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Versículos de El Mensaje Reencontrado A Dios no le interesa mucho nuestra situación en este mundo. Considera, más bien, el estado de...

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El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUEEL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.
28 agosto 2013

La nueva luz química de El Cosmopolita (notas de extractos seleccionados por L. Cattiaux)
Notas comparativas
Por medio de la primera putrefacción, la Naturaleza hace y produce cosas puras, pero por la segunda putrefacción produce cosas aún más puras, más dignas y más nobles. Habiendo elegido ya la Materia de la Piedra, conoces además la manera segura de obrar, y sabes con la ayuda de qué método se hace que aparezcan los diversos colores al cocer la Piedra. Un filósofo ha dicho: "Tantos colores como nombres. Para cada nuevo color que aparece en la Obra, los Alquimistas han inventado un nombre diferente. Así, a la primera operación de nuestra Piedra, se le ha dado el nombre de putrefacción, porque nuestra Piedra es entonces negra. Cuando hayas encontrado la negrura, dice otro filósofo, sabe que en esa negrura se oculta la blancura, y es preciso que la extraigas". Después de la putrefacción, la piedra enrojece y acerca de ello se ha dicho: "Con frecuencia la piedra enrojece, amarillea y se licua, coagulándose después, antes de la verdadera blancura. Se disuelve, se putrifica, se coagula, se mortifica, se vivifica, se ennegrece, se blanquea, se adorna de rojo y de blanco, y todo esto por sí misma."
Espejo de Alquimia, Roger Bacon

5. La mortificación del cuerpo debe preparar la purificación del espíritu y la regeneración del alma.
5'. Quien se aparta del misterio de la muerte no conocerá jamás el poder y la gloria de Dios.
El Mensaje Reencontrado VIII
Que te sea suficiente respecto a todo lo que hemos dicho, que el elemento del agua es el esperma y el menstruo del mundo y el receptáculo verdadero de la simiente. Es así como la imagen del Sol indica la fuerza activa de nuestro sujeto, la de la Luna indica su fuerza pasiva, y Mercurio el receptáculo del uno y la otra.
Arcana ArcanissimaMichael Maier

26. Ciertamente, la verdadera sabiduría, el conocimiento último, aísla al hombre de sus semejantes más que cualquier crimen, cualquier lepra o cualquier muerte.
La unión con Dios es la verdadera recompensa del perfecto.
26'. El hueso está oculto en la carne, la almendra se encuentra bajo la madera y el germen reposa en el agua nutricia.
«¿Quién separará la luz de las tinieblas?
Y ¿quién manifestará el fuego oculto del Señor?
¿Quién transformará la leche virginal en la consistencia corpórea del Hijo recién nacido?»
El Mensaje Reencontrado I
Si han tenido esta ciencia en gran estima, y la han buscado con tanto cuidado, no ha sido por el deseo de poseer oro ni plata, sino que han estado movidos por los dos motivos que hemos apuntado: es decir, para tener un amplio conocimiento, no solamente de todas las cosas naturales, sino también de la potencia de su Creador; y si, después de haber alcanzado su fin deseado, no han hablado de esta ciencia sino por medio de figuras, y aún muy poco, es porque no han querido aclarar a los ignorantes los misterios divinos, que nos conducen al perfecto conocimiento de las acciones de la Naturaleza. Así, si puedes conocerte a tí mismo, no teniendo el entendimiento demasiado grosero, comprenderás fácilmente cómo estás hecho a semejanza del gran mundo, e incluso a imagen de tu Dios. Tienes en tu cuerpo la anatomía de todo el Universo. No sería superfluo decir algo aquí de la naturaleza y de la constitución del hombre, para aclarar todavía más lo que se ha dicho anteriormente. Así como el gran mundo está formado de tres partes —la elemental, la celeste y la espiritual— por encima de las cuales reside Dios en la luz infinita e inasequible que procede de su propia naturaleza, también el hombre tiene en él sus partes elementales y terrestres, junto con las naturalezas celestes y angélicas en cuyo centro se mueve y resplandece el Espíritu Divino.
Antroposofía Teomágica, Eugenio Filaleteo

46. La parte es la imagen del todo y el hombre es como el Universo, no obstante, uno está medio velado mientras que el otro lo está por completo.
El Mensaje Reencontrado VII
Deja pues los elementos, puesto que no harás ni sabrías producir nada de ellos excepto estos tres Principios, puesto que de ellos, la misma Naturaleza no puede producir otra cosa. Y si de estos cuatro elementos sólo puedes producir los tres Principios, ¿por qué te distraes en una labor tan vana como es la de buscar o querer hacer aquello que la Naturaleza ya ha engendrado!
Así pues, que te baste con tener los tres Principios, de los que la Naturaleza produce todas las cosas en la tierra y sobre la tierra, los cuales también encontrarás enteramente en todas las cosas. Por su debida separación y conjunción la Naturaleza produce en el reino mineral los metales y las piedras.
El cuerpo es la tierra, el espíritu es el agua, el alma es el fuego, o el azufre del oro.
El espíritu infinitamente más sutil, tiene el medio entre el alma y el cuerpo, y sirve como de ligadura para unirlos, porque sólo se pueden reunir dos extremos por un medio.
Las fábulas egipcias y griegas,
Dom Antoíne-Joseph Pernety

88. Conocer los tres fundamentos hereditarios del hombre es poseer la ciencia.
El alma que viene de Dios, el espíritu que viene de los astros, el cuerpo que viene de la tierra.
El Mensaje Reencontrado II
No obstante, os diría que si conocéis a su madre y la seguís después de haber liberado el azufre, al instante se hará la piedra.
Ten por cierto que este azufre está dotado de una gran virtud; su mina son todas las cosas del mundo, ya que se encuentra en los metales, en las hierbas, en los árboles, los animales, las piedras, las minas, etc...
Te he dicho que sus guardianes lo han puesto en prisiones muy oscuras a fin de que no lo puedas ver, ya que está en un sólo sujeto.
Pero ¿donde está ese Mercurio aurífico que, resolviéndose en Sal y en Azufre se torna humedad radical de los metales y su simiente animada? Está aprisionado en una tan fuerte prisión que ni la misma Naturaleza puede extraerlo si el industrioso arte no le facilita los medios.

83'. Si nuestra suerte parece demasiado mala, consagrémosla a Dios que la volverá excelente, pues el Sabio sabe liberar y madurar nuestra luz enterrada en la muerte.
El Mensaje Reencontrado III
Toda la verdad filosófica consiste pues en la raíz que hemos mencionado y cualquiera que conoce bien este principio, a saber, que todo lo que está arriba se gobierna en su totalidad como lo que está abajo; así, al contrario, éste también sabe el uso y la operación de la llave Filosófica, la cual, por su amargura póntica, calcina y reduce a su primera materia todas las cosas, aunque por esta reducción de los cuerpos perfectos, solamente se encontrará el mismo esperma, que se puede hallar ya totalmente preparado por la Naturaleza, sin la necesidad de reducir el cuerpo compacto, sino más bien este esperma, blando e inmaduro, tal como nos lo da la Naturaleza, el cual podrá ser llevado a su madurez. Todo el procedimiento filosófico consiste en la disolución del cuerpo y la coagulación del espíritu, y todo se hace mediante una misma operación. El fijo y el volátil se mezclan íntimamente, pero esto no puede hacerse si el fijo no es previamente volatilizado. El uno y el otro se abrazan al fin, y mediante la reducción se vuelven absolutamente fijos. Los principios operativos, que se llaman también las llaves de la obra, o el régimen, son, pues, en número de cuatro: el primero es la solución o liquefacción; el segundo la ablución; el tercero la reducción; y el cuarto la fijación.
Las fábulas egipcias y griegas,
Dom Antoíne-Joseph Pernety

37. El artista es un perpetuo recién nacido que se asombra de la creación aparente.
El sabio es un perpetuo curioso que busca el resorte de la creación presente.
El santo es un perpetuo agonizante que espera el reposo en la creación oculta.
El Sabio es un perpetuo viviente que se activa y que reposa con el Perfecto en el seno de la creación depurada.
«En el semen del hombre está oculto un germen que consolida la sustancia de la mujer. Así, la conciencia de Dios es como un punto que coagula el Universo y que le da la forma».
El Mensaje Reencontrado XVI
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19 agosto 2013

La nueva luz química de El Cosmopolita (notas de extractos seleccionados por L. Cattiaux)
Notas comparativas
Trabaja en vano quien se pone manos a la obra sin tener primeramente el conocimiento de la Naturaleza.
Es preciso, pues, conocer la naturaleza antes que proponerse imitarla e intentar perfeccionar lo que ella ha dejado en camino de perfección.
Las fábulas egipcias ygriegas,
Dom Antoíne-Joseph Pernety

25. Es preciso observar pacientemente la naturaleza antes de actuar, de lo contrario uno se vuelve insensato ante Dios, insoportable para los demás y finalmente, odioso a sí mismo.
El Mensaje Reencontrado I
La Naturaleza tiene una luz propia que no aparece a nuestra vista, el cuerpo es a nuestros ojos la sombra de la Naturaleza: por ello, en el momento que alguien es iluminado por esta bella luz natural, se disipan y desaparecen todas la nubes ante sus ojos, vence todas las dificultades, todas las cosas se le aparecen claras, presentes y manifiestas y sin impedimento de ninguna clase puede ver el punto de nuestra magnesia que corresponde a uno y otro centro del sol y de la tierra.
Así como el cuerpo humano está cubierto por vestiduras, igualmente la naturaleza humana está cubierta por el cuerpo del hombre; a esta naturaleza Dios se ha reservado el hecho de cubrirla y descubrirla según le plazca.
Para privar el cuerpo denso de su sombra móvil, los remedios ígneos serán un seguro recurso.
Symbola aureae mensae, Michael Maier

5. La mortificación del cuerpo debe preparar la purificación del espíritu y la regeneración del alma.
5'. Quien se aparta del misterio de la muerte no conocerá jamás el poder y la gloria de Dios.
El Mensaje Reencontrado VIII
En realidad hubiese podido abarcarlo todo en pocas líneas e incluso en pocas palabras, sin embargo, he querido guiarte con razones y por ejemplos hacia el conocimiento de la Naturaleza, a fin de que ante todo supieses lo que debías buscar, o la primera materia, o la segunda materia, y que la Naturaleza, su luz y su sombra, te fuesen conocidas.
Para resumir, diremos que el hombre mientras estaba unido con Dios sólo conocía el bien, es decir, las cosas que eran de Dios. Pero en cuanto alargó la mano y comió del fruto prohibido -es decir, el alma media o espíritu del gran mundo- su unión con la Naturaleza Divina se disolvió a causa de su desobediencia y transgresión del mandamiento. Por consiguiente, como su espíritu se unió con el espíritu del mundo, sólo conoció el mal, es decir, las cosas que eran del mundo. Es cierto decir que conoció el bien y el mal, pero el mal en una medida mucho mayor que el bien.
Antroposofía Teomágica, Eugenio Filaleteo

59. La vida mezclada con el no ser de afuera es lo que constituye el sufrimiento, pues la sustancia pura de los comienzos sigue siendo gozo eterno en sí.
59'. Lo que no es, es lo que no puede transformarse en sí mismo, por sí mismo, para sí mismo. La nada, tinieblas y muerte exterior.
El Mensaje Reencontrado XIII
Sin embargo, he sabido por sus discursos que interpretaban los Escritos de los Filósofos mucho más sutilmente que lo requerido por la Naturaleza, que es simple.
No obstante, os advierto que si queréis llegar a este secreto, es necesario sobre todo, rogar a Dios y después amar a vuestro prójimo, y por fin no vayáis a imaginaros cosas tan sutiles, con las que la Naturaleza no hace nada, sino que permaneced, permaneced digo, en la simple vía de la Naturaleza porque en esta simplicidad os será más fácil tocar la cosa con los dedos, que verla en medio de tantas sutilezas.
Pues en esta ciencia se necesita una sola cosa y un único medio de operar, por una vía simple y natural, sin perderse en la pluralidad de las cosas contrarias a nuestra única levadura.
Los Cinco Libros, Nicolas Valois

12. La inteligencia tortuosa, las sutilezas delirantes, la astucia, la malicia y el rapto no servirán aquí de nada.
12'. Ninguna mano de hombre podría forzar la entrada del jardín de Dios.
El Mensaje Reencontrado X
Madre Naturaleza.
Buscarle sólo debes en las venas Minerales que ofrece a manos llenas en su Gremio cercano y abundante la Madre universal Naturaleza. En ellas le hallarás únicamente y aunque por lo exterior vil te parezca, es el único origen de los Bienes, y materia primera de la Piedra.
El Testamento de Adriano, Hadriano Mynscht

47'. El que conoce a la Madre libera al hombre y penetra hasta Dios.
El Mensaje Reencontrado IV
Eres más que ciego, puesto que no te ves a tí mismo ¡cómo entonces podrías verme, a mí, Mercurio!
En efecto, sólo el Conocimiento ve lo inaparente, ya que él mismo es inaparente. Si puedes, aparecerá entonces a los ojos de tu intelecto, Tat: pues el Señor se manifiesta con plena liberalidad a través de todo el Universo. ¿Puedes ver tu pensamiento y asirlo con tus propias manos y contemplar la imagen de Dios? Pues, si incluso lo que está en ti es para ti inaparente, ¿cómo se te manifestará Dios mismo, a tí, por medio de los ojos del cuerpo?
Poimandrés, Hermes Trismegisto

45. Quien no vea ni oiga nada en el Libro, que mire y escuche en el mundo; y si no ve ni oye nada en el mundo, que mire y escuche en sí mismo; y si no ve ni oye nada en sí mismo, que se acueste en la muerte; pero, sobre todo, que calle a fin de no arrastrar a nadie en su soledad ciega y sorda.
El Mensaje Reencontrado XIV
Mercurio es hijo de la Naturaleza.
Por la misma razón, los sabios inventores de las ficciones de la Mitología hicieron nacer a Mercurio, hijo de Maya, en una montaña; porque hasta que el mercurio de abajo o terrestre haya atraído al mercurio de arriba o celeste, el artista no posee más que las alas atadas a los pies de Mercurio; es decir que no posee todavía más que la mitad del todo.

39. Dios por sí mismo produce la Madre, Dios por la Madre engendra al Hijo, el Hijo por la Madre multiplica a Dios.
Así, Dios no tiene comienzo ni fin.
El Mensaje Reencontrado I
Te aconsejo buscar en primer lugar qué cosa es la Naturaleza. Todos unánimemente dicen que es una cosa común, de bajo precio y fácil de conseguir, y es verdad; sin embargo, deberían añadir: para los que la conocen. Pues quien la conoce, la reconocerá en medio de toda clase de inmundicias; no obstante, quienes la ignoran ni siquiera creen que está en el oro.
He dicho que todas las cosas son engendradas a partir de dos cosas, y a pesar de que el oro contiene ambas, otro espíritu hace su entrada y abre la puerta del cielo soberano, el cual puede encontrarse en cualquier cuerpo elementado y se llama Upupa, un pájaro meridional más resplandeciente que el oro fino y que anida en los retiros y también está contenido en el oro. Es vil y valioso y algunos lo llaman pájaro del paraíso, porque reside en las más altas regiones y porque anida en la tierra baja.
Los Cinco Libros, Nicolas Valois

40. Nos podemos perder eternamente si el absurdo no nos detiene en el camino del extravío y si el amor no nos reconduce a nuestro origen santo.
40'. Para algunos, Dios es una sublime realidad.
Para otros, parece ser una locura increíble.
«Los inteligentes han rechazado el Libro y los sabios del mundo no lo han comprendido en absoluto».
El Mensaje Reencontrado XI
Dios te abrirá la puerta de la Naturaleza, donde verás que opera de una manera muy simple. Ten por cierto que la Naturaleza es muy simple y que solo se deleita en la simplicidad, y créeme que todo aquello que es lo más noble en la Naturaleza es también lo más fácil y lo más simple; ya que toda verdad es simple. Dios, el creador de todas las cosas, no ha puesto nada que sea difícil en la Naturaleza, así pues, si quieres imitar a la Naturaleza te aconsejo que permanezcas en su vía simple y encontrarás toda clase de bienes.
Todos los verdaderos adeptos hablan en el mismo tono, y si dicen verdad, sin tomarse tantas fatigas, sin emplear tantos vasos, sin consumir tanto carbón, sin arruinar su bolsa y su salud, se puede trabajar en concierto con la naturaleza, que ayudada, se prestará a los deseos del artista y le abrirá liberalmente sus tesoros. Aprenderá de ella, no a destruir los cuerpos que produce, sino cómo y con qué los compone y en qué se resuelven. Ella le mostrará esta materia, este caos que el Ser supremo ha desarrollado para formar el Universo. Verá la naturaleza como un espejo, cuya reflexión le manifestará la sabiduría infinita del Creador que la dirige y la conduce en todas sus operaciones por una vía simple y única, que constituye todo el misterio de la gran obra.
Las fábulas egipcias y griegas,
Dom Antoíne-Joseph Pernety

9. Son necesarios muchos estudios, mucho tiempo, muchos dolores, mucho amor y mucho saber para volver a ser simple y natural, pero entonces es una simplicidad que se conoce y se guarda.
El Mensaje Reencontrado VII
El elemento del Agua es (como hemos dicho) el receptáculo de la simiente universal, y la Tierra se resuelve y se purifica fácilmente en ella. Es el menstruo del mundo.
Sócrates dijo: Sabed que los filósofos han llamado agua de vida a nuestra agua, y han dicho bien, pues si primero mata al cuerpo luego lo hace revivir y lo rejuvenece.

77'. El agua es universal, las simientes son particulares.
Una disuelve, las otras consolidan, pero sólo una cosa contiene a Dios en secreto.
El Mensaje Reencontrado III
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11 agosto 2013

La nueva luz química de El Cosmopolita (notas de extractos seleccionados por L. Cattiaux)     Notas comparativas
Anteriormente he dicho que todas las cosas son producidas a partir de un aire líquido, es decir de un vapor que los elementos destilan dentro de las entrañas de la Tierra, por medio de un movimiento continuo y en cuanto el Arqueo, lo recibe, lo sublima por los poros y lo distribuye según su sabiduría a cada lugar, como hemos dicho más arriba. Y así, debido a la variedad de lugares, las cosas son de origen y nacimiento diversas. El Arqueo del animal, su fuego vital o sus espíritus vitales, no se nutre más que del espíritu etéreo que le es transmitido por la respiración; él solo es quien compensa su pérdida y multiplica su fuerza; cuando el Arqueo se alimenta poderosamente de este fuego, trabaja con éxito los alimentos toscos destinados a sustentar el cuerpo, en los laboratorios dedicados a estos usos y separa lo puro de lo impuro; de allí distribuye las quintaesencias que resultan en las distintas partes del cuerpo que les son análogas y en las que encuentran los fermentos particulares que les determinan. De ahí, el cabello, las uñas, la carne, los huesos, la sangre, etc...

35. Henos aquí como pequeñas minas del Señor del cielo, y he aquí al Señor del cielo como una pequeña mina de la inmensidad del Único Esplendor. Así, todos están en Uno como las monedas de oro están en el oro.
El Mensaje Reencontrado XXVIII
Sin embargo, en invierno, cuando la frialdad del aire cierra los poros de la tierra, este vapor untuoso también se congela, el cual, cuando vuelve la primavera, se mezcla con la tierra y el agua y de ello se hace la magnesia, que del aire atrae hacia sí un mercurio semejante, que da la vida a todas las cosas por medio de los rayos del sol, de la luna y de las estrellas: y así se producen las hierbas, las flores y demás cosas parecidas, ya que la Naturaleza ni por un momento permanece ociosa. Dios comunica todas las virtudes por el alma del mundo, por la potencia particular de las ideas o las imágenes y las inteligencias que presiden, y el concurso de los rayos y los aspectos de las estrellas que se crean por medio de un concierto armónico y particular.
Así, hay una virtud y una operación admirable en cada hierba y en cada piedra, pero una muchísimo más grande en las estrellas.
La Filosofía Oculta, Heinrich Cornelius Agrippa

35'. Así, el polvo de imán se reunirá con la masa del imán y se fundirá en ella, y todo permanecerá en Uno, como antes del grito explosivo de la alegría que emulsionó los mundos sobre la faz del abismo tenebroso.
El Mensaje Reencontrado XXVIII
La primera materia del hombre es la Tierra, y no hay nadie tan audaz que haya querido crear un hombre de ella; solamente Dios conoce este artificio; sin embargo, la segunda materia, que ya está creada, si el hombre sabe ponerla en un lugar conveniente con la ayuda de la Naturaleza, se engendrará de ella fácilmente la forma de la cual ella es la simiente. En todo esto el artista no actúa en absoluto si no es para separar lo que es sutil de lo que es espeso y ponerlo en un recipiente conveniente; ya que es necesario considerar que según cómo se empieza una cosa, así se termina; de uno se hacen dos y de dos uno y nada más. El Principio supremo es único y se transforma en acción productora. Trascendente y actuando sin cesar, es el Cielo (el instrumento físico de la acción productora del Principio). Por ello, los sabios adoptan como norma dejar hacer al cielo sin ayudarle, dejar actuar la acción productora sin interferir, dejar el primer Principio libre, sin pretender platicar en su lugar.
Textos taoístas, Selección, Carlos del Tilo

1. El que está en el error intenta imponerlo a los demás.
El que posee la verdad se esfuerza en aplicarla a sí mismo.
Esta es la señal que no engaña.
1'. Sea cual fuere lo que hayamos decidido hacer, perseveremos hasta que el absurdo o la luz de Dios nos libere y nos haga libres en el acto y en el reposo.
La verdad que separa y que une. Unos. Dos. Uno y nada más.
El Mensaje Reencontrado  I
Existe todavía otro acero, el cual es creado por sí mismo de la Naturaleza y que por medio de una fuerza y potencia admirables sabe sacar y extraer de los rayos del sol aquello que los hombres tanto han buscado, y que es el comienzo de nuestra obra. Así mismo sabe que el carnero era uno de los símbolos jeroglíficos de Mercurio que, como dicen el Cosmopolita, Filaleteo y muchos otros, se extrae por medio del acero que se encuentra en el vientre del carnero.
Las fábulas egipcias y griegas,
Dom Antoìne Joseph Pernety

96'. Nuestra vida está eternamente preñada de Dios.
¿Quien le hará aparecer antes del término de la muerte y de la resurrección del gran mundo?
«La hermana liberará a la hermana, y el niño misterioso nacerá de la única madre».
El Mensaje Reencontrado  IV
El oro puede aportar fruto y simiente, dentro de la cual puede multiplicarse por la industria de un hábil artista que sepa ayudar y empujar a la Naturaleza; contrariamente, si quisiera emprenderlo sin la Naturaleza, erraría. Ya que no sólo en esta Ciencia, sino también en todas las demás, lo único que podemos hacer es ayudar a la Naturaleza, y con todo, no podemos ayudarla por ningún otro medio que no sea por el fuego y por el calor. Todos los verdaderos adeptos hablan en el mismo tono, y si dicen verdad, sin tomarse tantas fatigas, sin emplear tantos vasos, sin consumir tanto carbón, sin arruinar su bolsa y su salud, se puede trabajar en concierto con la naturaleza, que ayudada, se prestará a los deseos del artista y le abrirá liberalmente sus tesoros.
Las fábulas egipcias y griegas,
Dom Antoìne Joseph Pernety

47'. La naturaleza da lecciones sin recibir ninguna.
El Mensaje Reencontrado  I
Pues es necesario que sepas que no podrías crear nada y que ésto es lo propio de Dios solamente. Sin embargo, hacer que las cosas que están ocultas y escondidas en la sombra se vuelvan aparentes, tornarlas evidentes y despojarlas de su sombra, esto a veces está permitido a los filósofos que tienen inteligencia, y Dios se lo concede por el ministerio de la Naturaleza. ¡Oh, hijos de la Sabiduría!, rechazad las tinieblas y las oscuridades de vuestro espíritu para entender el secreto de los secretos, que está oculto en nuestros libros por una admirable industria, y que sale aquí de un abismo para aparecer a la luz del día.
Elucidación del testamento de Ramon Llull,
El Hilo de Penélope II, Emmanuel d'Hooghvorst

7. ¡Oh, amigos!, el Señor está oculto en vosotros, y espera de la fe de vuestra inteligencia y de la buena voluntad de vuestro amor que le dejéis llegar a ser el compañero todopoderoso que libera de las manos de la muerte. ¿No os dejaréis ayudar a nacer en la vida, por las manos muy expertas del Único?
7'. Preferimos permanecer desconocidos por los hombres sobre la tierra y ser reconocidos por el Señor en el cielo, pues la gloria del mundo es un humo que se dispersa en las tinieblas, mientras que la gloria de Dios es un humo que se condensa en la luz.
¿Quién sabe esto ahora?
El Mensaje Reencontrado XXXVII
¡Oh admirable Naturaleza! que por medio del agua sabe producir frutos admirables en la tierra, y darles y mantenerles la vida por medio del aire. Todas estas cosas se hacen y sin embargo los ojos de los hombres vulgares no lo ven. El Sol produce esta materia, la Luna la engendra, la tierra es la matriz donde se nutre, es ella que nos la proporciona, como las otras cosas necesarias para la vida, y el buey es el más útil para el hombre, por su fuerza, su docilidad, su trabajo en la agricultura, de la que los filósofos emplean sin cesar su alegoría para expresar las operaciones del arte hermético.

Las fábulas egipcias y griegas,
Dom Antoìne Joseph Pernety

62'. Para separar la almendra de la mugre que la rodea siempre hay que lavar, y es un gran secreto que la naturaleza pone diariamente en evidencia ante todos. Sin embargo, hace falta la inspiración de Dios para comprender la evidencia de la ciencia divina.

El Mensaje Reencontrado XVI
El fuego de la Naturaleza no es en nada diferente de aquel que está en el sol, no son sino una misma cosa. Ya que así como el sol ocupa el lugar central y medio entre las esferas de los planetas y que desde este centro del cielo expande hacia abajo su calor por medio de su movimiento, existe también en el centro de la tierra un Sol terrestre que mediante su movimiento perpetuo empuja el calor o sus rayos hacia arriba, a la superficie de la tierra; y sin duda este calor intrínseco es mucho más fuerte y más eficaz que este fuego elemental; sin embargo, está moderado por un agua terrestre que día a día penetra por los poros de la tierra y la refresca. Igualmente, el aire, que día a día vuela alrededor del globo terráqueo, atempera el sol celeste y su calor. Iaacov [Jacob] despertó de su sueño y dijo:
-¡Ciertamente el Eterno está presente en este lugar, y yo no lo sabía!
Él tuvo miedo y dijo:
-¡Cuán imponente es este lugar! No es otra cosa que casa de Elohim y puerta del cielo.
Bereshit / Génesis 28:16-17

21. Honrado o despreciado, el Sabio permanece igual a sí mismo.
21'. El oro que dormita en el barro es tan puro como el que brilla en el sol.
El Mensaje Reencontrado II


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04 agosto 2013
(extractos de cartas de Louis Cattiaux a sus amigos publicados en la revista La Puerta, nº 49)


Me parece bastante extraño que te sorprenda encontrarte en la oscuridad, cuando apenas acabas de comenzar tu búsqueda y cuando todos los humanos (aparte de una o dos excepciones desconocidas) están aún más entenebrecidos. ¿Cómo podrías apreciar algo que se da sin esfuerzo y sin búsqueda? ¿No sabes que Dios prueba durante mucho tiempo a sus elegidos? ¿Que los prueba hasta el límite de sus fuerzas y de su paciencia, hasta el límite de la desesperación? ¿Sabías que sólo unos escasos preferidos entre los mayores santos de todos los tiempos han obtenido el conocimiento último y posesivo? ¿Sabías que quienes sólo se han beneficiado de este conocimiento sin poseerlo, también han esperado mucho tiempo y han sufrido mil reveses? Basta con que reces. Dios no es sordo ni idiota pero es exigente, prudente y lento. Lo que está en juego es tan fantástico e insensato que si tuviéramos plena conciencia de ello, tal vez no osaríamos pedirlo, como hacen los que no se lo pueden creer a causa de su enormidad y de su inverosimilitud. Necesariamente, te has de empapar de las palabras de los maestros antes de que este jeroglífico empiece a aclararse en tu cerebro.

Tienes razón de no dejarte extraviar por la interpretación mística de las verdades herméticas. Descubrirás cada vez más y también cada vez con mayor sorpresa, que los hermetistas verdaderos son los únicos materialistas dignos de ese nombre. Ya que los peores materialistas de este mundo parecen idealistas desencarnados a su lado. El misterio de Dios encarnado es tan asombroso que muy pocos pueden acceder a él sin peligro de muerte. Se puede decir que un hermetista es absolutamente lo contrario de un soñador, ya que uno sueña a Dios y el otro le toca. Hay una guarda extraordinaria alrededor de los misterios de la «realidad», sin embargo, la vía mística debe acompañar a la vía hermética a fin de que la unidad se realice en nosotros.

Pareces falto de paciencia y es grave, ya que la fe y la paciencia tienen fama de ser las mayores cualidades exigidas por este Arte.

De lo que habla Hermes Trimegisto es del Mercurio crudo y libre. Este es el que se ha de concentrar y corporificar a fin de hacer de él la piedra de los sabios. El Mercurio crudo y libre es, en efecto, todo lo que se quiera, como el maná. Algunos individuos tienen la facultad de modelarlo por la imaginación y la voluntad, se trata de la fuerza de los médiums que produce tantos fenómenos extraños y efímeros.
«La verdad sólo puede ser asida por el Sabio y sólo puede ser cocida por él».
El Mensaje Reencontrado, Libro I, 50'

«Aquel que modela la luz a su voz y la anima con su soplo es como Dios».
El Mensaje Reencontrado, Libro X, 63'

«Ejercitémonos diariamente en los actos de fe, nombrando santamente la cosa deseada hasta que se realice ante nuestros ojos». L. V. X.
El Mensaje Reencontrado, Libro XVII, 21'
Casi todos los que yo conozco caen en la interpretación mística, otros se hunden en la crisopeya, muy pocos saben unir estos puntos de vista opuestos.
«Quienes saben separar pero no han aprendido a unir, jamás reposarán en la Unidad de la esencia oculta».
El Mensaje Reencontrado, Libro XIII, 44'
Me he permitido ilustrar esta carta con algunas citas del Mensaje Reencontrado para hacerte ver que bastaría con leerlo y meditarlo seriamente. Cuando tus ojos se hayan abierto, ¿qué habrá de más claro que la palabra inspirada de las escrituras santas?

Todavía meditarás durante años y años sobre estas cosas hasta rozar la locura, finalmente, deberás operar a ciegas sobre mil cosas extrañas hasta rozar de nuevo la locura, y después, descorazonado, te tumbarás al suelo como un andrajo, ¿quizás en ese momento te llegará la suerte? Pero estarás muy enfermo de amor y de desesperación. Y si entonces llegaras a encontrar, después de sufrir mil martirios y mil agonías, serías privilegiado sobre los grandes santos de la cristiandad y del Islam. ¡Examina, pues, ahora mismo tus posibilidades antes de correr tal riesgo!
«Una vez, diez veces, cien veces, el Libro no nos dirá nada, pero creamos que a la milésima vez nos hablará un poco y que, al final, nos aparecerá demasiado claro y evidente, es decir, imprudente en exceso».
El Mensaje Reencontrado, Libro XV, 41'
En resumen, la vía mística y la vía hermética se complementan pero no se mezclan. Sin embargo, la enseñanza mística y la enseñanza hermética siempre están mezcladas en los grandes textos de los sabios ya que van a la par.
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