Versículo al azar

El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUEEL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.

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20 julio 2013

sobre la naturaleza del hombre y su estado después de la muerte

Eugenio Filaleteo

Extractos con notas de El Mensaje Reencontrado

Dios Padre es el Sol Metafísico, Supraceleste; la Segunda Persona es la Luz y la Tercera es Amor igneus, es decir, «Amor ígneo» o un Calor Divino que procede de las dos primeras. No obstante, sin la presencia de este Calor, uno no puede recibir la Luz, y por consiguiente no hay ningún influjo procedente del Padre de las Luces. Pues el Amor es el medio que une el Amante a lo amado y probablemente es lo que los platónicos llaman daemon magnus, qui conjungit nos spirituum praefecturis, «el gran daimon que nos une con los espíritus». 
50. ¿Quién sacará a la luz al viviente, al purísimo, al más que Perfecto?
50'. La gracia solamente puede abrir los corazones generosos ya provistos de agua celeste.
LIBRO VII
Por ello, también Dios cuando la materia fue preparada por amor de la Luz, pronuncia su Fiat Lux, «Que la luz sea», lo cual no fue una creación —como piensa la mayoría— sino una emanación del Verbo, en el que estaba la vida y esta vida es la luz de los hombres.

9. No tenemos nada que explicar, nada que demostrar y, sobre todo, nadie a quien convencer, pues el amor y la paz del Único bastan para contentarnos.
9'. Todo ha sido dicho, todo se vuelve a decir y todo será repetido hasta que los elegidos del Señor hayan entrado en el secreto luminoso de la palabra de vida.
LIBRO XVII
Hermes Trismegisto, cuando expresa su visión de la luz, describe la materia en su estado primitivo de la forma siguiente: Y poco después, había una oscuridad extendiéndose hacia abajo que sobrevino terrorífica y sombría que se enroscó en espirales tortuosas, semejante a una serpiente, a lo que me pareció. Después, esta oscuridad se cambió en una especie de naturaleza húmeda, agitada de forma indecible que exhalaba un vapor como el que sale del fuego y producía una especie de sonido, un gemido indescriptible.
94. La ciencia de Dios reviste una máscara aterradora a fin de alejar a los hombres pusilánimes.
94'. Bajo el hedor de la muerte se oculta el perfume de la rosa.
LIBRO V
No sólo es mi opinión, sino que tengo la certeza de que no existe en la Naturaleza un principio como éste. El fuego que utiliza es Horizon corporeorum et incorporeorum, nexus utriusque mundi et sigillum Spiritus Sancti, «el horizonte físico e incorpóreo, el nexo de los mundos y el sello del Espíritu Santo».
19. Tú nos sumerges en la gehena con los condenados, Dios mío, y después nos retiras de ella, a fin de que comprendamos que también debemos visitarlos y reconfortarlos en tu NOMBRE.
LIBRO XXXV
Cuando hablo de una triplicidad natural, no hablo de ingredientes de cocina, de los tres principios de puchero, agua, aceite y tierra. Hablo de naturalezas celestes escondidas, conocidas sólo por los verdaderos magos, cuyos ojos están en el centro y no en la periferia, y en este sentido, todo elemento es triple. Por ejemplo, la tierra es triple: primero está la tierra elemental, luego la tierra celeste y por último, la tierra espiritual. Las influencias de la tierra espiritual, por mediación de la tierra celeste, se unen a la tierra terrestre y son la verdadera causa de la vida y de la vegetación. Estas tres son los fundamentos del Arte y de la Naturaleza.
26. Si juntamos lo más bajo con lo más alto por mediación de lo más medio, obtendremos el origen y el fin de todo lo que ha sido, de todo lo que es y de todo lo que será.
LIBRO XXXII
En el Génesis encontramos que Dios lo formó a partir de tierra. Es un gran misterio pues el hombre no fue hecho de arcilla común sino de algo muy distinto, de una naturaleza infinitamente superior. Aquel que la conoce, conoce el sujeto de la Medicina Filosófica y, por consiguiente, lo que destruye o conserva al hombre.
48. Así pues, el bien y el mal forman la totalidad que sólo se puede nombrar con el silencio.
«Es vano intentar luchar contra Satán, más vale rezar por su conversión y por la nuestra».
48'. Hay aquí una gran perdición para los astutos, pero también una gran recompensa para los corazones sencillos y desapegados.
LIBRO VIII
Habiendo sido así expulsado —pues tal es la condición de los réprobos— Satán se endureció en sus resoluciones y para ejercer su malicia, le permitieron llegar hasta el Edén. Hizo de la mujer su instrumento para tentar al hombre y destituirlo por esos mismos medios que Dios había puesto a su disposición para ayudarle. Y habiendo transgredido de esta forma el mandamiento, Adán fue expuesto a la sanción, y a través de él, toda su posteridad.
36. Satán no perdona y nos pisa los talones, y la mujer rebelde sigue siendo el principal instrumento que utiliza para desesperarnos y condenarnos aquí abajo.
¡Desdichado verdugo, desdichado ajusticiado, desdichado instrumento de suplicio!
LIBRO XXI
42. La mujer ha sembrado la discordia entre el hombre y el mundo entero, sin embargo, ella lo reconciliará con Dios.
LIBRO VI
Ciertamente, si alguna vez se ha admitido —como algunos afirman— que el Árbol del Conocimiento fue un vegetal y el Edén un jardín, de aquí se puede inferir que el Árbol de la Vida, por haber sido descrito del mismo tipo, como dicen los universitarios, era también un vegetal. Pero como esto se refiere a la potencia de Dios, a los méritos y a la pasión de Jesucristo, cuyo don es la vida eterna, que el cristiano imparcial juzgue por sí mismo. Tenemos aquí cierta entrada en el Paraíso donde buscar este Árbol del Conocimiento y alegremente aprender lo que es.
44. El sabio conoce muchas cosas, pero no posee ninguna.
El Sabio posee sólo una y conoce todas las demás.
LIBRO XI
Si el Árbol de la Vida representa al Espíritu Divino —ya que es el Espíritu quien vivifica y que un día nos hará pasar de la corruptibilidad a la incorruptibilidad—, no sería ninguna barbaridad deducir que, por otro lado, el Árbol del Conocimiento se refiere a una naturaleza sensual, diametralmente opuesta a la espiritual, en la que residen y predominan nuestros afectos pecadores y mundanos, como la lujuria, la cólera y demás pasiones.
51'. La desobediencia y la absorción de un fruto mezclado es lo que nos ha precipitado en la muerte. La obediencia y la absorción de un fruto puro es lo que nos restablecerá en la vida.
LIBRO XXIV
La Luz Divina era recibida y al ser enviada a las partes inferiores del alma, mortificaba todo deseo carnal, de forma que las facultades sensibles de Adán casi no eran utilizadas ya que la parte espiritual las dominaba en él, al igual que dominan la parte espiritual en nosotros. 
9'. El oro celeste es lo que nos hace falta, ya que la enfermedad de la muerte no agota nuestros deseos.
LIBRO VI
Todos hemos nacido como Moisés con un velo delante del rostro, que nos impide la percepción de la luz brillante e intelectual que Dios puso en cada uno de nosotros; y —para decirte una verdad que concierne a toda la humanidad—, el mayor misterio, tanto de la teología como de la filosofía, consiste en saber eliminarlo.
56. Quien está instruido considera el mundo como el velo que cubre la realidad viva de Dios.
56'. Tras los cambios del mundo se mueve la santa Madre de los hombres, y en ella reposa el Padre misterioso.
LIBRO V
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Texto íntegro de la Antroposofía Teomágica: revista La Puerta, nº 49
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