Versículo al azar

El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUEEL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.

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28 julio 2011
(extractos)

Hadriano Mynscht

Estos arroyos, pues, de la Aurea fuente si quisieres que broten, y cogerlos, haz cuenta que es Ambrosía, Agua perenne que los Dioses bebieron (en) otro tiempo.


[...] Buscarle sólo debes en las venas Minerales que ofrece a manos llenas en su Gremio cercano y abundante la Madre universal Naturaleza. En ellas le hallarás únicamente y aunque por lo exterior vil te parezca, es el único origen de los Bienes, y materia primera de la Piedra.
Hay un Espíritu-cuerpo, primogénito de Natura;
muy común, muy oculto, muy vil, muy precioso
conservante, destructor, bueno y malicioso,
comienzo y fin de toda criatura.

Clovis Hesteau de Nuysement
Esta Materia, pues no has de buscarla (porque sería esto una chymera) sólo en España, en Indias, en Italia, o en las Tierras de Lybia tan desiertas, porque además de hallarse en todas partes, nuestra Tierra la ofrece a manos llenas, y es muy común el verla cada día en cualquiera paraje que se quiera.

Las más veces por Calles y Plazas los Muchachos jugando están con ella, y es cosa despreciable al que no sabe la virtud poderosa que en sí encierra. El conocerla es cosa que concede a muy pocos el Alto Soberano, y con razón pues, suele ser Trofeo de manos de hombres locos o de fatuos. Siendo así que es más noble que el Cuerno del gran Rhinoceronte decantado; Verdad es que así este como aquella nada sirven al vulgo necio y vano.
Ahora bien esta Naturaleza es Naturaleza media entre el grande y el pequeño mundo: ella se encuentra por todas partes, está en casa del pobre al igual que en casa del rico como todos los Filósofos nos aseguran: se la echa en las calles allí donde se la pisotea, aunque sea el manantial y la fuente de tantas operaciones maravillosas allá donde nos conviene restablecer estos tres principios del cuerpo.
Aforismos Basilienses. Nicolaus Niger Hapelius
¿Y qué Materia es esta saber quieres? lo diré por no verte mendigando: Es substancia salada; es Agua seca Licor de todo espíritu adorado: Aceyte no criado, incombustible, por más que el Dios Vulcano esfuerce airado las fuerzas más atroces de su fuego; pues se ve que es inútil, frío y vano: Es la llave admirable que abre sola de la Naturaleza lo cerrado: La que conforme a sí lo vuelve todo, que es la cosa más grande que yo hallo.
Hemos hecho recordar la cerradura terrestre y la llave celeste que abren la puerta de la estancia de la vida bienaventurada, donde los hijos de Dios se regocijan de la alegría del Único Esplendor por la eternidad.
El Mensaje Reencontrado
Recién sacada pues nuestra Materia, aunque de impuros miembros es dotada, y se nos muestra cruda, e indigesta, posee unas virtudes harto raras. El vientre corrompido enmienda y cura; las entrañas corruptas también sana; Sustituye una carne nueva, y pura, quitando la que estaba ya dañada; destierra el mal olor, y aliento infecto y es común Medicina, y muy barata para el rico, y el Pobre, y cuantos quieran conservar hasta el fin vida muy larga.
Cuando el magisterio ha adquirido la perfección, entonces es este fuego concentrado, este espíritu de la naturaleza, que tiene la propiedad de corregir las imperfecciones de los cuerpos, de purificarlos de sus impurezas, reanimar su vigor y producir todos los efectos que los filósofos le atribuyen. Finalmente es una medicina del espíritu, puesto que vuelve a su poseedor exento de todas las pasiones, la avaricia, la ambición, la envidia, los celos y otras que tiranizan sin cesar el corazón humano. En efecto, teniendo la fuente de las riquezas y de la salud ¿qué más se puede desear en el mundo?  No se aspirará a los honores, pues la miseria está allí ligada. No se envidiará los bienes y la fortuna de otro, cuando se tiene con qué satisfacerse y hacer a los otros partícipes de ello. Los filósofos, pues tienen razón al decir que la ciencia hermética es la parte de los hombres prudentes, sabios, piadosos y temerosos de Dios; que si no eran así cuando Dios permitió que tuviesen su posesión, ellos se han vuelto así después.