sobre la faz del abismo tenebroso.
El Mensaje Reencontrado XXVIII
La primera materia del hombre es la Tierra, y no hay nadie tan audaz que haya querido crear un hombre de ella; solamente Dios conoce este artificio; sin embargo, la segunda materia, que ya está creada, si el hombre sabe ponerla en un lugar conveniente con la ayuda de la Naturaleza, se engendrará de ella fácilmente la forma de la cual ella es la simiente. En todo esto el artista no actúa en absoluto si no es para separar lo que es sutil de lo que es espeso y ponerlo en un recipiente conveniente; ya que es necesario considerar que según cómo se empieza una cosa, así se termina; de uno se hacen dos y de dos uno y nada más. El Principio supremo es único y se transforma en acción productora. Trascendente y actuando sin cesar, es el Cielo (el instrumento físico de la acción productora del Principio). Por ello, los sabios adoptan como norma dejar hacer al cielo sin ayudarle, dejar actuar la acción productora sin interferir, dejar el primer Principio libre, sin pretender platicar en su lugar.
Textos taoístas, Selección, Carlos del Tilo

1. El que está en el error intenta imponerlo a los demás.
El que posee la verdad se esfuerza en aplicarla a sí mismo.
Esta es la señal que no engaña.
1'. Sea cual fuere lo que hayamos decidido hacer, perseveremos hasta que el absurdo o la luz de Dios nos libere y nos haga libres en el acto y en el reposo.
La verdad que separa y que une. Unos. Dos. Uno y nada más.
El Mensaje Reencontrado  I
Existe todavía otro acero, el cual es creado por sí mismo de la Naturaleza y que por medio de una fuerza y potencia admirables sabe sacar y extraer de los rayos del sol aquello que los hombres tanto han buscado, y que es el comienzo de nuestra obra. Así mismo sabe que el carnero era uno de los símbolos jeroglíficos de Mercurio que, como dicen el Cosmopolita, Filaleteo y muchos otros, se extrae por medio del acero que se encuentra en el vientre del carnero.
Las fábulas egipcias y griegas,
Dom Antoìne Joseph Pernety

96'. Nuestra vida está eternamente preñada de Dios.
¿Quien le hará aparecer antes del término de la muerte y de la resurrección del gran mundo?
«La hermana liberará a la hermana, y el niño misterioso nacerá de la única madre».
El Mensaje Reencontrado  IV
El oro puede aportar fruto y simiente, dentro de la cual puede multiplicarse por la industria de un hábil artista que sepa ayudar y empujar a la Naturaleza; contrariamente, si quisiera emprenderlo sin la Naturaleza, erraría. Ya que no sólo en esta Ciencia, sino también en todas las demás, lo único que podemos hacer es ayudar a la Naturaleza, y con todo, no podemos ayudarla por ningún otro medio que no sea por el fuego y por el calor. Todos los verdaderos adeptos hablan en el mismo tono, y si dicen verdad, sin tomarse tantas fatigas, sin emplear tantos vasos, sin consumir tanto carbón, sin arruinar su bolsa y su salud, se puede trabajar en concierto con la naturaleza, que ayudada, se prestará a los deseos del artista y le abrirá liberalmente sus tesoros.
Las fábulas egipcias y griegas,
Dom Antoìne Joseph Pernety

47'. La naturaleza da lecciones sin recibir ninguna.
El Mensaje Reencontrado  I
Pues es necesario que sepas que no podrías crear nada y que ésto es lo propio de Dios solamente. Sin embargo, hacer que las cosas que están ocultas y escondidas en la sombra se vuelvan aparentes, tornarlas evidentes y despojarlas de su sombra, esto a veces está permitido a los filósofos que tienen inteligencia, y Dios se lo concede por el ministerio de la Naturaleza. ¡Oh, hijos de la Sabiduría!, rechazad las tinieblas y las oscuridades de vuestro espíritu para entender el secreto de los secretos, que está oculto en nuestros libros por una admirable industria, y que sale aquí de un abismo para aparecer a la luz del día.
Elucidación del testamento de Ramon Llull,
El Hilo de Penélope II, Emmanuel d'Hooghvorst

7. ¡Oh, amigos!, el Señor está oculto en vosotros, y espera de la fe de vuestra inteligencia y de la buena voluntad de vuestro amor que le dejéis llegar a ser el compañero todopoderoso que libera de las manos de la muerte. ¿No os dejaréis ayudar a nacer en la vida, por las manos muy expertas del Único?
7'. Preferimos permanecer desconocidos por los hombres sobre la tierra y ser reconocidos por el Señor en el cielo, pues la gloria del mundo es un humo que se dispersa en las tinieblas, mientras que la gloria de Dios es un humo que se condensa en la luz.
¿Quién sabe esto ahora?
El Mensaje Reencontrado XXXVII
¡Oh admirable Naturaleza! que por medio del agua sabe producir frutos admirables en la tierra, y darles y mantenerles la vida por medio del aire. Todas estas cosas se hacen y sin embargo los ojos de los hombres vulgares no lo ven. El Sol produce esta materia, la Luna la engendra, la tierra es la matriz donde se nutre, es ella que nos la proporciona, como las otras cosas necesarias para la vida, y el buey es el más útil para el hombre, por su fuerza, su docilidad, su trabajo en la agricultura, de la que los filósofos emplean sin cesar su alegoría para expresar las operaciones del arte hermético.

Las fábulas egipcias y griegas,
Dom Antoìne Joseph Pernety

62'. Para separar la almendra de la mugre que la rodea siempre hay que lavar, y es un gran secreto que la naturaleza pone diariamente en evidencia ante todos. Sin embargo, hace falta la inspiración de Dios para comprender la evidencia de la ciencia divina.

El Mensaje Reencontrado XVI
El fuego de la Naturaleza no es en nada diferente de aquel que está en el sol, no son sino una misma cosa. Ya que así como el sol ocupa el lugar central y medio entre las esferas de los planetas y que desde este centro del cielo expande hacia abajo su calor por medio de su movimiento, existe también en el centro de la tierra un Sol terrestre que mediante su movimiento perpetuo empuja el calor o sus rayos hacia arriba, a la superficie de la tierra; y sin duda este calor intrínseco es mucho más fuerte y más eficaz que este fuego elemental; sin embargo, está moderado por un agua terrestre que día a día penetra por los poros de la tierra y la refresca. Igualmente, el aire, que día a día vuela alrededor del globo terráqueo, atempera el sol celeste y su calor. Iaacov [Jacob] despertó de su sueño y dijo:
-¡Ciertamente el Eterno está presente en este lugar, y yo no lo sabía!
Él tuvo miedo y dijo:
-¡Cuán imponente es este lugar! No es otra cosa que casa de Elohim y puerta del cielo.
Bereshit / Génesis 28:16-17

21. Honrado o despreciado, el Sabio permanece igual a sí mismo.
21'. El oro que dormita en el barro es tan puro como el que brilla en el sol.
El Mensaje Reencontrado II


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12 abril 2013

Arcana arcanissima, Michael Maier (extractos) Notas comparativas
En efecto, en un solo sujeto se encuentra una fuerza doble: agente y paciente, macho y hembra, con la cual se pone Aquiles para hacerse matar por Paris durante una emboscada organizada en el templo de Apolo Trimbreo.
Así actúa este personaje, el más valeroso de los griegos, muerto por un holgazán amante de mujeres troyanas. Pero esto debe suceder así, pues nuestro fuego debe terminar por hacerse extinguir por su agua, y es el agua quien tiene el poder de actuar primero, es decir, en la disolución.
Es necesario que entonces Aquiles muera, pero después, cuando el color se convierte en uno excelente toda la ciudad de Troya es poseída gracias al arte y la ciencia de Palas. Es destruida y reducida a cenizas, pero son unas cenizas muy preciosas y no despreciables pues es de ellas que nace y revive el fénix inmortal.
Este cuerpo se llama Rebis o Bina Res. Sin embargo, es una única cosa individual que por sí misma y sin adición de ninguna otra se altera y se pudre, se disuelve y se congela, lo cual proviene de la diversidad de esa doble sustancia de misma raíz, la cual engendra dichos efectos en sí misma por la contrariedad de estas dos substancias, pues donde hay contrariedad de cualidad no se puede producir ninguna alteración.
Manuscrito Hel’ouia, La Puerta nº 52

¡Oh, cenizas humildes de la mortificación!
¡Oh, agua viva de la bendición!
¡Oh, pura sal del bautismo!
¡Oh, santo aceite de la resurrección!
El Mensaje Reencontrado XX: 43"
En efecto, en nuestra obra hay dos cosas: el agente y el paciente. Entre ellos se produce una continua guerra hasta el momento en que uno subyuga al otro y hasta que los griegos con la roja cabellera dominan a los troyanos. Finalmente, hay entre el rojo y el blanco un cierto color ceniciento, del cual se ha dicho: "Después de la blancura, ya no puedes engañarte, porque aumentando el fuego llegarás a un color grisáceo". "No desprecies la ceniza, dice un Filósofo, porque con la ayuda de Dios, se licuará." Por fin, aparece el Rey, coronado con la diadema roja, si Dios lo permite.
Espejo de alquimia, Roger Bacon

Paloma de rojas entrañas.
Fuego transformante.
El Mensaje Reencontrado,
Letanías de la Madre y del Hijo (49)
Las condiciones referidas hasta aquí podrían ser excusadas por alguna razón: Aquiles en razón de su singular fuerza, el paladium, por la opinión que se tiene de su santidad. He aquí lo que podía ser exigido a los griegos antes de poder derribar Troya.
Pero que un hueso de ser humano anteriormente muerto aporte alguna cosa en este sentido sobrepasa la naturaleza y el entendimiento del espíritu humano. ¿Qué es lo que un hueso de cadáver podría realizar allí donde tantos hombres, por miles, habían llevado a cabo con un poco o mucha suerte?
¡Oh, santa naturaleza, que sola realizas lo que es en el fondo imposible a todos los hombres!

Saber es comprender que la cosa más pequeña creada por Dios vale más que todas las obras humanas reunidas.
El Mensaje Reencontrado III: 86
Por lo demás, Pélope era hijo de este famoso Tántalo al que se creía torturado en los infiernos tanto por el temor a una roca suspendida encima de él como por la imposibilidad de alimentarse, todo ello porque había sido impuro e ingrato.
Siguiendo el parecer de todos los filósofos, decimos que la verdadera disolución es la llave de todo este Arte; que hay tres clases de disoluciones: la primera es la disolución del cuerpo crudo; la segunda de la tierra filosófica; y la tercera es la que se hace en la multiplicación.
Extractos del Cosmopolita o La nueva luz química
seleccionados por Louis Cattiaux


Roguemos a Dios a fin de que abra nuestros ojos y roguémosle a fin de que destape nuestros oídos.
Pero roguémosle sobre todo para que desligue nuestros corazones de la mugre de la muerte y los ligue en su luz de vida.
El Mensaje Reencontrado XXXVI: 44-44'
La cuarta cosa requerida también proviene de allí. Se trata de la ceniza de Laomedón que era preciso arrebatar de la puerta Escea. En efecto, la ceniza se hace del hueso, dicen los autores, y como esto surge de la experiencia, el hueso y la ceniza son dos substancias necesarias en la obra filosófica.
Así mismo los filósofos le han dado otros nombres además del de ceniza, tomemos a Morien, que dice: No despreciéis las cenizas, pues allí está oculta la diadema de nuestro rey.
Las fábulas egipcias y griegas,
Dom Antoìne Joseph Pernety

Sí, un pequeño resto será triado, como se recogen por la noche las brasas todavía vivas de un montón de cenizas muertas, y éstos serán nutridos por el sol de Dios e iluminarán el cielo para siempre.
En cuanto a las cenizas, servirán de abono para nutrir la viña donde se abrevarán los elegidos de Dios.
El Mensaje Reencontrado XXVIII: 11'
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23 febrero 2013

Arcana arcanissima, Michael Maier (extractos)
Notas comparativas
El cuarto es una substancia procedente de su propia minera y, bajo esta, más cerca de la naturaleza de los metales, que es llamada por algunos “de calchas” y “azot vítreo” que es una tierra y la minera de los metales. Por otro nombre se le llama “urisius” brillante y blanco, rojo en lo oculto, negro y verde en público. Tiene el color de un lagarto venenoso. Es engendrada inmediatamente de la plata viva. Es la susodicha materia, impregnada de este vapor sulfuroso cálido y seco, congelada en su resolución, en lagarto, de donde proviene la forma y la especie del espíritu fétido en la mixtión de donde es multiplicado el calor mineral que es la vida del metal. Entonces, tendrá que producirse la putrefacción de toda la materia en su conjunto; luego, tomará el color verde del lagarto, que progresivamente se convertirá en un color tostado, y después negro, lo que con frecuencia observarás por las ventanas, elevando el hemisferio superior del vaso de madera tirando del hilo de latón.
He aquí la gran dificultad del Arte, representada con tantas alegorías por los filósofos. Es también su mar, su selva y, en una palabra, toda la Obra, pues por esta putrefacción la materia se convierte y cambia de forma, ya que ningún cambio o mutación de las cosas que hay en el mundo puede realizarse de otro modo que no sea por la putrefacción.

¡Oh, vosotros que tenéis la piel negra y el corazón rojo!, ¿no haréis brillar también sobre el mundo la pureza de vuestro ojo y la blancura de vuestra luz?
¿No recibiréis santamente al Señor entre vosotros y no haréis un lugar a sus enviados?
El Mensaje Reencontrado XXVII: 33'
Lo que se puede comprender por estos bovinos lo hemos dicho cuando hemos explicado a Apis, y también en otros lugares: es la materia filosófica, que se encuentra en el estiércol, es decir, que en su aspecto es vil y está envuelta de numerosas superfluidades que el filósofo debe limpiar.
No está desencaminado pues, transmitir que este trabajo de establo ha sido impuesto a Hércules. Y efectivamente, se debe considerar que esto no se hace sin labor y mala olor. Todos los autores son unánimes sobre la utilidad de esta materia y sobre su hallazgo bajo los oficios de Esterculio, es decir, bajo un sterquilinius.
Es verdaderamente la Piedra y el agua seca que puede encontrarse en todas las cosas, incluso en las cloacas, en tanto que todos los cuerpos están compuestos de ella, se nutren de ella y aumentan por medio de ella, y por sus corrupciones se resuelven en ella, y también porque una gran cantidad de esta sal grasa causa la fertilidad. Cosa que los más ignorantes labradores dominan mejor que nosotros que somos doctos, cuando para rehacer los lugares que son estériles a causa de la sequedad, se sirven de un estiércol podrido y de una sal grasa hinchada.
Extractos del Cosmopolita o La nueva luz química
seleccionados por Louis Cattiaux

Hemos caído en la fosa de inmundicias y hemos tragado la basura tenebrosa.
¿Quién nos liberará ahora del hedor del pecado que nos sumerge por todas partes?
¿Quién nos curará del veneno virulento que corroe nuestros corazones y apaga nuestro espíritu?
¿Quién separará la sanies de la carne del Dios viviente?
El Mensaje Reencontrado XIX: 66
Mientras que restituir las cosas secretas en la verdad y en la homogeneidad de su propia naturaleza, es lo propio del genio y del amante de la verdad: se predica una sola cosa sobre una única verdad y una sola verdad sobre la misma y única cosa, hablando propiamente. Lo que está arriba es como lo que está abajo, y lo que está abajo es como lo que está arriba, para perpetuar los milagros de una sola cosa.
Tabla de Esmeralda, Hermes Trismegisto

Dejemos el Libro y contentémonos con la cosa de la que habla el Libro, pues sólo ella puede contentarnos definitivamente, si la poseemos en su integridad.
Antes de ser separados, la tierra y el cielo no formaban más que una sola cosa. Así, uniéndolos de nuevo, formaremos la cosa única del comienzo de los comienzos.
El Mensaje Reencontrado XXIII: 46-46'
Tomamos el águila por la materia volátil que penetra en las entrañas, la que los filósofos mencionan en cantidad de lugares cuando interpretan el águila (aquila) como siendo el agua (aqua). Pues es un agua viviente que viene a humedecer la tierra, a fin de que pueda germinar, y en su debida estación producir mucho fruto; pues todas las cosas que brotan de la tierra son cubiertas por el rocío y la humedad; es el agua procedente del rocío de mayo que limpia los cuerpos y como lluvia los penetra, y hace un solo cuerpo a partir de dos cuerpos.

Llueve, llueve, Señor de bendición, a fin de que resplandezcamos de tu luz de vida y a fin de que seamos rehechos a tu imagen santa y perfecta.
El Mensaje Reencontrado XXXVI: 108'
Hércules mató a Caco, hijo de Vulcano, a causa de un robo. En efecto, sin el temperamento del fuego llega una desgracia (que es lo que significa Caco) y se comete un robo o un expolio entre los bueyes filosóficos. Por lo que Mundo dice en la Turba:
Os advierto de tener cuidado en que el compuesto no humee y vaya a huir. 
Y el autor del Consejo:
A aquel que me ofenda, me maldiga y me disperse de mi sueño, le daré un golpe en la figura para poder huir. Por esto trata de evitar el exceso de calor.
La saciedad que lleva siempre consigo el exceso de fuego, esta siempre seguida por el diablo y el error.

Así, los santos bendicen los raudales desbordantes de la gracia celeste que los colman, mientras que los impíos maldicen el exceso que no han recibido y que los engulle.
Del mismo modo, los santos bendicen el fuego del amor celeste que los madura y consolida, mientras que los impíos maldicen la superabundancia del amor que no han albergado y que los consume.
El Mensaje Reencontrado XXX: 37-37'
Así, todos coinciden en que el fuego debe ser dulce en la solución y en la coagulación, medio en la sublimación y fuerte en la rubefacción. La Obra es semejante a la creación del hombre. En la infancia se le nutre con alimentos ligeros después, cuando sus huesos se han fortalecido, el alimento es más fortificante; del mismo modo, nuestro Magisterio es sometido primeramente a un fuego ligero con el cual hay que obrar siempre durante la cocción. Pero aunque hablemos sin cesar de fuego moderado, no obstante, queremos decir implícitamente que en el régimen de la Obra hay que aumentarlo poco a poco y por grados hasta el fin.
Espejo de Alquimia, Roger Bacon

Habiendo renunciado al barro de afuera, mi Señor me dio una perla; habiendo renunciado a la perla, me ofreció un diamante; habiendo renunciado al diamante, me presentó un rubí; pero como yo no alargaba la mano codiciosamente, se dio él mismo y yo comí a mi Bienamado con prudencia para no morir de su gran perfección.
«¡Oh, sabor único del viviente de eternidad!»
El Mensaje Reencontrado XVIII: 31'
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