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Versículos de El Mensaje Reencontrado A Dios no le interesa mucho nuestra situación en este mundo. Considera, más bien, el estado de...

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El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUEEL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.
27 septiembre 2013

La nueva luz química de El Cosmopolita (notas de extractos seleccionados por L. Cattiaux)
Notas comparativas
Buscad en primer lugar el Reino de Dios, y todo lo demás os será dado. Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al novio. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. Pero mientras ellas iban a comprar, vino el novio; y las que estaban preparadas entraron con él a la boda; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.
Mateo 25:1-13, Reina-Valera

42'. ¿Acaso la única solución eficaz no es buscar solamente la salvación de vida, transmitida por el Señor descendido del cielo y encarnado entre nosotros para nuestra reintegración en la vida eterna y pura? ¿No está dicho: «Buscad primero el reino de Dios y su justo empleo, y todo lo demás os será dado por añadidura»?
El Mensaje Reencontrado XXIV
Por lo demás, para adquirir esta ciencia es necesario estudiar, leer y meditar, a fin de que puedas conocer la vía de la Naturaleza, que el Arte debe necesariamente seguir. Y, al igual que Jesucristo, de la casa de David, ha tomado la naturaleza humana para la liberación y la redención del género humano, prisionero del pecado a consecuencia de la desobediencia de Adán, igualmente, en nuestro arte, lo que está mancillado por una cosa es también levantado, lavado y librado de esta mancha, y por la cosa opuesta.
Codicilio, Raimon Llull

36'. Algunos están dotados para la búsqueda de la santidad porque necesita el amor al prójimo y el olvido de sí mismo.
No hay casi nadie que esté dotado para el misterio de Dios porque hay que meditarlo mucho tiempo y adquirir el completo conocimiento de la naturaleza y del hombre. Sin embargo, el amor de Dios basta a cada uno y todos pueden adquirirlo fácilmente.
El Mensaje Reencontrado XVI
Nuestra medicina, con toda seguridad, está compuesta del Sol y de sus mismos rayos. He aquí una razón que nos hace conjeturar justamente que todas estas obras han sido producidas por la fuerza y las facultades de este mismo medicamento. Pues este medicamento del alma, como así se le llama sobre la inscripción de Semiramis señalada más arriba, si cura la cólera y el dolor; si, como remarca Janus Lacinius, es una medicina eficaz contra las enfermedades de las personas, tanto las del alma como las del cuerpo; si expulsa claramente las perturbaciones; si vuelve buenos a los hombres, es decir no envidiosos de lo que es de otros; si igualmente los preserva; si además, como el mismo autor testimonia, iguala y estabiliza los humores del cuerpo cuando están en algún tipo de exceso, si lleva a la salud y afirma la débil vejez, ¿por qué no podría llevar a acto lo que existe en potencia?
Arcana arcanissima, Michael Maier

19'. La luz del sol, de la luna y de las estrellas fecunda perpetuamente el agua del cielo que lleva la simiente hasta las profundidades de la tierra, de donde surge la vida de los seres y de las cosas.
El Mensaje Reencontrado IV
En Dantin: nuestra agua se encuentra en los viejos establos, en las letrinas y en las cloacas hediondas. En Alfidus: nuestra piedra se encuentra en todas las cosas que están en este mundo y en todas partes; se encuentra tirada en los caminos, y Dios no ha fijado un alto precio para comprarla, a fin de que tanto los pobres como los ricos puedan adquirirla. ¡Y bien! Esta sal ¿no está manifiestamente señalada en todos estos lugares? Es verdaderamente la Piedra y el agua seca que puede encontrarse en todas las cosas, incluso en las cloacas, en tanto que todos los cuerpos están compuestos de ella, se nutren de ella y aumentan por medio de ella, y por sus corrupciones se resuelven en ella, y también porque una gran cantidad de esta sal grasa causa la fertilidad. Cosa que los más ignorantes labradores dominan mejor que nosotros que somos doctos, cuando para rehacer los lugares que son estériles a causa de la sequedad, se sirven de un estiércol podrido y de una sal grasa hinchada. Lo que se puede comprender por estos bovinos lo hemos dicho cuando hemos explicado a Apis, y también en otros lugares: es la materia filosófica, que se encuentra en el estiércol, es decir, que en su aspecto es vil y está envuelta de numerosas superfluidades que el filósofo debe limpiar.
Arcana arcanissima, Michael Maier

17'. En el centro del Universo y en el corazón del hombre están contenidos los misterios de Dios.
¿Quién ahondará el abismo? ¿Quién manifestará la vida de la tierra? ¿Y quién consolidará el rocío del cielo?
El Mensaje Reencontrado III
Solamente el conjunto de Sabios la ha conocido y la denominan su Sal, se extrae de su tierra. Ha perdido a un gran número de locos, ya que la tierra común aquí no vale nada. Ni de ningún modo la sal vulgar, sino más bien la Sal del mundo, que en sí contiene toda la vida.
Por lo demás, los poetas inventaron que Pitón, que antes se llamaba Tifón (por el anagrama de las dos palabras, Tiphon = Phitón), era la serpiente que vivía no lejos del río Céfiso.
Es esta la serpiente que Apolo ha matado. Y como se ha vuelto líquido por putrefacción se llama Pitón.
He aquí lo que permite explicar suficientemente quién es este Apolo, nuestro Sol, y lo que es el dragón, la serpiente o Pitón, es decir, esta agua fétida que se pudre.
Arcana arcanissima, Michael Maier

68. Dios en el centro de la vida.
La vida en medio de la muerte.
Así, todo está expuesto a la vista de cada uno.
El Mensaje Reencontrado V
El fuego, pues, es la Naturaleza que no hace nada en vano, que no podría equivocarse y sin la que nada se hace. Con ese mismo Fuego del que se sirve la naturaleza bajo tierra ha de trabajar el arte y de éste modo deberá imitar a la naturaleza. Un Fuego que es vaporoso pero no por eso es ligero, un Fuego que nutre y no devora nada, un Fuego natural pero que ha de ser hecho por el arte, seco, pero que hace llover, húmedo pero que deseca. Un agua que apaga, un agua que lava los cuerpos pero que no moja las manos.

47'. La naturaleza da lecciones sin recibir ninguna.
El Mensaje Reencontrado I
Así, la Naturaleza, que siempre procede con orden, tiende desde las cosas bajas, por las medias, hasta la cumbre de perfección y como la tierra es un cuerpo compacto, el agua no puede transformarla de golpe en su propia naturaleza; por ello, a menudo se eleva por medio del calor del Sol, que la destila y la envía de nuevo sobre la tierra a fin de aportarle la virtud del fuego, por lo que, a causa de sus reiteradas aspersiones, la tierra se resuelve en sus simientes ya que las simientes inherentes a la tierra poseen en sí el fuego de la Naturaleza que participa del fuego celeste. No obstante, no purgamos por destilaciones comunes y ridículas o por las todavía más insensatas filtraciones, sino por medio de un fuego secreto, tangible y natural; y aquel que conoce este fuego y cómo lavar con él, conoce la llave de nuestro Arte, incluso nuestro oculto Saturno y el estupendo e infernal lavabo de la Naturaleza.
Aula Lucis, Eugenio Filaleteo

92'. El agua asciende del abismo de muerte y desciende del cielo de vida por la potencia del amor que une toda pureza en Dios.
El Mensaje Reencontrado IV
Existe una llave secreta que abre la puerta de estos secretos; está oculta en un cuerpo muy común y se puede contemplar con los ojos vulgares, pero que es muy valioso a los ojos de los verdaderos Filósofos. Digo ahora que la sal común tampoco es la piedra porque no es universal y es un cuerpo formado por la naturaleza como los demás cuerpos, que nunca puede cambiar por sí mismo ni convertirse, o para decirlo mejor, ni producir nada, como lo hace nuestra sal natural y vegetable, que procrea todas las cosas porque es el espíritu del Universo, del que se saca la semilla de naturaleza.
Los Cinco Libros, Nicolas Valois

89'. El conocedor conserva evidente y secreta la llave del cielo y de la tierra.
El Mensaje Reencontrado IV
Al pasar por la tierra, el agua atrae a la naturaleza, vistiéndose con su esencia más delicada y ayudando a la putrefacción, que es la madre de la generación, ya que sin agua no se hace la putrefacción. Lo que se requiere en primer lugar en el arte de la alquimia es la disolución, porque el orden natural quiere que el cuerpo se cueza en un agua, es decir, en una plata viva y para decirlo todo la plata viva disuelve el azufre que le es añadido y que se opone a ella y esta disolución no es más que una disposición de lo húmedo con lo seco y esto es propiamente la putrefacción y ésta volverá negra a la materia.
Splendor Solis, Salomón Trismosin

7'. De saturno a la luna y al sol sólo hay una vía, que es la depuración paciente del cuerpo bruto hasta la unión del espíritu nítido con el alma perfecta.
El Mensaje Reencontrado III
En suma, por medio de una sal imperceptible a los sentidos, el agua disuelve las simientes que contiene la tierra; esta disolución separa los cuerpos, dicha separación los lleva a la putrefacción y la putrefacción a una nueva vida. Este cuerpo se llama Rebis o Bina Res. Sin embargo, es una única cosa individual que por sí misma y sin adición de ninguna otra se altera y se pudre, se disuelve y se congela, lo cual proviene de la diversidad de esa doble sustancia de misma raíz, la cual engendra dichos efectos en sí misma por la contrariedad de estas dos substancias, pues donde hay contrariedad de cualidad no se puede producir ninguna alteración.
Manuscrito Hel’ouia, Louis Cattiaux

35'. El Sabio dispone la simiente y Dios la abre por medio del agua y del fuego.
El Mensaje Reencontrado I
El Espíritu universal presente en todas las cosas, que es como el gobernador de este Espíritu particular y el vínculo que ata lo material visible con lo material invisible, es decir, el cuerpo y el espíritu juntos. En esa materia no basta conocer la simiente particular de cada cuerpo de los tres reinos de la naturaleza que corrientemente lo tiene inherente en sí mismo; menester además conocer la simiente del Espíritu universal que él infunde admirablemente a los animales, los vegetales y los minerales, sin el que nada subsiste ni se engendra; porque ese Espíritu, ese quinto elemento, ese instrumento del Eterno, es absolutamente imprescindible en la procreación de las cosas. Así como contiene la tintura universal de las simientes, tiene también el poder de obrar sobre lo universal, y debe razonablemente servir de base a la Medicina universal, la que nunca nadie sacó, ni sacará, de un cuerpo particular de los animales, de los vegetales, ni de los minerales.
Carta Filosófica, El Cosmopolita

81'. Cuando el cuerpo es vencido, el espíritu aparece puro y libre, y el alma santa los une en Dios para siempre.
El Mensaje Reencontrado IV
De tal manera que los rayos de esta alma sensitiva o animal sufren, por residir en los espíritus animales y elementales, una mezcla muy grande de tinieblas ligadas a la materia mugrienta e impura, lo que la hace menos sutil y penetrante, impidiéndole conocer las cosas si no es superficialmente. Cuando la naturaleza cuece los metales en las minas con ayuda del fuego natural, no puede llegar a ello si no es empleando un recipiente adecuado a la cocción. Nos proponemos imitar a la naturaleza en el régimen del fuego, entonces imitémosla también para el recipiente. Examinaremos el lugar donde se elaboran los metales. Ante todo, vemos manifiestamente en una mina, que bajo la montaña hay fuego, que produce un calor igual y cuya naturaleza es de aumentar sin cesar. Al elevarse, deseca y coagula el agua espesa y grosera contenida en las entrañas de la tierra, y la transforma en Mercurio. Las partes untuosas minerales de la tierra, son cocidas, reunidas en las venas de la tierra y corren a través de la montaña, engendrando el Azufre.
Espejo de alquimia, Roger Bacon

35. El mal espiritual y corporal aparece por la disminución del ser puro que subsiste en nosotros, y por el aumento del no ser impuro que nos aprieta por todas partes.
El Mensaje Reencontrado IV
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21 septiembre 2013

La nueva luz química de El Cosmopolita (notas de extractos seleccionados por L. Cattiaux)
Notas comparativas
Así pues, aplicaos enteramente a este primitivo sujeto metálico, a quien la Naturaleza ha dado verdaderamente una forma de metal, pero lo ha dejado crudo aún, inmaduro, imperfecto e inacabado.
Este gran secreto está oculto en ese hijo de Saturno, tal como todos los Filósofos lo afirman y juran.
Se dice que Aquiles era hijo de Peleo y de Tetis. Aunque hayamos explicado ya lo que la fábula nos da a entender por ello, es mi propósito retocar alguna cosa para hacer la prueba más completa. Peleo viene de πελίς, negro, moreno, lívido, o de πηλός, barro, cenagal. Tetis es tomada por el agua. Isacio dice que Peleo, aconsejado por su padre, tuvo relación con Tetis, cuando entre todas las formas que tomaba para evitar las persecuciones de Peleo, tomó la forma de un pez conocido con el nombre de seco. Así he aquí a Aquiles hijo del barro negro y del agua. Se sabe que este pez llamado seco suelta un licor negro que tinta el agua en la que se encuentra y la transforma, por así decirlo, en tinta. Todo esto conviene bien a la circunstancia de la concepción del hijo filosófico, que hemos dicho que sucede, según los filósofos, cuando la materia puesta en el vaso llega a un estado parecido al de un barro negro, o al de la pez negra fundida. Por la misma razón la fábula dice que las bodas de Peleo y de Tetis se hicieron sobre el monte Pelión en Tesalia.
Dom Antoíne-Joseph Pernety

60'. El agua sale de la tierra y vuelve a la tierra hasta que se abre la flor blanca y hasta la maduración del fruto púrpura.
El Mensaje Reencontrado II
Siguiendo el parecer de todos los filósofos, decimos que la verdadera disolución es la llave de todo este Arte; que hay tres clases de disoluciones: la primera es la disolución del cuerpo crudo; la segunda de la tierra filosófica; y la tercera es la que se hace en la multiplicación. Por esta razón se dice que la obra se hace en dos noches y tres días; porque los días son similares a estos tres regímenes, y las noches a las putrefacciones, que son las disoluciones tan recomendadas en la obra. Aunque se diga que hay varias disoluciones, en realidad sólo hay de dos tipos, una violenta y rural, y otra suave y filosófica, bajo la cual ambas están comprendidas.
Los Cinco Libros, Nicolas Valois

5. La mortificación del cuerpo debe preparar la purificación del espíritu y la regeneración del alma.
El Mensaje Reencontrado VIII
Vigilad principalmente en la purificación de la piedra y tened cuidado de que la virtud activa no se queme o se sofoque, ya que ninguna simiente puede crecer ni multiplicarse cuando, a causa de algún fuego exterior, le ha sido quitada su fuerza generativa.
Más bien hay que gobernarla de la misma manera que Dios nos hace nacer los frutos de la tierra para alimentarnos.
Dios nos ha creado este Bronce, que es la única cosa que tomamos; destruimos su cuerpo crudo y mugriento, extraemos el núcleo bueno que tiene en su interior, nos deshacemos de lo superfluo y preparamos una medicina de lo que no era más que un veneno.
Y en este sublimar, que convierte en puro y fino, el fuego debería ser suave; pues si en este sublimar con un fuego suave , los cuerpos no se purifican, y las partes groseras y terrestres de éstos (notad esto bien) no se separan de las impurezas de lo muerto, no seréis capaces de perfeccionar la obra. Pues no necesitas más que la parte fina y sutil de los cuerpos disueltos, que nuestra agua te dará, si procedes con un fuego suave y lento, separando las cosas heterogeneas de las cosas homogeneas, es decir las partes que no son de la misma naturaleza de las que lo son.  

37. Así, es preferible para nosotros pedir el consejo y el auxilio del Señor en todas las circunstancias, y ponernos con fe en sus manos milagrosas...
37'. Que separan suavemente en nosotros la vida del veneno que la ahoga y que la mata cada vez más, pues el Señor sabe rechazar el pecado y sabe infundir en nosotros su salvación santa y perfecta.
El Mensaje Reencontrado XXXI
Se ve también, por la exacta anatomía de los metales, que en su interior participan del oro, y que su exterior está envuelto de muerte y maldición, ya que en primer lugar se observa en estos metales que contienen una materia corruptible dura y grosera de una tierra maldita, a saber, una sustancia mugrienta, pedregosa, impura y terrestre, que traen desde su mina. En segundo lugar, una agua mal oliente y capaz de dar muerte. En tercer lugar, una tierra mortificada que se encuentra en esta agua mal oliente y por último una cualidad venenosa, mortal y furibunda. Sin embargo, cuando los metales son liberados de todas estas impurezas malditas y de sus heterogeneidades, entonces se encuentra en ellos la noble esencia del oro, es decir, nuestra sal bendita, tan alabada por los Filósofos, de la que nos hablan tan a menudo y que nos han recomendado en estos términos: Extraed la sal de los metales sin ninguna corrosión ni violencia, y esta sal os producirá la Piedra blanca y la roja. ítem: Todo el secreto consiste en la sal, de la cual se hace nuestro Elixir perfecto. El azufre celeste se une a la sal de la tierra por medio del mercurio del agua para formar un sólo cuerpo-espíritu compuesto de alma, de espíritu y de cuerpo; siendo el azufre la forma, el mercurio el medio que une y la sal la materia.
Manuscrito Hel'ouia, Louis Cattiaux

83'. Toda humedad será expulsada de la tierra y el fuego consumirá la mugre inmunda hasta que la sal virginal aparezca, a la que se devolverá el agua celeste para formar el nuevo mundo de Dios.
«¿Quién nos hará oír esta palabra del comienzo y del fin de los tiempos?
¿Quién nos mostrará el germen desnudado de la creación perfecta del Señor?»
El Mensaje Reencontrado II
Esta sola, única y misma materia, que no es otra cosa que oro verdadero y natural, es no obstante muy vil, se tira por los caminos y se puede encontrar en ellos. Es de mucho precio y de un valor inestimable y sin embargo no es más que excremento.
Ya que, como nuestra Sal al comienzo, es un sujeto terrestre pesado, rudo, impuro, caótico, pegajoso, viscoso, y un cuerpo que tiene la forma de una agua nebulosa; es necesario que sea disuelto y separado de su impureza, de todos sus accidentes terrestres y acuosos y de su sombra espesa y grosera y, sobre todo, que sea extremadamente sublimado a fin de que esta sal cristalina de los metales exenta de toda hez, purgada totalmente de su negrura, de su putrefacción y de su lepra, se convierta en muy pura y soberanamente clarificada, blanca como la nieve, fusible y fluyente como la cera.
No es uno solo que dice que la materia de este arte es de un precio vil e incluso que no cuesta nada y que el fuego para trabajarla, no cuesta más; que sólo se necesita un vaso o máximo dos para todo el transcurso de la obra.
Dom Antoíne-Joseph Pernety

27. SCIENCIA SANTA y SABIA.
27'. SAL SAGRADA y SECRETA.
27". SOLOS SOL y SELENE.
El Mensaje Reencontrado XXXII
Verdaderamente es una sal que en su comienzo es, sin duda, totalmente negra y mal oliente. Es un gigante desmesurado y, por lo tanto, necio, que desprecia el oro bajo; tal es también el decir de los filósofos: su oro se encuentra en lugares viles, totalmente deformado y los necios lo desprecian porque parece tan miserable. También se le llama el oro negro.
El Hilo de Penélope, Emmanuel d'Hooghvorst

6. La ciencia de los hombres es un estiércol recubierto de oropel.
La ciencia de Dios es un oro recubierto de barro.
6'. La corteza terrestre extravía a los más sutiles observadores, pero el mar interior ilumina al hombre simple y creyente.
El Mensaje Reencontrado II
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02 septiembre 2013

El Mensaje Reencontrado

VUE TRI NÉE — LA CREACIÓN

(extractos)

El mundo presente es como una mezcla íntima de luz y tiniebla.
El que libere su vida será liberado por ella.

El retorno a Dios es como la separación de entre las tinieblas y como la reunión con la luz primordial.
La gracia libera sin esfuerzo aquello que, a la larga, no podría mermar la mayor violencia.

Todo conocimiento no experimentado es nulo porque no tiene efecto.

La belleza del genio, la pureza de la gracia y la santidad del amor hacen rabiar a los mediocres hasta la muerte.

La felicidad es tenerlo todo y no poseer nada; no estar apegado a nada, ni siquiera a uno mismo; es hacerlo todo y soportarlo todo por el amor del Único.

La paz del corazón y del espíritu se obtiene ofreciendo a Dios todo lo que nos colma y todo lo que nos vacía.
No ganaremos ni tierra ni cielo aplastando a otros hombres, sino que ciertamente cosecharemos la maldición de Dios.

La creación de los universos es como la experimentación de una parte de Dios por sí mismo.

Para alcanzar la vida esencial primero tendremos que volvernos ausentes como muertos.

El reposo alterna con el movimiento en la obra de Dios. El que une ambos en uno ya no se apasiona por el mundo transitorio.
La gracia lo libera todo sin forzar ni destruir nada, ella es lo que necesitamos al principio.

El agua santa libera, depura, eleva y bendice.
La tierra de Dios nutre, une, fija y consagra.
Ambas trabajan bajo la dirección del fuego primero y último.

La gracia de Dios nos embeberá de nuevo y nos volveremos como barro antes de ser rehechos como oro.

La mentira, la cobardía, la traición y el odio son las marcas específicas de la debilidad de los hombres vulgares.
El verdadero amor y el conocimiento último lo soportan todo, lo perdonan todo, lo conceden todo.

¡Que las palabras del Libro nunca sean una condena para los creyentes, sino que aumenten aún más, si es posible, la gloria de Dios, volviéndoles hijos de la gran agua!

Una sola palabra y un solo hecho pueden encaminar en la vía de la reconciliación y de la liberación al hombre más enterrado.
«Nunca queramos tener razón frente a nadie, comuniquemos solamente la verdad a quienes la aman».

Ejercitémonos desde ahora a abandonarlo todo y a volvernos hacia Dios, antes de que todo nos abandone y se vuelva contra nosotros.

La naturaleza proporciona el alimento y es el fuego interior quien lo digiere y lo transmuta. Quien pretende hacerlo mejor no es más que un presuntuoso ignorante.
El hombre se convierte en su propio instructor, su propio juez y su propio salvador cuando penetra hasta el centro secreto de su corazón.

La miseria y la riqueza se oponen por igual a la búsqueda de Dios y a la paz del alma.
Hay varias vías que conducen a la santidad; pero sólo una conduce a la sabiduría.

En todo lo que emprende, el Sabio sólo cuenta con Dios y consigo mismo.

La mejor venganza es rogar a Dios para que enseñe a nuestros enemigos como a nosotros mismos.

Nadie nos pide liberar la gracia.
Nadie nos implora perfeccionar el amor.
Nadie nos requiere desvelar la unión.
Nadie nos conmina a manifestar al Único.
Si hacemos alguna de estas cosas, que sea gratuitamente y por nuestra cuenta y riesgo, por el amor de los creyentes.
El origen de la vida y de la muerte debe ser mantenido secreto, a fin de que la majestad divina no pueda ser profanada por el primero que venga, como ya se produjo una vez en Adán.
«¡Oh, dolor bienhechor del exilio!»
«¡Oh, virtud multiplicadora del sol!»
«¡Oh, sublime realización de la inocencia que sabe!»

Muchos se beneficiarán de la luz del Señor en el gran día de la reunión, y los santos habitarán su sol en el día de la realización. Pero sólo habrá algunos Sabios que conocerán el origen secreto del todo y de la nada.
El espíritu está oculto en el cuerpo, y el alma se manifiesta por la separación y por la unión de ambos en la eternidad del Único.

Libro VIII Apertura Libro X
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