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Las fábulas egipcias y griegas (1 de 8)

DESVELADAS Y REDUCIDAS A UN MISMO PRINCIPIO, CON UNA EXPLICACIÓN DE LOS JEROGLÍFICOS Y DE LA GUERRA DE TROYA   Dom Antoíne-Joseph Pern...

Versículo al azar

El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUEEL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.
18 febrero 2012

(extractos de Los cinco libros de Nicolas Valois) Notas comparativas
Éstos se han contentado con afirmar que la ciencia era verdadera sin enseñar su camino, y así la han escondido, pues no se trata de una búsqueda sutil, sino simplemente natural. Las sutilezas intelectuales son nimiedades respecto al conocimiento del mundo total.
El Mensaje Reencontrado XI: 3

Alguna vez, también, hemos podido decepcionar a los presuntuosos, diciéndoles que, al ser la Gran Obra un don divino, nunca podrá llevarla a cabo sólo el mero talento de los hombres. Para entenderla y realizarla hace falta pues, la ayuda de ese genio bienhechor que descubre, para algunos, el texto de los libros sellados. Si de un don divino se trata, el más simple y pobre de los hombres puede esperar obtenerlo; pero, a menudo, esto parece irrisorio a muchos buscadores cuyo cerebro está repleto de complicaciones ajenas a la única levadura de la cábala quymica.
El Hilo de Penélope, Emmanuel d'Hooghvorst
El primero que la encontró no tenía ningún libro, pero seguía a naturaleza, observando cómo y con qué ésta trabaja. El primer Sabio que reconoció a Dios no tenía libros.
El Mensaje Reencontrado IV: 31'

Como conclusión, diré que aquellos que deseen trabajar imitando a la naturaleza, deben conocer primeramente las simientes y después también las matrices, y entonces, si escogen la verdadera simiente, tal como la naturaleza la ha formado, y si ponen dicha simiente bien purgada y bien acondicionada en esa matriz, encargando la cocción a la naturaleza del fuego inherente en ellos, entonces, digo, podrán alcanzar un éxito favorable.
Carta Filosófica, El Cosmopolita
De la misma manera, cuando se dice que los filósofos tienen un oro vivo, y que el oro vulgar está muerto, ¿quién es el ignorante que osaría afirmar que hay en el mundo otro oro que el vulgar, que incluso si está muerto, es no obstante la cosa más pura de toda la tierra y el último resultado de la naturaleza? Por tanto, ésta es la materia sobre la cual debemos empezar nuestra obra y entender esa diferencia, antes o después de la preparación, pues gracias a ella, en el lugar que estaba enterrado en un sepulcro ha sido resucitado y encaminado hacia la vegetación. El sol todopoderoso despierta la vida incluso dentro de la tierra muerta y la hace germinar hasta el cielo de resurrección, pero el agua madre es la que hace fructificar la simiente del oro puro.
El Mensaje Reencontrado III: 43'

También os digo que hay que encontrar una cosa que está oculta, de la que por un maravilloso artificio se extrae de la humedad, que sin violencia y sin ruido disuelve y licua el hielo. Si habéis encontrado esto, tenéis la cosa de la que el Oro ha sido producido por la Naturaleza. Y aunque los metales y todas las cosas del mundo tienen su origen en ésta, no hay nada, sin embargo, que le sean tan afín como el Oro; pues en todas las otras cosas hay alguna impureza; en el oro, al contrario, no hay ninguna, por lo que es como la madre del Oro.
Nueva luz química, El Cosmopolita
Pues has de tener en cuenta que tu trabajo será para ti una enseñanza, siempre y cuando trabajes con las materias adecuadas, ya que tu espíritu imaginará cosas nuevas, y ya no considerará a los que por sus escritos desvían, en lugar de ser provechosos. Si deseamos la instrucción, empecemos por estudiar mil cosas y continuemos estudiando una sola cosa.
El Mensaje Reencontrado XXIII: 54

Las innumerables cortezas de la creación atraen mucho más a los hombres que la almendra substancial que está encerrada en ellas. Por eso, muchos prefieren las explicaciones sutiles y superficiales que les extravían en el número, antes que el pensamiento conciso y profundo que les centraría en la luz del Único.
El Mensaje Reencontrado XVIII: 7'
La razón y el entendimiento son los que nos lo hacen conocer todo, a condición de que no nos falte esta gran Luz. Hay que estar loco por Dios para creer más allá de las apariencias siniestras que nos ciegan, nos aplastan y nos desesperan aquí abajo. Así pues, ¡que nos vuelva locos, para que nos volvamos Sabios y hallemos la luz de vida que nunca falta a los que la han conocido una vez!
El Mensaje Reencontrado XX: 70'

La Naturaleza tiene una luz propia que nuestra visión no vislumbra, el cuerpo es a nuestros ojos la sombra de la Naturaleza: por ello, cuando alguien es alumbrado con esta bella luz natural, todas las nubes se disipan y desaparecen ante sus ojos; supera todas las dificultades, todas las cosas se le vuelven claras, presentes y manifiestas; y sin ningún impedimento, puede ver el punto de nuestra Magnesia que corresponde a uno y otro centro del Sol y de la Tierra.
Nueva luz química, El Cosmopolita
Pues tu espíritu disolverá a tu cuerpo y tras haberlo abierto, se mezclarán los dos espíritus, el libre y el prisionero, que algunos llaman Águila y León. La virtud del león domado prevalece sobre la dulzura natural del cordero y, ambos reunidos, engendran la perfección del Señor último.
El Mensaje Reencontrado XIII: 18'

Acabado el régimen de Mercurio, cuyo trabajo consiste en despojar al Rey de sus vestiduras de oro, agitar y extenuar al león con varios combates hasta la más grande fatiga, aparece el próximo que es el régimen de Saturno.
Después, el alma seguirá al espíritu, abandonando al cuerpo que, por su lado, regresará al limo terrestre y sulfuroso, con el cual había languidecido tanto tiempo. A continuación, le será devuelto al cuerpo el antedicho espíritu, que atraerá hacia sí algunos más que compartirán entre sí la antedicha alma, la cual crecerá por un calor lento y ahogado, administrado con un ingenioso artificio. He aquí la labor que se dice sobrenatural, por ser el vínculo de la conjunción que se hace, como he dicho anteriormente, por una decocción admirable y sobrenatural. Meditar es cocer suavemente el cuerpo y el espíritu hasta la glorificación del alma.
El Mensaje Reencontrado XIII: 43'

De modo que Midas seguirá el curso de este Pactolo. Incluso una persona simple no perdería este camino sabido en el Pactolo secreto: no es otra cosa sino cocer este mercurio en un pote bien cubierto. Tal es la obra sobre la que los filósofos tanto han escrito: sólo es cocer y ese mercurio se hará poco a poco cuerpo sonante de un sol nuevo.
El Hilo de Penélope, Emmanuel d'Hooghvorst
Trabaja un poco y Dios te concederá su gracia, ya que nunca la deniega a sus servidores cuando se la piden con el firme propósito de hacer buen uso de ella. Hay una gran belleza y una gran virtud en la obra del Señor, por eso él trabaja siempre sobre ella y no la rechaza.
El Mensaje Reencontrado XI: 52'

Del mismo modo que la lluvia y la nieve caen de los cielos y no vuelven allí sin haber abrevado la tierra, sin haberla hecho dar a luz y retoñar de forma que provea al sembrador de la semilla y de pan al que come, del mismo modo, la palabra que sale de mi boca no vuelve a mí sin efecto, sin haber efectuado lo que yo quería y realizado aquello por lo que la había enviado.
Isaías LV: 10 y 11
Pero no hay nadie en este mundo que no se extravíe en el oficio más sencillo si no ha sido introducido por un maestro, y no por ello debe retirar de él su mano. Lo más fácil de enseñar es lo más difícil de comprender.
El Mensaje Reencontrado I: 12

La gran obra es muy fácil, si se cree a los autores que tratan de ello, todos lo dicen, y algunos incluso aseguran que sólo es un divertimento de mujeres y un juego de niños; pero el Cosmopolita hace observar que cuando dicen que es fácil, se ha de entender para aquellos que la conocen.
Las fábulas egipcias y griegas,
Dom Antoíne-Joseph Pernety
Y si otros creyeran que esta ciencia no puede entenderse más que palabra por palabra, con todas las cosas muy bien explicadas, ocurriría que nadie lo conseguiría jamás mediante los libros, a pesar de la opinión de Cyrus, en la Turba. Es cruel que la revelación de Dios haya engendrado finalmente entre los creyentes un sectarismo tan obcecado que obstaculiza la revelación misma. «Cuanto más instruidos se creen, más ignorantes se vuelven».
Es un duro castigo guardar la corteza e ignorar la almendra a causa de una fidelidad ciega y sorda. «La idolatría de las personas impide la comprensión profunda del misterio divino y su realización aquí abajo».
El Mensaje Reencontrado XXV: 14-14'

Incluso los libros santos ¿qué son comparados con el misterio de vida que subsiste en el sol y en la tierra? Sin embargo, contienen la llave que abre y que cierra el manantial del abismo y el sello que cubre el germen del Señor de los mundos.
Quien comprende alaba al Señor en su corazón.
Quien cree entender y quien no capta nada debe rezar y callar.
El Mensaje Reencontrado II: 54-54'
Pues en ello el espíritu y el entendimiento avanzan con el orden del horno, ya que ¿de qué le serviría manipular las clavijas del arpa, a aquel que no sabe con qué tono tocar? Está fuera de duda que quien ha ejercitado su mente en este Espejo, encontrará por medio de su trabajo la verdadera Materia, y sabrá sobre qué cuerpo conviene hacer la proyección del Elixir para llegar a la perfección.
Espejo de alquimia, Roger Bacon

La naturaleza y los antiguos Sabios enseñan casi al descubierto los secretos divinos, pero sólo Dios es quien da su comprensión.
El Mensaje Reencontrado VI: 19
En toda la obra no hay más que dos disoluciones perfectas: la putrefacción y la proyección, que son ayudadas por la misma naturaleza. Por medio de la primera putrefacción, la Naturaleza hace y produce cosas puras, pero por la segunda putrefacción produce cosas aún más puras, más dignas y más nobles.
Nueva luz química, El Cosmopolita

Dividimos por el fuego de la tierra.
Depuramos por el agua media.
Unimos por el fuego celeste.
Multiplicamos por el agua y por la tierra santas.
El Mensaje Reencontrado X: 54'
Asimismo, te he repetido una misma cosa varias veces, y según lo descrito en mis capítulos precedentes respecto al hombre que se halla entre una multitud y que hay que reconocer, te diré que encontrarás una pepita en un tonel de gravilla, lo cual un ciego no conseguiría con lo que tiene en la mano. El Sabio es como la piedra preciosa oculta bajo su ganga.
El Mensaje Reencontrado XII: 8

Finalmente, los ujieres vinieron y echaron a todos los que hacían antesala en la casa del Altísimo, pero yo seguí esperando en los peldaños de su escalinata, hasta que el sueño vino a calmar mi desespero y a cubrir mi soledad.
El Mensaje Reencontrado XX: 14'
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