Seguir por email

Entrada destacada

El Libro está dedicado al mejor de los pueblos

Versículos de El Mensaje Reencontrado A Dios no le interesa mucho nuestra situación en este mundo. Considera, más bien, el estado de...

Versículo al azar

El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUEEL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.
25 enero 2012

(extractos de Los cinco libros de Nicolas Valois) Notas comparativas
Y aunque en la Obra haya varias sales, quiero decir varios regímenes, sin embargo confieso que nuestro primer sujeto es una sal pura que se encuentra universalmente en toda la tierra.
El loco mata y dispersa lo que vive.
El Sabio vivifica y concentra lo que parece muerto.
«Una sola sustancia, una sola esencia. Un solo alimento, una sola bebida».
El Mensaje Reencontrado XII: 56'

En Dantin: nuestra agua se encuentra en los viejos establos, en las letrinas y en las cloacas hediondas. En Alfidus: nuestra piedra se encuentra en todas las cosas que están en este mundo y en todas partes; se encuentra tirada en los caminos, y Dios no ha fijado un alto precio para comprarla, a fin de que tanto los pobres como los ricos puedan adquirirla.
Digo ahora que la sal común tampoco es la piedra porque no es universal y es un cuerpo formado por la naturaleza como los demás cuerpos, que nunca puede cambiar por sí mismo ni convertirse, o para decirlo mejor, ni producir nada, como lo hace nuestra sal natural y vegetable, que procrea todas las cosas porque es el espíritu del Universo, del que se saca la semilla de naturaleza.
En el centro del Universo y en el corazón del hombre están contenidos los misterios de Dios.
¿Quién ahondará el abismo? ¿Quién manifestará la vida de la tierra? ¿Y quién consolidará el rocío del cielo?

El Mensaje Reencontrado III: 17'

Una sola semilla encierra todo el misterio del mundo.
¿Quién la hará reverdecer? y ¿quién la hará fructificar?
«La vida es para quienes la respetan, la aman, la ayudan y la dan a luz».
El Mensaje Reencontrado I: 56'
Y este es el punto en que todo el mundo ha errado, ya que es la entrada del jardín, que los filósofos han ocultado tanto o que han encubierto bajo enigmas y engañosas apariencias.
Manantial inagotable.  Entrada obligada. 
El Mensaje Reencontrado, Letanías de la Madre y el Hijo

El seguidor de la rectitud llegará a la Mansión de la Luz; Pero quien ha engañado al bueno y al recto, El futuro será una larga vida de miseria y Oscuridad, aflicción y desespero. 
Los Himnos de Zaratustra
Es la llave de toda la obra, y aunque encuentres en mis libros y en los de todos los demás cosas difíciles de entender, has de saber, no obstante, que puedes comprender todo fácilmente en breves palabras y que esta agua es el comienzo, el medio y el final de todo el magisterio.
Quien colabora en la obra de Dios adquiere la vida substancial y la paz para siempre. El Sabio une su acción a la del cielo y la tierra, pues conoce el comienzo, el medio y el fin de todo aquí abajo. 
El Mensaje Reencontrado 30-30'

Es también una fuente de agua viva, que circunvala y contiene el lugar, en el que el rey a la reina se bañan; a través de toda la obra este fuego húmedo es suficiente; en el comienzo, medio y fin, porque en él consiste el arte entero.
En la Obra de Dios y en esta Luz tan ocultada de los antiguos se encuentra el Sello de los Sellos que abre y cierra el libro de Vida, en el que están escritos los nombres de los Elegidos y de los que aman a Dios y a su prójimo.
El Libro es un canal, pero también es un puente. Es un mar, pero también es un arca. Es un viento que sopla, pero también es un sol terrestre que ilumina.
El Mensaje Reencontrado XXXVIII: 67'

¿No se halla algo tan tocante relativo al autor del mundo, que la tierra se abra y engendre al Salvador, y no se le llama en la misma santa Escritura, fuente de agua viva, purificante y regenerante, y soplo de vida? ¿Moisés y Paulo no dicen que es un fuego devorador?
La Filosofía oculta, Heinrich Cornelius Agrippa
Has de saber, pues, hijo de la doctrina y el más querido de mis hijos, que el Sol, la Luna y las estrellas envían perpetuamente sus influencias al centro de la Tierra. Para llegar allí, primero hay que pasar por las regiones medianas del aire, donde las influencias están agrupadas; mezcladas y unidas unas con otras, son posteriormente destiladas en los poros de la tierra hasta su centro, depurándose de arena en arena, hasta la última gota de su humedad aérea.
La luz del sol, de la luna y de las estrellas fecunda perpetuamente el agua del cielo que lleva la simiente hasta las profundidades de la tierra, de donde surge la vida de los seres y de las cosas.
El Mensaje Reencontrado IV: 19'

Una sentencia cabalística afirma: Nulla res spiritualis descendens inferius operatur sine indumento, «ninguna entidad espiritual que desciende aquí abajo puede operar sin un vestido». Medita bien esto en ti mismo y guárdate de vagabundear por la periferia. Mientras el alma del hombre está en el cuerpo es comparable a una vela encerrada en una lámpara oscura o a un fuego casi ahogado por falta de aire.
Antroposofía Teomágica, Eugenio Filaleteo
Así, el Aire está lleno de esas influencias, y la Tierra también, y no hay nada en el mundo que no esté lleno de ellas, porque es el centro de todas las cosas y el alma universal de todos los cuerpos.
Nadie puede cambiar la naturaleza, pero algunos saben purificarla y madurarla plenamente. Dios está en todas partes, pero sólo es encontrado por los que le buscan en los limbos del mundo.
El Mensaje Reencontrado XII: 24-24'

La morada que nos espera, en lugar de este mundo sublime, es el estrecho volumen del corazón.
Koré Kosmou, Hermes Trismegisto
En realidad, nuestra intención principal no consiste en nada más que en coger este cuerpo, según la imperfección en que le ha dejado la naturaleza y perfeccionarlo mediante el Arte.
Hacer aparecer la unidad divina oculta bajo la diversidad del mundo es la obra de la naturaleza. Incorporar el espíritu más elevado al cuerpo más bajo y llevarlos a la perfección absoluta es la obra del arte.
El Mensaje Reencontrado VIII: 32

Así en la disolución, la plata-viva es como un agente pero en la coagulación es el paciente que sufre la operación. Por ello este arte es comparado al juego de niños que juegan, de manera que lo que estaba encima (del otro) pasa abajo.
Splendor Solis, Salomón Trismosin
Es decir, que Naturaleza tiene el propósito de purgar completamente este cuerpo de dicha tierra en su minera y luego cocerlo hasta su perfecta madurez, lo que equivaldría al Elixir perfecto. Sin embargo, el impedimento procede del aire que, al traspasar las paredes del horno de Naturaleza, enfría las materias, aunque Naturaleza haga todos los esfuerzos para superarlo.
Enséñanos a oírte y obedecerte. Enséñanos a amarte e imitarte. Enséñanos a recibirte y madurarte. Enséñanos a conservarte y multiplicarte, ¡oh, Señor de la vida imperecedera!
El Mensaje Reencontrado XX: 2'

[...] tienes que mantener siempre este calor templado día y noche, hasta que el invierno, o sea el tiempo de la humedad de las materias, haya pasado. [...] Si se encontraran sin fuego aunque sólo fuera por media hora, serían irreconciliables para siempre.
Por tanto, hay que empezar nuestra obra por la separación del azufre, que nunca podrá ser extraído sin reducir primero el cuerpo a su primera materia, es decir, al estado en que estaba en la minera cuando el aire vino a congelarlo. Esta no es una labor muy difícil para el que entiende y conoce esta primera materia, ya que ella es quien lo hace todo.
Si amamos verdaderamente a Dios, rechacemos todo lo que no es él a fin de que se manifieste en nosotros sin trabas. Olvidemos sectas y sectarios, ciencias y sabios, leyes y juristas, patrias y políticos, esclavos y amos, y sirvamos sólo a nuestra paz interior, tomando únicamente consejo de nuestra conciencia profunda.
En la fe y en la paciencia es donde la Madre es encontrada, y actúa enseguida. Ella es quien libera y cura. El agua del cielo hace germinar la tierra, pero todos permanecen sordos y ciegos ante el milagro de Dios, pues se creen más inteligentes y sabios que el creador de los mundos innumerables.
El Mensaje Reencontrado XIII: 7-7'

El oficio de la reducción es devolver al cuerpo su espíritu que la volatilización le había levantado y nutrirlo seguidamente de una leche espiritual en forma de rocío, hasta que el pequeño Júpiter haya adquirido una fuerza perfecta.
Las fábulas egipcias y griegas,
Dom Antoíne-Joseph Pernety
Pág. 1/6
Pág. 3/6