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Versículos de El Mensaje Reencontrado A Dios no le interesa mucho nuestra situación en este mundo. Considera, más bien, el estado de...

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El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUEEL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.
19 agosto 2012







Extractos de 'El Apocalipsis de Hermes' de Paracelso Notas comparativas
No existe, no ha existido jamás, nunca existirá nada que pueda permitir una exploración más profunda de la naturaleza.
Dejadme conocer vuestra eterna sabiduría. Ella es quien rodea vuestro trono, quien ha creado y hecho, quien conduce y conserva todo. Dignaos enviármela del cielo de vuestro santuario y del trono de vuestra gloria, para que esté y trabaje en mí, pues es ella la dueña de todas las artes celestes y ocultas, quien posee la ciencia y la inteligencia de todas las cosas.
Plegaria de Nicolás Flamel en el libro de Raimon Arola La cábala y la alquimia en la tradición espiritual de occidente

Dios abre los ojos a quien le place, sin la ayuda de ningún sabio.
El Espíritu opera ante todos. Pocos lo ven. Sólo uno lo capta y lo fija.
El Mensaje Reencontrado II: 56-56'
[...] tú que has encerrado en la fuerza y la potencia de este espíritu único todo lo que posee el conjunto de todos los cuerpos...
Es la fuerza fuerte de toda fuerza.
La Tabla Esmeralda, Hermes Trismegisto

¿Qué hay más ligero que la luz del sol?
Sin embargo, ella es quien da peso a todas las cosas del mundo.
El Mensaje Reencontrado X: 3'
[...] la potencia de tu espíritu mejora las cosas destructibles de la naturaleza...
Cuán preciosa pues, y cuán gran cosa es este agua; pues sin ella nunca podría hacerse o perfeccionarse la obra.
El Libro secreto, Artefio

La que nos libera de toda oscuridad.
El que perfecciona toda pureza.
El Mensaje Reencontrado III: 49'
[...] tu pureza que, en su plena potencia, alberga toda alegría y toda riqueza, toda la fecundidad de la vida, arte de todas las artes, tú que otorgas la alegría temporal a aquellos que te conocen...
Lo que en un principio nos parece como un cáliz de sufrimiento termina convirtiéndose en el vino de la inmortalidad. Y a esto se le llama placer puro: es la dicha que resurge cuando se obtiene la visión clara del Espíritu.

La palabra de Dios engendra la alegría y su posesión proporciona la felicidad.
El Mensaje Reencontrado X: 39
[...] tú que confortas la naturaleza, renuevas el corazón y los miembros, mantienes a la juventud en la flor de la vida, expulsas la vejez y destruyes la debilidad, mantienes la belleza en su estadio más amable, contienes el bien en profusión y no cesas de dar todo lo que agrada al hombre...
La salud y la longevidad están a su derecha, la gloria y las infinitas riquezas están a su izquierda. Sus vías son bellas operaciones, loables y no despreciables; estas no se hacen con precipitación ni con prisa sino con paciencia y atención durante un largo trabajo; es el árbol de vida para los que la poseen; ¡dichosos son los que la tienen en su poder!
Dom Antoíne-Joseph Pernety


La miseria, la enfermedad, la vejez, la duda y la muerte tendrían que precipitarnos en los brazos del que nos propone la riqueza, la salud, la juventud, el conocimiento y la vida.
Pocos hombres detestan verdaderamente el mal que hay en la muerte y muy pocos buscan el bien que está con la vida.
El Mensaje Reencontrado VIII: 57-57'
[...] como lo dice Morien, él «les ha saciado con rocas y miel»! Quien lo tiene posee todo y no tiene necesidad de ningún apoyo exterior.
Aquel que por tanto conozca esta sal del sol y de la luna, y su generación y preparación, y sepa después cómo mezclarla, y hacerla homogénea con otros cuerpos imperfectos, él en verdad conoce uno de los más grandes secretos de la naturaleza, y la única vía que conduce a la perfección.
El Libro secreto, Artefio


Quien adora al Señor de vida es alimentado por el Señor de vida, es una maravilla que le es natural, pero pocos lo comprenden aquí abajo.
El Mensaje Reencontrado XXXVIII: 22
En efecto, aquellos que revelan y que descubren a los indignos el misterio de esta cosa quebrantan el sello celeste, la revelación del misterio es una ofensa para la entera Majestad divina, las desgracias les abruman y el castigo de Dios es inminente.
Así como el cuerpo humano está cubierto por vestiduras, igualmente la naturaleza humana está cubierta por el cuerpo del hombre; a esta naturaleza Dios se ha reservado el hecho de cubrirla y descubrirla según le plazca.
Extractos del Cosmopolita seleccionados por Louis Cattiaux

Sólo hay una meta verdadera para el hombre aquí abajo: salir de la muerte con la ayuda de Dios, como hizo el bello Señor de resurrección. Pero el secreto de Dios le pertenece en propiedad y lo comunica a quien quiere sin que nadie pueda violentarlo.
El Mensaje Reencontrado XXXIV: 60'
Este espíritu es una divinidad única, un ministerio sagrado, divino y maravilloso, que encierra el mundo por entero. Este último está en él, y en él y en un instante encuentra su verdad, este espíritu, en efecto, domina verdaderamente a los elementos y la quintaesencia.
El conocimiento original comporta una inmensa tentación para el hombre mortal.
Sólo es revelado a los corazones puros, humildes y fieles.
Dios es como un tesoro soterrado que pisoteamos y como un secreto oculto en la lluvia que cae sobre nuestras cabezas.

Los miles y miles de universos que nos sumergen son como la millonésima parte de una gota de sangre divina.
El más ínfimo átomo encierra mundos inconcebibles. Así, el Universo está en Dios, y Dios está en el Universo.

Así, el hombre domina el alimento terrestre y lo transforma en él. Pero es dominado por el alimento celeste que lo transforma en Dios.
El Mensaje Reencontrado IV: 60, V: 21-21' y XXXVI: 26
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06 agosto 2012

Extractos de 'El Apocalipsis de Hermes' de Paracelso Notas comparativas
Así, dichos filósofos y otros aún se han esforzado mucho en buscar, antes de cualquier otra cosa, este uno único, y han descubierto que lo que preserva el cuerpo del hombre de la corrupción y prolonga la vida es, en todas sus propiedades, comparable al cielo por lo que respecta a su relación con los demás elementos.
De este modo será la salud para tu cuerpo y un refresco para tus huesos.
Prov. III: 8

La inteligencia de los alimentos corporales y la de los alimentos espirituales no es tan sólo escoger bien lo que nos conviene, sino también rechazar lo que no nos conviene a fin de conservar únicamente en nosotros este bálsamo que mantiene y perfecciona el cuerpo y el espíritu, hasta la glorificación del alma en el Señor maravilloso.
La dulce y larga meditación es lo que vuelve todas las cosas fijas y perfectas, pues separa al comienzo para unir mejor al final. Así pues, volviéndonos sencillos y desnudos es como veremos Uno en todo y Todo en Uno.
La buena voluntad en Dios utiliza lo mejor posible todo lo que se presenta, pero no desea nada. Es como la atención muy sostenida en medio de la más perfecta quietud.
El Mensaje Reencontrado XIII: 46-46'
Esta esencia espiritual y cosa única ha sido revelada desde lo alto a Adán, los santos patriarcas han alimentado un deseo particular de ella, Hermes y Aristóteles la llaman la verdadera, sin mentira alguna, la cierta, la más cierta de todas, la más secreta de las secretas. Potencia divina escondida en la naturaleza, es la mejor y la más alta que pueda ser buscada bajo los cielos, la maravillosa conclusión y el término de todas las obras filosóficas, se encuentra en ella, el rocío del cielo y el peso graso de la tierra. En su espíritu se descubre lo que el hombre no es capaz de formular, como dice Morien: tenerlo es poseer todo, ya no tener necesidad de ninguna otra ayuda porque este espíritu encierra toda la bienaventuranza, toda la salud del cuerpo y la felicidad terrestre. El es el espíritu de la quintaesencia, el manantial de toda la alegría bajo el círculo lunar. [...] Espíritu elegido que domina todas las demás cosas y espíritus celestes, da la salud, la felicidad, la alegría, la paz, el amor, expulsa en general todos los males, cura toda enfermedad, aleja el odio y la tristeza, introduce la alegría, destruye la pobreza y la miseria, en todo bien él es el guía, impide a cualquiera decir o pensar mal, da al hombre lo que desea su corazón, a los hombres piadosos da el honor terrestre y una larga vida, a los malvados que abusan de él, las penas eternas.
¡Qué felices son los que lo saben coger!, pues luego con ello hacen una Triaca que vence todo dolor, tristeza, enfermedad y debilidad, que combate poderosa contra la muerte, alargando la vida según permisión de Dios, hasta tiempo determinado, triunfando sobre las miserias de este mundo, y colmando al hombre con sus riquezas.
El libro de las figuras jeroglíficas, Nicolas Flamel

Es un pecador quien habla, un hombre corriente que busca a Dios en medio de los inconvenientes del mundo, con un oficio miserable, sin estímulo y sin ayuda de nadie.
A fin de que los más aprisionados, los más abandonados y los más desprovistos cobren ánimo y no desesperen de llegar al reino escondido que libera de toda tristeza, de toda miseria y de todo mal.
El Mensaje Reencontrado XXXVII: 34-34'
Avicena llama a este espíritu alma del mundo.
El espíritu que lo llena todo, se mezcla con todo, y vivifica todo, añade conciencia a la inteligencia, que, por un privilegio particular, el hombre toma prestada del quinto elemento, el éter. En el hombre, la conciencia ha sido creada para alcanzar el conocimiento del orden divino.
La Virgen del Mundo, Hermes Trismegisto

En la luz celeste es donde permanece la vida del mundo, pero actúa algunas veces en la sombra terrestre.
El Mensaje Reencontrado XII: 4'
Muchos lo buscan pero pocos lo encuentran. Se le cree lejos, pero se le coge muy cerca. Está presente en cada cosa, en todo lugar y en todo tiempo. Contiene las energías y la eficacia de todas las criaturas y tiene su lugar en todos los elementos a la vez.
Porque nuestra agua se saca de una sola y única cosa, que contiene en sí todas las cosas del mundo.
Los Cinco Libros, Nicolas Valois

Cuando se da una buena enseñanza a hombres mediocres, la vuelven más nefasta que la misma ignorancia.
El agua es universal, las simientes son particulares.
Una disuelve, las otras consolidan, pero sólo una cosa contiene a Dios en secreto.
El Mensaje Reencontrado III: 77-77'
Absorbido tres veces al día durante una semana, aporta consolación y esperanza a toda enfermedad. [...] Evita que domine la melancolía y la inflamación de la bilis. [...] Expulsa el veneno, vuelve a dar vida al calor natural del hígado.
Es el árbol de la vida para los que la asen.
Proverbios III: 18

El pecado y la caída es haber comido el fruto envenenado del árbol doble, es haber absorbido la substancia viva con la mugre muerta y es seguir haciéndolo.
La regeneración y la redención es descubrir y comer el fruto puro del árbol único que expulsará de nosotros el hedor, la oscuridad y la inercia fatal de la muerte.
El Mensaje Reencontrado XIX: 68-68'
Este espíritu es el misterio oculto desde el origen, del cual sólo algunos santos a quienes Dios ha otorgado la revelación han percibido la profusión de honor; es este espíritu el que provoca en el aire una lluvia ígnea, el que conduce la terrestreidad hacia el cielo, mientras que ríos enteros de mar vivo fluyen de su vientre y de su cuerpo.
Has de saber, pues, hijo de la doctrina y el más querido de mis hijos, que el Sol, la Luna y las estrellas envían perpetuamente sus influencias al centro de la Tierra.
Los Cinco Libros, Nicolas Valois

El que empieza a ver claro en sí mismo realmente no está orgulloso de su vida en este mundo; después, cuando conoce la debilidad de su condición de criatura encarnada en el barro tenebroso y maloliente, ni siquiera se avergüenza de ello.
El pecado es lo que engendra en nosotros el hedor de la miseria, del crimen, de la enfermedad, de la decrepitud y de la muerte.
«¿Quién puede vanagloriarse de habitar el estercolero aquí abajo? Y ¿quién puede alardear de haberse purificado de su mal olor?»
El Mensaje Reencontrado XVIII: 9-9'
Esta substancia espiritual no es ni celeste ni infernal, es un cuerpo aéreo, puro y espléndido, la forma intermediaria entre los seres sublimes e inferiores, desprovista de entendimiento, pero fecunda en su operación, la más escogida y llena de gracia de todas las otras cosas celestes. Esta obra divina es demasiado profunda para que un insensato la pueda comprender, porque es el secreto último y sublime de la naturaleza, el Espíritu del Señor que llena el círculo de la tierra, que planeaba en el comienzo sobre las aguas y que el mundo no puede asir sin la secreta y graciosa infusión del Espíritu Santo, o bien sin la instrucción secreta de sus conocedores. El mundo entero lo desea a causa de las energías que encierra, energías que los hombres jamás serán capaces de apreciar suficientemente. En efecto, estas energías penetran los planetas, elevan las nubes y expulsan las brumas, dan la luz a cualquier cosa, transforman todo en oro y en plata, confieren la salud y la profusión de los tesoros, purifican la lepra, despejan la vista, reconfortan las almas tristes, cuidan a los enfermos, manifiestan todos los tesoros ocultos, curan en general todas las enfermedades y todas las imperfecciones.
Todo lo que buscan los sabios está en el Mercurio
Libro sobre el Arte Químico,
Marsilio Ficino de Florencia

El agua celeste lo desgasta todo y no es desgastada por nada, ella es quien nos libera de la tumba.
El Mensaje Reencontrado I: 60'
Así, su adquisición es preferible a cualquier operación realizada con la plata y con el oro, pues él es la mejor de todas las obras, ya que todos los bienes temporales que el hombre puede desear en este mundo no le son comparables, porque es desde el origen experimentado, perfecto, impecable, el único en alojar la verdad. Por eso se le llama voz y verdad; su obra ignora la falsedad, y no se puede celebrar suficientemente su alabanza.
Por el fluido espiritual en el que están contenidos los tres principios, los sabios han reconocido un espíritu de vida y una tierra virgen espiritual en la que el primero se corporifica y forma con ella un espíritu incorruptible y una quintaesencia que, mientras permanece sin mácula y con toda su pureza, encierra todas las virtudes celestes y terrestres.

Nadie puede examinarse exteriormente sin encontrar la oscuridad de la mentira. ¿Cómo podría alguien conocerse interiormente sin encontrar la luz verdadera?
El Mensaje Reencontrado VIII: 13
Os he enseñado ya que conviene guardar el secreto del rey, mientras que conviene revelar las obras de Dios. Tobías 12, 7
El origen de la luz santa es un secreto que Dios revela a los elegidos de su corazón.

El origen de la vida y de la muerte debe ser mantenido secreto, a fin de que la majestad divina no pueda ser profanada por el primero que venga, como ya se produjo una vez en Adán.

Los que nos hablan de la cosa y no la tienen deberían retirarse humildemente.
Los que callan la cosa y la poseen deberían mostrarse prudentemente.
Desgraciadamente, ocurre todo lo contrario, tan ciega es nuestra pretensión y tan envidiosos son nuestros corazones.
El Mensaje Reencontrado VII: 55', IX: 60' y XXX: 44-44"


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