Versículo al azar

El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUEEL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.

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29 diciembre 2012

Arcana arcanissima, Michael Maier (extractos)
Notas comparativas
Sus funciones son suficientemente claras: se le llama Mercurio, como si fuera medius currens (“quien corre en medio, como intermediario”) pues él era un muchacho de carrera para los dioses. Así mismo en el arte filosófico corre al comienzo, en medio y al final. Ejerce en nuestra obra las funciones de hembra y con justicia es llamada esposa del Sol y matriz. Además es la llave que abre las puertas metálicas, ya que calcina los metales calcinados, los calcina, los pudre, los vuelve volátiles y espirituales, los tiñe de todos los colores y en fin, es el comienzo, el medio y el fin de las tinturas.
El Rosario de los Filósofos,
Arnau de Vilanova

El viajero del cielo y de la tierra pesa en lo más bajo del infierno y vuela en el más alto firmamento.
El Mensaje Reencontrado V: 10'
Transforma a Bato en roca y mata a Argo con una piedra. Nada sorprendente. Él mismo es un Mercurio, es decir, un mojón de piedra indicador que se encuentra a veces en los cruces de tres caminos. Así en la disolución, la plata-viva es como un agente pero en la coagulación es el paciente que sufre la operación. Por ello este arte es comparado al juego de niños que juegan, de manera que lo que estaba encima (del otro) pasa abajo.
Splendor Solis, Salomon Trismosin

El hueso está oculto en la carne, la almendra se encuentra bajo la madera y el germen reposa en el agua nutricia.
«¿Quién separará la luz de las tinieblas?
Y ¿quién manifestará el fuego oculto del Señor?
¿Quién transformará la leche virginal en la consistencia corpórea del Hijo recién nacido?»
El Mensaje Reencontrado I: 26'
Se le consagra la lengua de las víctimas que se arroja en último lugar al fuego.[...]
Mercurio ha cumplido los mandatos de los dioses sobre el mar, en el cielo y sobre la tierra. Es por lo que se le dice marino, celeste y terrestre según el caso. Es lo que algunos piensan; pero nosotros al contrario, sabemos que es porque en él se encuentran lo superior y lo inferior, el cielo y la tierra de los filósofos, y que la tierra participa del agua. Es por lo que se dice que tiene tres naturalezas, es decir, que consiste en tierra y agua en tanto que elementos propiamente visibles, y además de esto, en quintaesencia, es decir, en una virtud celeste oculta.
Nada hay que pueda mejor remediar el triple defecto de esos principios que la masa de ese limbo del que el hombre ha sido hecho, masa que ha sido ensamblada por los tres principios en una sustancia, que puede aumentar, conservar y mantener todas las fuerzas y virtudes de la naturaleza, con tal de que haya sido debidamente convertida y conducida en un cuerpo astral fijo.
Aforismos Basilienses,
Nicolaus Niger Hapelius

Si juntamos lo más bajo con lo más alto por mediación de lo más medio, obtendremos el origen y el fin de todo lo que ha sido, de todo lo que es y de todo lo que será.
El Mensaje Reencontrado XXXII: 26
Se remarca también que hay una razón mística en los días del mes dedicados a Mercurio y parece ser que también es de ello que entre los romanos nació el uso de contar los siete días con los planetas, puesto que entre ellos, como ahora, el primero y el séptimo día es asignado a Apolo, y el cuarto a Mercurio. Esto no es pues, en función de la época o del movimiento de la Luna como antes [...]
En cuanto a la lengua, le era consagrada no como se ha pensado hasta ahora en tanto que dios de la elocuencia, sino más bien del silencio, y porque sus misterios deben ser muertos comprimiendo la lengua entre las empalizadas de los dientes. He aquí el por qué en cierto rito exterior se echaba al final esta lengua al fuego.
[...] Zhinü permanece para siempre a un lado del río, tejiendo tristemente su telar, mientras Niulang la ve desde lejos, y cuida de sus dos hijos.
Pero una vez al año, todas las urracas del mundo se compadecen de ellos y vuelan hasta el cielo para formar un puente («el puente de las urracas», Que Qiao) sobre la estrella Deneb en la constelación de Cygnus, para que los amantes puedan reunirse por una sola noche, en la séptima noche de la séptima luna.

Quien retiene su lengua evita la más frecuente ocasión de pecar que pueda haber.
El hombre de peso y la mujer elevada engendran el mundo perfecto.
El Mensaje Reencontrado XVIII: 57-57'
No nos ocupemos, pues, de los nombres que los Modernos han atribuido a esta materia y a este sujeto, puesto que son innumerables. Nosotros decimos solamente que entre los más antiguos esta misma y única cosa es llamada Mercurio y que por ello se comprende a Apis, y a tantos toros consagrados a los dioses. También otros: todos los dragones domados de los que se ha hablado anteriormente, y casi todos los jeroglíficos de animales y de divinidades. Hay también los muchos monstruos descendientes de Tifón y Equidna: Cerbero, la Quimera, la Esfinge, la Hidra, Hécate, Gerión, tantos leones, caballos, pájaros, bestias, que hemos citado o que vamos a mencionar, cada uno en su lugar. Pues, en fin, aunque los filósofos hayan multiplicado los nombres y sus sentencias, sin embargo no entienden sino una sola cosa, una sola vía, un medio de operar y una demostración de colores, y notad que esta diversidad de colores sólo aparece y se muestra en el momento de la conjunción del alma con el cuerpo.
El Deseo Deseado, Nicolas Flamel

Todos se pelean por palabras, por ideas, por preeminencias o por bienes que son como las sombras de la cosa, en lugar de buscar la cosa que es la única realidad substancial del Ser que reposa en su seno y que la anima.
Los hombres santos designan la cosa bajo una multitud de nombres y figuras, pero la cosa es única y permanece igual a sí misma en su virginidad o en su maternidad, y manifiesta su centro muy santo y muy secreto, que es el Señor de vida.
El Mensaje Reencontrado XXX: 41-41'
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