Versículo al azar

El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUEEL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.

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04 agosto 2013
(extractos de cartas de Louis Cattiaux a sus amigos publicados en la revista La Puerta, nº 49)


Me parece bastante extraño que te sorprenda encontrarte en la oscuridad, cuando apenas acabas de comenzar tu búsqueda y cuando todos los humanos (aparte de una o dos excepciones desconocidas) están aún más entenebrecidos. ¿Cómo podrías apreciar algo que se da sin esfuerzo y sin búsqueda? ¿No sabes que Dios prueba durante mucho tiempo a sus elegidos? ¿Que los prueba hasta el límite de sus fuerzas y de su paciencia, hasta el límite de la desesperación? ¿Sabías que sólo unos escasos preferidos entre los mayores santos de todos los tiempos han obtenido el conocimiento último y posesivo? ¿Sabías que quienes sólo se han beneficiado de este conocimiento sin poseerlo, también han esperado mucho tiempo y han sufrido mil reveses? Basta con que reces. Dios no es sordo ni idiota pero es exigente, prudente y lento. Lo que está en juego es tan fantástico e insensato que si tuviéramos plena conciencia de ello, tal vez no osaríamos pedirlo, como hacen los que no se lo pueden creer a causa de su enormidad y de su inverosimilitud. Necesariamente, te has de empapar de las palabras de los maestros antes de que este jeroglífico empiece a aclararse en tu cerebro.

Tienes razón de no dejarte extraviar por la interpretación mística de las verdades herméticas. Descubrirás cada vez más y también cada vez con mayor sorpresa, que los hermetistas verdaderos son los únicos materialistas dignos de ese nombre. Ya que los peores materialistas de este mundo parecen idealistas desencarnados a su lado. El misterio de Dios encarnado es tan asombroso que muy pocos pueden acceder a él sin peligro de muerte. Se puede decir que un hermetista es absolutamente lo contrario de un soñador, ya que uno sueña a Dios y el otro le toca. Hay una guarda extraordinaria alrededor de los misterios de la «realidad», sin embargo, la vía mística debe acompañar a la vía hermética a fin de que la unidad se realice en nosotros.

Pareces falto de paciencia y es grave, ya que la fe y la paciencia tienen fama de ser las mayores cualidades exigidas por este Arte.

De lo que habla Hermes Trimegisto es del Mercurio crudo y libre. Este es el que se ha de concentrar y corporificar a fin de hacer de él la piedra de los sabios. El Mercurio crudo y libre es, en efecto, todo lo que se quiera, como el maná. Algunos individuos tienen la facultad de modelarlo por la imaginación y la voluntad, se trata de la fuerza de los médiums que produce tantos fenómenos extraños y efímeros.
«La verdad sólo puede ser asida por el Sabio y sólo puede ser cocida por él».
El Mensaje Reencontrado, Libro I, 50'

«Aquel que modela la luz a su voz y la anima con su soplo es como Dios».
El Mensaje Reencontrado, Libro X, 63'

«Ejercitémonos diariamente en los actos de fe, nombrando santamente la cosa deseada hasta que se realice ante nuestros ojos». L. V. X.
El Mensaje Reencontrado, Libro XVII, 21'
Casi todos los que yo conozco caen en la interpretación mística, otros se hunden en la crisopeya, muy pocos saben unir estos puntos de vista opuestos.
«Quienes saben separar pero no han aprendido a unir, jamás reposarán en la Unidad de la esencia oculta».
El Mensaje Reencontrado, Libro XIII, 44'
Me he permitido ilustrar esta carta con algunas citas del Mensaje Reencontrado para hacerte ver que bastaría con leerlo y meditarlo seriamente. Cuando tus ojos se hayan abierto, ¿qué habrá de más claro que la palabra inspirada de las escrituras santas?

Todavía meditarás durante años y años sobre estas cosas hasta rozar la locura, finalmente, deberás operar a ciegas sobre mil cosas extrañas hasta rozar de nuevo la locura, y después, descorazonado, te tumbarás al suelo como un andrajo, ¿quizás en ese momento te llegará la suerte? Pero estarás muy enfermo de amor y de desesperación. Y si entonces llegaras a encontrar, después de sufrir mil martirios y mil agonías, serías privilegiado sobre los grandes santos de la cristiandad y del Islam. ¡Examina, pues, ahora mismo tus posibilidades antes de correr tal riesgo!
«Una vez, diez veces, cien veces, el Libro no nos dirá nada, pero creamos que a la milésima vez nos hablará un poco y que, al final, nos aparecerá demasiado claro y evidente, es decir, imprudente en exceso».
El Mensaje Reencontrado, Libro XV, 41'
En resumen, la vía mística y la vía hermética se complementan pero no se mezclan. Sin embargo, la enseñanza mística y la enseñanza hermética siempre están mezcladas en los grandes textos de los sabios ya que van a la par.