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Versículos de El Mensaje Reencontrado A Dios no le interesa mucho nuestra situación en este mundo. Considera, más bien, el estado de...

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El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUEEL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.
27 julio 2013

sobre la naturaleza del hombre y su estado después de la muerte

Eugenio Filaleteo

Extractos con notas de El Mensaje Reencontrado


Pero ¿quién —entre tantos miles que filosofan— conoce sustancialmente su naturaleza y su uso genuino y específico? Este es el secretum magnum, maxime mirabile et occultissimum, sex annulis sigillatum, et ex eis exeunt Ignis, Aqua et Aer, quae dividuntur in mares et foeminas, es decir, «el gran secreto de Abraham, maravilloso en exceso, profundamente oculto, sellado con seis sellos, de los que procede el fuego, el agua y el aire, divididos en machos y hembras». Por esta razón, deberíamos rogar continuamente a Dios que nos abra los ojos, a fin de que podamos utilizar este talento que Él nos ha dado pero que permanece enterrado ahora en la tierra y que no fructifica en absoluto. Es a Él a Quién debemos ser unidos por contactu essentiali, «un contacto esencial» y luego sabremos todas las cosas revelata facie, per claram in Divino Lumine visionem, «reveladas por una visión clara en la Luz Divina». Este influjo procedente de Él es el remedio verdadero y adecuado de nuestra regeneración, este sperma de san Juan, la semilla de Dios que permanece en nosotros. Una vez hayamos obtenido esto, no necesitaremos a Aristóteles ni a Galeno, ni nos perturbaremos con estúpidos utrums (cual de los dos) y ergos (luego, por consiguiente), puesto que Su unción nos instruirá sobre todas las cosas.
44. ¿Acaso un puñado de escribas incrédulos o hipócritas podrán enterrar para siempre el talento de Dios? ¿Los creyentes no publicarán un día el testimonio de sus ojos, de sus oídos y de sus corazones?
44'. Reconoceremos a los hipócritas y a los impíos en que unos y otros permanecen callados cuando se les invita a hablar espontáneamente del Señor de vida.
«Siempre entristecedores y siniestros como muertos».
LIBRO XVII
En realidad, la doctrina de los escolásticos, que de alguna manera opone Dios a la Naturaleza, ha conseguido debilitar tanto nuestra confianza en los Cielos que consideramos cualquier recepción como una imposibilidad absoluta. Pero si sospesamos todo adecuadamente y hacemos desaparecer esta nube, descubriremos rápidamente que Dios está más dispuesto a dar, que nosotros a recibir.
17. Creeremos hacer un sacrificio renunciando al mundo para volvernos hacia Dios. Luego, comprenderemos que es el Señor quien se sacrifica volviéndose hacia nosotros.
LIBRO XX
10'. Señor del amor loco, te das sin medida y debemos callar y esperar tu gran juicio como impotentes y como pobres, llevando tu secreto que nos colma más allá de toda expresión. Y ya resplandecemos de tu luz, pero las tinieblas no lo ven.
LIBRO XXXVII

Así, las partes terrestres —como lo vemos por experiencia— regresan a la tierra, las celestes a un limbo celeste superior y el espíritu, a Dios que lo dio. Nadie deberá asombrarse si afirmo que el Espíritu del Dios vivo está en el hombre ya que Dios mismo lo reconoce como Suyo. «No permanecerá por siempre mi espíritu en el hombre, porque no es más que carne. Ciento veinte años serán sus días». Además, el hecho de que fuera insuflado en Adán prueba que procedió de Dios y por tanto del Espíritu de Dios.
50. En la creación, todo son préstamos y restituciones. Así, después de haber devuelto nuestros cuerpos a la tierra y nuestros espíritus al cielo, al final también tendremos que devolver nuestras almas a Dios, que lo reunirá todo para la pureza o para la inmundicia en el día del juicio.
LIBRO XIII
39. Debemos esforzarnos en sufrir y soportarlo todo aquí abajo sin recriminar, pues nada nos pertenece, ni siquiera nuestro cuerpo, y nada se nos debe, ni siquiera nuestra vida.
LIBRO XXIX
Este Espíritu es el Espíritu de la Vida, el mismo Soplo de Vida que fue insuflado en el primer hombre y por el que se convirtió en una alma viva. Sin duda alguna, el Soplo o Espíritu de Vida es el Espíritu de Dios, que no sólo se encuentra en el hombre sino en todo el gran mundo, aunque de otra manera. Dios insufla continuamente y se difunde en todas las cosas como un aire que refresca, por ello Pitágoras lo llama animatio universorum, «animación del universo». 
33'. Los astros muertos son los únicos que no giran de alegría bajo el soplo del Único.
LIBRO XXII
39. Señor, proporciónanos la ausencia de nosotros mismos para que gocemos de tu presencia santa y para que encontremos tu verdad oculta que salva de la muerte.
39'. Haz que no oigamos más que tu voz verídica, haz que no veamos más que tu faz radiante, haz que no recibamos más que tu soplo vivificante, ¡oh, belleza santa y velada!
LIBRO XVIII
La desaparición o ascensión de los principios etéreos e internos no se realiza inmediatamente después de su separación. La parte del hombre —que Paracelso llama Homo sidereus, «hombre sideral» y más propiamente Brutum hominis, «la parte bruta del hombre», que Agrippa llama Idolum, «imagen o espectro», que Virgilio llama Aethereum sensum atque aurai simplicis ignem, «sentido etéreo y fuego del simple soplo»—, que se encuentra en el hombre astral, a veces flota por encima de los dormitorios de los muertos debido al magnetismo o simpatía existente entre éste y el húmedo radical, vital. En el «espectro» se encuentra la sede de la imaginación y retiene después de la muerte una huella de aquellas pasiones y afectos a los que estaba sometido mientras tenía un cuerpo, y hace que siga frecuentando aquellos lugares que le eran más familiares e imitar las acciones y ademanes de la vida.
14. Dejaremos a nuestros muertos cuatro días en la tumba a fin de que puedan resucitar en particular. [...]
LIBRO XXVII
También Agrippa, hablando de las apariciones de los muertos dijo lo siguiente:  «pero aquello que he visto con mis propios ojos y he tocado con mis propias manos, no lo mencionaré aquí, a fin de que los ignorantes no me acusen de falsedad, debido a la asombrosa extrañeza de las apariciones».  Pero dichas apariciones no exceden el periodo de un año ya que cuando el cuerpo empieza a corromperse totalmente, el espíritu regresa a su elemento de origen. 
77. El santo liga el alma y el espíritu en Dios y supera la segunda muerte.
77'. El Sabio liga el alma, el espíritu y el cuerpo en Dios y supera la primera y la segunda muerte.
LIBRO XXIII
[...] que no concluya nada precipitadamente respecto al sujeto de este Arte, puesto que es un principio que no es de fácil aprehensión. No es tierra ni agua, ni aire, ni fuego. No es oro ni plata, ni Saturno, antimonio ni vitriolo, ni ningún otro tipo de mineral. Tampoco es la sangre ni la simiente de cualquier individuo, como han imaginado algunos autores obscenos e innaturales. En una palabra, no es ningún mineral, ni vegetal, ni animal, sino que es un compuesto de los tres a la vez. En términos claros, es el sperma majoris animalis, «la semilla del gran animal», la semilla del cielo y de la tierra, nuestra hermafrodita más secreta y milagrosa. Si conoces esto, junto con el Arte Hidro-piro-mágico, podrás, con cierta seguridad, intentar la obra: de lo contrario, la práctica será la vía hacia la pobreza. No intentes nada sin ciencia, mas confínate a aquellos límites que la Naturaleza te ha fijado.
14. El Libro no es, pues, ni carne ni pescado, ni piedra ni planta, y sin embargo es.
14'. ¿Cuál es, pues, la cosa que no es ni carne ni pescado, ni piedra ni planta, y sin embargo ES?
LIBRO XXXVIII
89. Dios puede liberar nuestra vida del barro que la aprieta por todas partes y que la ahoga hasta la muerte.
Sólo él puede fecundarla y conducirla hasta la perfección de una generación infinita.
89'. Extraer el perfume y rechazar el veneno.
Reducir la tierra en agua y rehacer el agua en tierra.
Cocer el esperma y la simiente hasta el alumbramiento del sol perfectísimo.
LIBRO V
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25 julio 2013

sobre la naturaleza del hombre y su estado después de la muerte

Eugenio Filaleteo

Extractos con notas de El Mensaje Reencontrado

No sería superfluo decir algo aquí de la naturaleza y de la constitución del hombre, para aclarar todavía más lo que se ha dicho anteriormente. Así como el gran mundo está formado de tres partes —la elemental, la celeste y la espiritual— por encima de las cuales reside Dios en la luz infinita e inasequible que procede de su propia naturaleza, también el hombre tiene en él sus partes elementales y terrestres, junto con las naturalezas celestes y angélicas en cuyo centro se mueve y resplandece el Espíritu Divino. La parte etérea, celeste, sensual del hombre es la que nos permite movernos, ver, sentir, gustar, olfatear y tener un intercambio con cualquier objeto material. Lo mismo que ocurre en nosotros, ocurre también en los animales, todo proviene del cielo —donde predomina— y es impartido a las criaturas inferiores terrestres. En términos sencillos diremos que es parte del Alma del Mundo, que comúnmente llamamos Alma Medianera porque las influencias de la Naturaleza Divina son enviadas por medio de ella a las partes materiales de la criatura, influencias de las que por ellas mismas no tienen proporción alguna. A través de esta Alma Medianera o naturaleza etérea, el hombre está sometido a la influencia de los astros y parcialmente dispuesto por armonía celeste. Este espíritu medio —cuando digo medio, me refiero a algo que se encuentra entre dos extremos y no a lo que une el conjunto en su totalidad— que está en el cielo exterior y también en el hombre, es de una naturaleza fructuosa e insinuadora y está dominado por un fuerte deseo de multiplicarse a sí mismo y así, la forma celeste fomenta y excita la elemental. Dicho espíritu se encuentra en el hombre, en los animales, en los vegetales y en los minerales. En todas las cosas es la causa mediata de la composición y multiplicación. 
63. Dios permite la tentación a fin de que seamos juzgados equitativamente por nosotros mismos.
Es una justicia tal que toda discrepancia aumenta nuestro pesar.
63'. Quien está en Dios gobierna incluso a los astros, porque posee el cuerpo y el espíritu puros unidos en el alma perfecta.
LIBRO II
Por ello, así como la Luz Divina, al fluir en la Mens, asimila y convierte las porciones inferiores del alma en Dios, así también —inversamente— el Árbol del Conocimiento oscureció y entenebreció las porciones superiores y avivó y excitó la naturaleza animal, pecadora. 
68. El pecado y la caída es haber comido el fruto envenenado del árbol doble, es haber absorbido la substancia viva con la mugre muerta y es seguir haciéndolo.
68'. La regeneración y la redención es descubrir y comer el fruto puro del árbol único que expulsará de nosotros el hedor, la oscuridad y la inercia fatal de la muerte.
LIBRO XIX
No obstante, quedaron algunas chispas de gracia y, aunque por culpa de su Caída desde la Luz Divina, perdió la perfección de la inocencia, todavía permaneció en él algo de conciencia —en parte para dirigirlo, en parte para castigarlo. Observa que esta alma medianera o espíritu medio está representada por el Árbol del Conocimiento, y aquél que sabe por qué se dice que el Árbol de la Vida se encuentra en medio del Jardín y crece en el suelo, entenderá mejor lo que hemos dicho. No obstante, vemos que las facultades que se atribuyen al Árbol del Conocimiento se encuentran solamente en la naturaleza media. Primero, se dice que es un árbol que hay que desear para alcanzar por él la sabiduría; pero se trata de una sabiduría carnal, sensual, una sabiduría de este mundo y no de Dios. Segundo, se dice que era bueno para comer y hermoso a la vista. Así es también la naturaleza media, ya que es la única medicina capaz de reparar la decadencia del hombre natural y mantener nuestros cuerpos en su primitiva fuerza e integridad.
3. El árbol de vida está plantado en el centro del jardín del paraíso, pero el árbol del conocimiento del bien y del mal crece encabalgado sobre el muro de la cerca.
LIBRO XII
46. La inteligencia de los alimentos corporales y la de los alimentos espirituales no es tan sólo escoger bien lo que nos conviene, sino también rechazar lo que no nos conviene a fin de conservar únicamente en nosotros este bálsamo que mantiene y perfecciona el cuerpo y el espíritu, hasta la glorificación del alma en el Señor maravilloso.
LIBRO XIII
Pero alguien podrá replicar lo siguiente: viendo que Dios había hecho todas las cosas muy buenas —según parece en su recuento de las criaturas en el sexto día—, ¿cómo pudo pecar Adán al comer de aquello que en sí era bueno? En realidad, el pecado no estaba basado en la naturaleza de lo que comió, sino en la implicación del mandamiento, ya que no le era permitido comer de él. Y es lo que nos dice san Pablo cuando afirma que el hombre no hubiera conocido el pecado si no hubiera sido por la Ley. Y más adelante añade: «La fuerza del pecado es la Ley».
33. La luz primera fue sacada del caos por Dios y quintaesenciada en Adán.
Este no hizo más que volver a mezclar esta luz sublime con las tinieblas exteriores del no ser; por curiosidad, presunción, vanidad y desobediencia.
LIBRO XII
Si el alma pudiera alguna vez salir del cuerpo, podría realizar todo lo que ha imaginado. In momento quicquid cupit assequeretur, «en un momento consigue todo lo que desea», dice Agrippa. En este estado, puede Movere humores Majoris Animalis, «actuar sobre los humores del macrocosmos, provocar una confusión general en las dos esferas del aire y agua, y alterar los aspectos del tiempo». Tampoco esto es una fábula sino que es el mismo descubrimiento unánime que hicieron los Árabes, con sus dos príncipes Avicebron y Avicena. Entonces, el alma tiene un poder absoluto sobre las transmutaciones más que naturales y milagrosas. En un instante es capaz de desplazar su propia vasija de un lugar hacia otro. El alma puede per unionem cum virtute universali «por una unión con la fuerza universal», infundir y comunicar sus pensamientos a los ausentes, por grande que pueda ser la distancia que los separa. No existe nada bajo el sol que no conozca, y —permaneciendo únicamente en un lugar— puede conocer las acciones de todos los sitios, fueren cuales fueren. Omito hablar de su imán, con el que puede atraer a todas las cosas, tanto espirituales como naturales. 
2'. Un día, nadaremos en la inmensidad del mar celeste, y todo nos será dado con profusión, incluso antes de que lo pidamos.
LIBRO XXX
30'. Resurgiremos de la tierra, caminaremos sobre el agua, viajaremos en el aire y reposaremos en el fuego para asombro de todos y de nosotros mismos.
LIBRO XVI
12'. Imantaremos en nosotros la luz del Perfecto para la salvaguarda y para la renovación de toda la creación.
¿Quién puede verificar esto ahora?
¿Quién puede experimentar la verdad del Libro aquí abajo?
¿Quién puede tener en su mano el peso de la altura?
LIBRO XIV
[...] no hay ninguna obra en toda la Naturaleza, por ardua, por excelente, por sobrenatural que pueda ser, que el alma humana —que los magos llaman alma estable, que no cae— una vez alcanzada la fuente de su divinidad, no pueda realizar por su propio poder y fuera de toda ayuda externa.
51'. Es gracias a este cuerpo de gloria que los Hijos del Único son superiores a todas las criaturas de Dios, incluso a los espíritus angélicos [...]
LIBRO XXXIII
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20 julio 2013

sobre la naturaleza del hombre y su estado después de la muerte

Eugenio Filaleteo

Extractos con notas de El Mensaje Reencontrado

Dios Padre es el Sol Metafísico, Supraceleste; la Segunda Persona es la Luz y la Tercera es Amor igneus, es decir, «Amor ígneo» o un Calor Divino que procede de las dos primeras. No obstante, sin la presencia de este Calor, uno no puede recibir la Luz, y por consiguiente no hay ningún influjo procedente del Padre de las Luces. Pues el Amor es el medio que une el Amante a lo amado y probablemente es lo que los platónicos llaman daemon magnus, qui conjungit nos spirituum praefecturis, «el gran daimon que nos une con los espíritus». 
50. ¿Quién sacará a la luz al viviente, al purísimo, al más que Perfecto?
50'. La gracia solamente puede abrir los corazones generosos ya provistos de agua celeste.
LIBRO VII
Por ello, también Dios cuando la materia fue preparada por amor de la Luz, pronuncia su Fiat Lux, «Que la luz sea», lo cual no fue una creación —como piensa la mayoría— sino una emanación del Verbo, en el que estaba la vida y esta vida es la luz de los hombres.

9. No tenemos nada que explicar, nada que demostrar y, sobre todo, nadie a quien convencer, pues el amor y la paz del Único bastan para contentarnos.
9'. Todo ha sido dicho, todo se vuelve a decir y todo será repetido hasta que los elegidos del Señor hayan entrado en el secreto luminoso de la palabra de vida.
LIBRO XVII
Hermes Trismegisto, cuando expresa su visión de la luz, describe la materia en su estado primitivo de la forma siguiente: Y poco después, había una oscuridad extendiéndose hacia abajo que sobrevino terrorífica y sombría que se enroscó en espirales tortuosas, semejante a una serpiente, a lo que me pareció. Después, esta oscuridad se cambió en una especie de naturaleza húmeda, agitada de forma indecible que exhalaba un vapor como el que sale del fuego y producía una especie de sonido, un gemido indescriptible.
94. La ciencia de Dios reviste una máscara aterradora a fin de alejar a los hombres pusilánimes.
94'. Bajo el hedor de la muerte se oculta el perfume de la rosa.
LIBRO V
No sólo es mi opinión, sino que tengo la certeza de que no existe en la Naturaleza un principio como éste. El fuego que utiliza es Horizon corporeorum et incorporeorum, nexus utriusque mundi et sigillum Spiritus Sancti, «el horizonte físico e incorpóreo, el nexo de los mundos y el sello del Espíritu Santo».
19. Tú nos sumerges en la gehena con los condenados, Dios mío, y después nos retiras de ella, a fin de que comprendamos que también debemos visitarlos y reconfortarlos en tu NOMBRE.
LIBRO XXXV
Cuando hablo de una triplicidad natural, no hablo de ingredientes de cocina, de los tres principios de puchero, agua, aceite y tierra. Hablo de naturalezas celestes escondidas, conocidas sólo por los verdaderos magos, cuyos ojos están en el centro y no en la periferia, y en este sentido, todo elemento es triple. Por ejemplo, la tierra es triple: primero está la tierra elemental, luego la tierra celeste y por último, la tierra espiritual. Las influencias de la tierra espiritual, por mediación de la tierra celeste, se unen a la tierra terrestre y son la verdadera causa de la vida y de la vegetación. Estas tres son los fundamentos del Arte y de la Naturaleza.
26. Si juntamos lo más bajo con lo más alto por mediación de lo más medio, obtendremos el origen y el fin de todo lo que ha sido, de todo lo que es y de todo lo que será.
LIBRO XXXII
En el Génesis encontramos que Dios lo formó a partir de tierra. Es un gran misterio pues el hombre no fue hecho de arcilla común sino de algo muy distinto, de una naturaleza infinitamente superior. Aquel que la conoce, conoce el sujeto de la Medicina Filosófica y, por consiguiente, lo que destruye o conserva al hombre.
48. Así pues, el bien y el mal forman la totalidad que sólo se puede nombrar con el silencio.
«Es vano intentar luchar contra Satán, más vale rezar por su conversión y por la nuestra».
48'. Hay aquí una gran perdición para los astutos, pero también una gran recompensa para los corazones sencillos y desapegados.
LIBRO VIII
Habiendo sido así expulsado —pues tal es la condición de los réprobos— Satán se endureció en sus resoluciones y para ejercer su malicia, le permitieron llegar hasta el Edén. Hizo de la mujer su instrumento para tentar al hombre y destituirlo por esos mismos medios que Dios había puesto a su disposición para ayudarle. Y habiendo transgredido de esta forma el mandamiento, Adán fue expuesto a la sanción, y a través de él, toda su posteridad.
36. Satán no perdona y nos pisa los talones, y la mujer rebelde sigue siendo el principal instrumento que utiliza para desesperarnos y condenarnos aquí abajo.
¡Desdichado verdugo, desdichado ajusticiado, desdichado instrumento de suplicio!
LIBRO XXI
42. La mujer ha sembrado la discordia entre el hombre y el mundo entero, sin embargo, ella lo reconciliará con Dios.
LIBRO VI
Ciertamente, si alguna vez se ha admitido —como algunos afirman— que el Árbol del Conocimiento fue un vegetal y el Edén un jardín, de aquí se puede inferir que el Árbol de la Vida, por haber sido descrito del mismo tipo, como dicen los universitarios, era también un vegetal. Pero como esto se refiere a la potencia de Dios, a los méritos y a la pasión de Jesucristo, cuyo don es la vida eterna, que el cristiano imparcial juzgue por sí mismo. Tenemos aquí cierta entrada en el Paraíso donde buscar este Árbol del Conocimiento y alegremente aprender lo que es.
44. El sabio conoce muchas cosas, pero no posee ninguna.
El Sabio posee sólo una y conoce todas las demás.
LIBRO XI
Si el Árbol de la Vida representa al Espíritu Divino —ya que es el Espíritu quien vivifica y que un día nos hará pasar de la corruptibilidad a la incorruptibilidad—, no sería ninguna barbaridad deducir que, por otro lado, el Árbol del Conocimiento se refiere a una naturaleza sensual, diametralmente opuesta a la espiritual, en la que residen y predominan nuestros afectos pecadores y mundanos, como la lujuria, la cólera y demás pasiones.
51'. La desobediencia y la absorción de un fruto mezclado es lo que nos ha precipitado en la muerte. La obediencia y la absorción de un fruto puro es lo que nos restablecerá en la vida.
LIBRO XXIV
La Luz Divina era recibida y al ser enviada a las partes inferiores del alma, mortificaba todo deseo carnal, de forma que las facultades sensibles de Adán casi no eran utilizadas ya que la parte espiritual las dominaba en él, al igual que dominan la parte espiritual en nosotros. 
9'. El oro celeste es lo que nos hace falta, ya que la enfermedad de la muerte no agota nuestros deseos.
LIBRO VI
Todos hemos nacido como Moisés con un velo delante del rostro, que nos impide la percepción de la luz brillante e intelectual que Dios puso en cada uno de nosotros; y —para decirte una verdad que concierne a toda la humanidad—, el mayor misterio, tanto de la teología como de la filosofía, consiste en saber eliminarlo.
56. Quien está instruido considera el mundo como el velo que cubre la realidad viva de Dios.
56'. Tras los cambios del mundo se mueve la santa Madre de los hombres, y en ella reposa el Padre misterioso.
LIBRO V
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Texto íntegro de la Antroposofía Teomágica: revista La Puerta, nº 49
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15 julio 2013

Versículos de El Mensaje Reencontrado

IV

64'. Los que saben ir desnudos se proveen en el tesoro de Dios.
¡Oh pureza!

V

58. Pasar por loco, incapaz, perezoso o idiota y no afligirse por ello, se parece a la sabiduría.

VI

1. Si somos inteligentes, roguemos a Dios para volvernos inteligentes.
1'. La ignorancia del Sabio es como la ciencia de Dios.

7'. Cuanto más inteligentes seamos en Dios, más idiotas pareceremos en el mundo.

VII

9. Son necesarios muchos estudios, mucho tiempo, muchos dolores, mucho amor y mucho saber para volver a ser simple y natural, pero entonces es una simplicidad que se conoce y se guarda.

12. El que conoce a Dios soporta fácilmente pasar por ignorante. Permanece en su alegría y es indulgente con todos los seres.

21'. El Sabio es como el hueso de una fruta que se abandona con indiferencia y como un hueso que se arroja con desprecio.

32'. El agua preciosa parece despreciable en su simplicidad, por eso el mundo la abandona; pero la tierra muerta, que parece adornada con tantas promesas, cuesta la vida a los hombres sometidos a la apariencia.

56. El conocimiento del Único es como la sabiduría y como la locura de los Sabios.
La búsqueda de lo múltiple es como la locura y como la sabiduría del mundo.

VIII

55'. El Sabio en Dios es como un ignorante entre la muchedumbre de los sabios; sin embargo, es el único que conoce el comienzo y el fin de todas las cosas.

60'. El que quiere ser grande en la vida debe volverse imperceptible en el mundo y dejar de existir en la muerte.

63'. El santo puede parecer idiota y el Sabio extraviado, pero ni uno ni otro son jamás mediocres en el mundo ni en Dios.

IX

12'. Los santos pueden ayudar al mundo entero pero nadie les interroga, y cuando hablan, nadie les escucha.

25. Nada desagrada tanto a los hombres como la verdad sobre sí mismos, porque tanto la desnudez del espíritu como la del cuerpo sólo es soportada ventajosamente por aquellos que son perfectos.

35'. Ya no tenemos honra, ni orgullo, ni valor ni virtud; no tenemos saber ni inteligencia; nuestro talento es como el humo y nuestra fuerza parece agua derramada. Nuestra piedad permanece como un bote vacío y nuestros días se han vuelto insensibles bajo el ardor de la mirada divina. Pero la gracia multiplica el amor secreto que habita nuestro corazón y ya saboreamos la dulzura del fuego trascendente.

43'. Aceptemos parecer idiotas, pobres e inútiles a fin de permanecer libres en Dios.

47'. La razón y la locura del mundo se borran rápidamente ante la sabiduría de Dios, que lo penetra todo.

XI

1'. Más vale parecer idiota alabando a Dios que pasar por inteligente negando la evidencia de la vida.

38'. Los sabios de este mundo se humillarán ante el sencillo que posee a Dios y su luz.

59'. La bendición de Dios fluirá sobre el que está desnudo, y la gracia de dentro y la de fuera no formarán más que una sola agua.

60. Los amigos de Dios son poderosos, pero parecen gusanos. Poseen todas las cosas y se les trata como a miserables. Moran con la sabiduría y el mundo los cree locos. Desbordan de amor y parecen duros.

XII

15. La sabiduría del Sabio es como una ignorancia que se conoce y calla.

22'. Es más ventajoso ser salvado por alguien sencillo lleno de experiencia que ser matado por un sabio atiborrado de ciencia.

36'. Dios no nos pide agradar, nos pide ser sencillos y verdaderos.

43. Aquí las vanidades del mundo no son de ninguna utilidad, pues no se trata de estar sobrecargado de memoria o henchido de importancia, sino más bien de ser sencillo y estar desnudo como en el último día de la creación y en el primer día de nuestro nacimiento.

XIII

16'. Cuando nuestra razón, nuestra voluntad y nuestra inteligencia sean aniquiladas por la duración y por la violencia de nuestra búsqueda, la inocencia, la gracia y el amor nos entregarán entonces el secreto tan buscado del Único Esplendor.
«¡Oh, pobre idiota!, basta con que calles y dejes de agitarte para que el Perfecto te anime de nuevo en tu perfección primera».

46'. La dulce y larga meditación es lo que vuelve todas las cosas fijas y perfectas, pues separa al comienzo para unir mejor al final. Así pues, volviéndonos sencillos y desnudos es como veremos Uno en todo y Todo en Uno.
La buena voluntad en Dios utiliza lo mejor posible todo lo que se presenta, pero no desea nada. Es como la atención muy sostenida en medio de la más perfecta quietud.

XIV

46'. Aquel que es iluminado se intitula «holgazán, idiota e inútil», porque es su única justificación ante el «Apacible, el Santo y el Gratuito».

XV

22'. ¡Ah, cuan cerca de Dios están los poetas, los pobres y los sencillos, y cuánto ignoran su proximidad!

34'. Los santos que actualmente son ignorados o rechazados, después serán conocidos y buscados, pues aunque el mundo los trata como nulidades y como una nada, serán establecidos dueños por Dios sobre los que les han desconocido y sobre su descendencia. «Es la justicia del Señor que nadie puede falsear».

38'. La inteligencia y la razón humana son humildes servidoras que jamás deben usurpar el puesto de la inspiración y del amor, que son los dueños de la casa de Dios.

42. El que mide su debilidad en este mundo y su fuerza en Dios, ya no se considera gran cosa aquí abajo.
42'. ¿Qué puede ofrecer el mundo a aquel que Dios ya ha provisto de su amor, a aquel que sigue su vía, a aquel que realiza su obra?

45. Un trabajo largo y solitario, la indiferencia o la desconfianza de todos, los rechazos, la hostilidad, la pobreza, el silencio y la soledad por compañeros.
-Tal es la obra santa ofrecida a los muertos, tal es el salario de los muertos que no la reciben.

XVI

24. El maligno parece meloso y adulador, amable y prudente, prometedor y fácil, seductor y almibarado, disfrazado y hábil, evasivo e impreciso, complaciente y encantador, solícito y servil. El mundo le busca y cae fácilmente en sus redes; su salario es el engaño, la desolación, el tormento y la muerte.
24'. El santo parece duro y grosero, decepcionante y severo, áspero y brutal, torpe y ofensivo, exigente e intratable, escandaloso y exagerado, repulsivo y amargo. Todos huyen de él como de la peste. Su regalo es la verdad, el consuelo, la paz y la vida en Dios.

65. Labremos pacientemente el Libro y su cosecha nos enriquecerá y nos nutrirá en la paz del Único.
«Lo propio de los sabios del mundo es la profanación. Lo propio de los Sabios de DIOS es la revelación».

XVII

51. Los Sabios ya no guían a las naciones porque parecen demasiado ignorantes en este mundo.
Y los santos ya no inspiran a las iglesias porque no parecen suficientemente «biempensantes».
51'. Si los dotados ocupasen aquí abajo los puestos que les corresponden, ¿qué sería de la multitud de mediocres y de fracasados que se agitan en sus vanas empresas?

56. El mundo sólo otorga sus sufragios a los destructores y a los envenenadores profesionales, a los criminales y a los brutos de oficio, a los opresores y a los ladrones patentados; y, en todas partes, los nombres de los santos y de los justos son reemplazados por los de los malvados.
56'. Los que siembran preparan la resurrección y los que oran hacen descender la bendición de Dios. Así, los más útiles y los más estimables entre todos los hombres parecen los más inútiles y los más despreciables en el mundo ciego y sordo.

61. La sobriedad, la simplicidad y el estudio atento de las Escrituras santas son la salvaguarda del Sabio inquiridor de Dios.
«¡Cuánto favorecen la búsqueda del Señor de verdad los climas cálidos y los lugares apacibles!»

XVIII

14. Los Sabios y los santos de Dios son tan inteligentes como cualquiera, pero confían más en el conocimiento y en el amor de su Señor que en sus capacidades particulares.

20'. El que es violentado por los demás puede hallar un defensor benévolo o incluso huir o apiadar a su verdugo; pero el que se violenta a sí mismo, ¿por quién será defendido y por quién será liberado?
«El que está despierto y es fuerte en Dios parece dormido y débil en el mundo».

26'. La verdadera suerte es estar lo suficientemente reposado, ser lo suficientemente gratuito y estar lo suficientemente vacío para oír la voz interior de Dios y recibir su bendición sin trabas.

30. El verdadero Sabio es como un niño pequeño que sigue la naturaleza divina y que se hace obedecer por los elementos, sin sorprenderse en absoluto por ello.

46'. Quien lo sabe todo es como quien no sabe nada, pero con la diferencia de que el primero es libre, mientras que el segundo es esclavo.

47'. Nuestro silencio es lo que permite a Dios enunciar en nosotros su verdad santa, y nuestro reposo es lo que le permite realizar en nosotros su perfección última.
«Sobriedad, Simplicidad, Soledad, Salvación, Santidad».
«Solución, Sal, Salud, Socorro, Sabiduría».

60. Volvámonos lo bastante pobres y sencillos a fin de que nadie pueda robarnos ni humillarnos, o bien volvámonos lo bastante ricos e instruidos a fin de que nadie sea capaz de empobrecernos ni decepcionarnos.

65". Seamos piadosos y creyentes, seamos sencillos y pacientes, seamos sobrios y apacibles, y cultivemos la tierra del jardín de Edén con la ayuda del Señor todopoderoso.

XIX

65. Seamos como huérfanos que buscan febrilmente a su Señor día y noche, y después volvámonos como odres vacíos que esperan ser llenados del néctar de los cielos.
65'. A un viviente se le perdona todo, excepto estar presente entre los agonizantes de este mundo.
«¡Oh, sacrificio santísimo de los Hijos del Único!»

XXI

67'. El colmo de la inteligencia es ser idiota ante Dios, así como el colmo de la idiotez es creerse inteligente ante él.

XXII

22'. El que se baña en la claridad del fuego interior es como idiota en el mundo, sin embargo, es el único verdaderamente iluminado.
«Para aproximarse a la verdad, hay que estar desnudo como ella».

58'. Cuanto más pobres seamos en todo, más nos colmará el Señor con su fe, su alegría, su amor, su paz y su conocimiento que no perecen.

70'. Seamos sencillos y libres en nuestros corazones y dejaremos de ser complicados y esclavos en el mundo.

XXIII

36. Es inútil correr tras el autor: sólo encontraríamos el vacío que habita en un idiota en Dios, que no nos enseñaría nada. El Libro basta para todos los trabajos y para todos los reposos.
36'. Esforcémonos en ser los instrumentos de la Providencia que nutre a los Sabios, a los santos y a los sencillos, pues es una manera fácil de participar en la bendición creciente del Único.

40'. Si Dios bromea con un pobre idiota sin instrucción ni diplomas, ¿cómo no querría conversar seriamente con los inteligentes repletos de saber y cubiertos de títulos?

45. Sólo la inocencia reencontrada puede reconciliar a los hombres con Dios, con la naturaleza y con ellos mismos.

66. Si no renunciamos a nuestras obras y a nosotros mismos y si no nos volvemos vacíos y libres por dentro y por fuera, no hay liberación aquí abajo ni en otra parte para nadie.

XXIV

1. El que nos alimenta no nos critica, pero los que nos dejan perecer nos prodigan sus juicios y sus condenaciones sin medida, pues se creen superiores en el mundo.

2. No es como nosotros, por lo tanto está loco, dicen los impíos.
2'. No son como yo, por lo tanto están muertos, dice el Señor de vida.

XXVI

51. Cuando nos hayamos vuelto inocentes y puros como niños pequeños, también lo miraremos todo cara a cara y veremos lucir la verdad del Perfecto, porque seremos transparentes y preciosos como el diamante.

XXVII

21. Dios sólo habla a los sencillos que creen en su NOMBRE y sólo inspira a sus hijos que obedecen su VOZ.

23. Conservemos cuidadosamente nuestra fe en el Señor de vida y guardémonos de los impíos, pues, en el último día, los sabios y los inteligentes del mundo aullarán bajo los golpes de la muerte.
23'. Los simples hijos de Dios los mirarán con asombro, pues ellos mismos permanecerán indemnes en las llamas del fuego devorador y la desgracia nunca más los alcanzará.

26. Cuanto más enfadado está un hombre por su condición de bestia exiliada en el mundo caído, más le consideran los demás hombres como un ser anormal y peligroso, sin embargo, cuanto más resignado está de su condición de esclavo vasallo de la muerte, más se le considera aquí abajo como un ser normal y razonable.

38'. Dios posee verdaderamente un humor maravilloso, pues esconde su secreto a los sabios y a los inteligentes que nos explican el Universo, y lo revela a los simples hijos de Dios que ponen más su confianza en su luz de vida que en su propio saber.

41. Un sencillo que cree dentro de su corazón en la inteligencia, en la potencia y en el amor de Dios vale más que todos los sabios que creen en su propia inteligencia, en su propio saber y en su propia superioridad en el mundo.

47. El más pequeño consolador y liberador en Dios vale más que todos los grandes conquistadores y organizadores del mundo. He aquí lo que jamás debemos olvidar.

55. ¡Oh, Señor!, ¿por qué hay tantos hombres indiferentes a tu gracia que se instalan en la agonía del mundo? Y ¿por qué hay tan pocos niños que te buscan con amor y con superación en la vida eterna?
55'. Porque, dice el Señor, deseo para cada uno de mis predilectos una multitud de esclavos para servirle. Y así como he escogido a mis salvados porque se han escogido a sí mismos, he condenado a los réprobos porque también se han condenado ellos mismos.

XXIX

33. ¿El maestro no es considerado por el mundo profano como el rey de los charlatanes por haber anunciado la salvación declarada increíble?
33'. ¿El maestro no es considerado por el mundo profano como el rey de los histriones por haber manifestado la resurrección reputada imposible?
33". ¿No nos honrará también con ser tratados como charlatanes e histriones, a causa de nuestra confirmación en el mundo de la salvación divina y de la resurrección gloriosa?

XXXI

16'. Ante los creyentes sencillos, hijos de Dios, manifestaremos la bondad de la luz santa, a fin de que sus corazones sean confirmados en la fe de Dios y a fin de que sus espíritus sean penetrados por un rayo celeste.

XXXIII

37. Cuando los sabios inteligentes nos ignoren, nos alegraremos de no encontrarnos entre ellos.

XXXIV

11'. ¿Acaso no sabemos que los últimos vienen en primer lugar y que los primeros vienen en último lugar en este mundo?

13'. ¿Quién volverá a ser lo bastante sencillo y lo bastante puro para creer, para oír y para ver la verdad del misterio revelado?
«¡Oh, Señor magnánimo!, multiplica a tus hijos y a tus hijas, y dales tu tierra santa donde nada perece».

36. ¡Oh, sublime pobreza de aquel que lo tiene todo!
¡Oh, sublime simplicidad de aquel que lo sabe todo!
¡Oh, sublime debilidad de aquel que lo puede todo!
¡Oh, sublime paz de aquel que lo ama todo!

74. ¡Oh, sencillos hijos de Dios!, no rechacéis al Señor a causa de los que le desfiguran y le traicionan en su propia casa.
74'. Id a él con toda confianza en vuestros corazones, servidle y amadle como al mejor de todos vosotros.
75. Así, seréis recibidos en su reino, mientras que los hipócritas serán rechazados en las tinieblas de afuera.

XXXV

22. Cuando nos hayamos vuelto pobres hasta el punto de sentirnos como invitados en nuestras propias casas, estaremos libres y en paz en cualquier parte del mundo.

XXXVI

4. Los inteligentes del mundo consideran la enseñanza del Libro como una cosa abstracta, cuando de hecho se trata de la cosa más concreta del Universo, que es la unión del cielo y de la tierra.
4'. Si conocieran la enseñanza de las demás Escrituras, también conocerían el significado de ésta; pero su vanidosa pretensión los ciega totalmente.
4". Dios se burla de ellos y los ridiculiza ante los simples niños más allá de toda expresión.

10. No nos entreguemos al trabajo del mundo como esclavos desaforados para satisfacer deseos siempre renovados, pues entonces ni la mano del hombre ni la de Dios podría ya liberarnos del embrutecimiento de la muerte espiritual.
10'. Mantengámonos en la suficiencia de la pobreza y tendremos todo el tiempo necesario para la búsqueda del Perfecto, que se encarna en la maravillosa virgen revelada a los simples y a los Sabios hijos de Dios.

16. Si hay un incapaz, un inútil, un vagabundo, un idiota, un miserable al que el mundo rechaza, que venga sin temor hacia el Señor Dios, que lea el Libro de la liberación y que se siente a la mesa del banquete de la vida que no perece.
16'. Pues los hábiles, los trabajadores, los sabios, los inteligentes y los bien provistos del mundo se excluyen por sus vanidosas pretensiones, por sus creaciones muertas, por su saber profano, por su autoestima y por su satisfacción del mundo caído.

17. Ciertamente, la salvación de Dios que anunciamos y proponemos a los hombres exiliados, parece increíble por ser demasiado hermosa y demasiado pura en este mundo oscurecido por la muerte.
17'. Así, los inteligentes la rechazan, riendo sarcásticamente según su llana y ciega razón. Sólo los simples y los inocentes pueden recibirla, pues no obstaculizan el milagro renovado de Dios.

18. ¿No hemos venido a predicar primero a los pueblos más astutos, más incrédulos y más rebeldes a fin de que, rechazando el Libro de la ciencia, su suerte sea decidida por ellos mismos sin recriminaciones posibles en el día del juicio?
18'. Y ¿no hemos venido a predicar en segundo lugar a los pueblos más sencillos, más creyentes y más sumisos a Dios a fin de que, recibiendo el Libro de la salvación, su suerte sea asegurada por ellos mismos sin error posible en el día del juicio?

63. Los que se acuerdan de su patria perdida y buscan noche y día el camino de retorno a la vida que no perece son objeto de burla y son maltratados por muchos, pues al mundo le parecen locos, siendo los únicos realmente Sabios en Dios.
63'. Así, los Sabios y los santos de Dios, que trabajan para el salvamento de los hombres exiliados en la muerte, son deshonrados y rechazados por los sabios y por los inteligentes del mundo, que instalan a la humanidad en la fosa común.

70. Permaneceremos silenciosos, como hizo el Señor de verdad ante los que, creyéndose superiores, se disfrazan de una forma u otra para perseguirnos, juzgarnos y condenarnos aquí abajo.
70'. Rogaremos en nuestros corazones a fin de que se conviertan a la simplicidad de los hijos de Dios, pues el juez justo los tratará según su justicia, que no se deja desorientar por ningún disfraz.

XXXVII

2. Cuando nos acerquemos al Señor y a su santa verdad de vida, seremos vueltos del revés y sacudidos como sacos, y todo nuestro saber y toda nuestra pretensión caerán en la nada.
2'. Pues la plenitud de la revelación divina exige nuestra pobreza total y nuestra entera libertad de espíritu y de corazón.
2". El espíritu rebelde y los que le siguen prefieren permanecer en la muerte y perecer, antes que someterse obedeciendo al amor. ¿Tendremos éxito donde el Señor ha fracasado? Y ¿permaneceremos allí de donde él se ha retirado?

17. Somos ignorante ante los sabios triunfantes.
Estamos extraviado ante los imbéciles triunfantes.
Somos inútil ante los trabajadores triunfantes.
Estamos loco ante los razonables triunfantes.
Somos miserable ante los ricos triunfantes.
Somos réprobo ante los biempensantes triunfantes.
Estamos perdido ante los tranquilizados triunfantes.
Somos despreciable ante los poderosos triunfantes.
Somos oscuro ante los inteligentes triunfantes.
Estamos sepultado ante los agitados triunfantes.
Estamos avergonzado ante los hipócritas triunfantes.
Somos estúpido ante los iluminados triunfantes.
Somos incapaz ante los mañosos triunfantes.
Somos mudo ante los discursistas triunfantes.
Somos idiota ante los astutos triunfantes.
Somos cobarde ante los héroes triunfantes.
Somos desertor ante los enrolados triunfantes.
Estamos desplazado ante el mundo triunfante.
¿Es quizá también porque somos verídico y saludable ante los hijos de Dios triunfante?

55'. ¿No es por efecto de la gracia del Todopoderoso que el Libro es dado a los hombres simples y de buena voluntad en Dios? Y ¿no es por efecto de su justicia que el Libro es rechazado y ridiculizado por los malvados, por los astutos y por los hipócritas?

XXXIX

14. ¡Oh, Señor de inteligencia!, ¿hasta cuándo dejarás pasar por idiotas e incapaces a los que te sirven y te buscan aquí abajo con las lágrimas de la agonía y de la esperanza?
14'. ¡Oh, Señor todopoderoso!, ¿hasta cuándo abandonarás a la mendicidad a los que descuidan asegurar su fortuna en este mundo para buscarte mejor en sí mismos?
14". ¡Oh, Señor de justicia!, ¿hasta cuándo dejarás pisotear y reducir a nada a quienes prefieren rogarte y alabarte, antes que despabilarse en este mundo infectado por la muerte?

XL

7'. Iremos a los humildes, a los pobres, a los desheredados, a los abandonados, a los ignorantes, a los sencillos, a los pequeños, a los vagabundos, a los oprimidos, a los inválidos, a fin de que sean enriquecidos, liberados, honrados, instruidos, curados y resucitados en el Señor que viene.

8. Los que se han establecido en la letra ciega y sorda de las Escrituras reveladas ya no pueden recibir nada de la profundidad y de la altura, pues su orgullo les impide aceptar nada del Espíritu Santo que enseña a los corazones humildes y abiertos.
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11 julio 2013
Εν δέ τώ προνάω τά έν Δελφοίς γεγραμμένα, έστιν ώφελήματα άνθρώποις.

“Las palabras escritas en el pórtico de Delfos son de utilidad para los hombres”.

Pausanias













  • Έπου θεῴ.

Obedece al dios.
  • Νόμοις πείθου.

Obedece a las leyes.
  • Θεούς σέβου.

Respeta a los dioses.
  • Γονείς αίδου.

Respeta a tus padres.
  • Ηττώ υπέρ δικαίου.

Sométete a la justicia.
  • Γνῶθι μαθών.

Aprende a aprender.
  • Ακούσας νόει.

Reflexiona sobre lo que hayas escuchado.
  • Γνῶθι σαυτόν.

Conócete a ti mismo.
  • Εστίαν τίμα.

Honra tu casa.
  • Άρχε σεαυτού.

Manda sobre ti mismo.
  • Φίλους βοήθει.

Ayuda a tus amigos.
  • Θυμοῦ κράτει.

Domina tu carácter.
  • Όρκῶ μη χρω.

No te sirvas de los juramentos.
  • Φιλίαν αγάπα.

Ama la amistad.
  • Παιδείας αντέχου.

Persevera en tu educación.
  • Σοφίαν ζήτει.

Busca la sabiduría.
  • Ψέγε μηδένα.

No censures.
  • Επαίνει αρετήν.

Ensalza la virtud.
  • Πράττε δίκαια.

Actúa de modo justo.
  • Φίλοις ευνόει.

Sé benévolo con tus amigos.
  • Εχθρούς αμύνου.

Aparta a tus enemigos.
  • Ευγένειαν άσκει.

Ejercita la nobleza.
  • Κακίας απέχου.

Aléjate del mal.
  • Εύφημος ίσθι.

Aprende a ser bienhablado.
  • Άκουε πάντα.

Escúchalo todo.
  • Μηδέν άγαν.

Nada en demasía.
  • Χρόνου φείδου.

No pierdas el tiempo.
  • Ύβριν μίσει.

Aborrece la arrogancia.
  • Ικέτας αίδου.

Respeta a los suplicantes.
  • Υιούς παίδευε.

Educa a tus hijos.
  • Έχων χαρίζου.

Sé generoso cuando tengas.
  • Δόλον φοβού.

Cuídate del engaño.
  • Ευλόγει πάντας.

Háblale bien a todos.
  • Φιλόσοφος γίνου.

Hazte amante del saber.
  • Όσια κρίνε.

Estima lo sagrado.
  • Γνους πράττε.

Obra de acuerdo con tu conciencia.
  • Φόνου απέχου.

No mates.
  • Σοφοίς χρω.

Ten trato con los sabios.
  • Ήθος δοκίμαζε.

Examina tu carácter.
  • Υφορώ μηδένα.

No mires a nadie con desconfianza.
  • Τέχνῃ χρω.

Haz uso del arte.
  • Ευεργεσίας τίμα.

Honra la buena conducta.
  • Φθόνει μηδενί.

No envidies a nadie.
  • Ελπίδα αίνει.

Alaba la esperanza.
  • Διαβολήν μίσει.

Aborrece la calumnia.
  • Δικαίως κτω.

Obtén las cosas justamente.
  • Αγαθούς τίμα.

Honra a los buenos.
  • Αισχύνην σέβου.

Ten sentimientos de pudor.
  • Ευτυχίαν εύχου.

Desea la felicidad.
  • Εργάσου κτητά.

Trabaja por lo que es digno de ser adquirido.
  • Έριν μίσει.

Odia la discordia.
  • Όνειδος έχθαιρε.

Aborrece la injuria.
  • Λέγε ειδώς.

Habla cuando sepas.
  • Βίας μη έχου.

Renuncia a la violencia.
  • Φιλοφρόνει πάσιν.

Muestra benevolencia con todo el mundo.
  • Γλώττης άρχε.

Domina tu lengua.
  • Σεαυτόν ευ ποίει.

Hazte el bien a ti mismo.
  • Ευπροσήγορος γίνου.

Sé amable con todos.
  • Αποκρίνου ενκαιρῴ.

Responde en el momento oportuno.
  • Πόνει μετά δικαίου.

Esfuérzate más allá de lo necesario.
  • Πράττε αμετανοήτως.

Actúa sin arrepentimiento.
  • Αμαρτάνων μετανόει.

Arrepiéntete cuando te equivoques.
  • Οφθαλμού κράτει.

Domina tu mirada.
  • Βουλεύου χρήσιμα.

Piensa en lo útil.
  • Φιλίαν φύλασσε.

Conserva la amistad.
  • Ευγνώμων γίνου.

Sé agradecido.
  • Ομόνοιαν δίωκε.

Busca la concordia.
  • Άρρητα μη λέγε.

No digas lo indecible.
  • Έχθρας διάλυει.

Aniquila el odio.
  • Γήρας προσδέχου.

Acepta la vejez.
  • Επί ρώμη μη καυχώ.

No alardees de tu fuerza.
  • Ευφημίαν άσκει.

Ejercita una buena reputación.
  • Απέχθειαν φεύγε.

Evita el resentimiento.
  • Πλούτει δικαίως.

Enriquécete de manera honrada.
  • Κακίαν μίσει.

Aborrece el mal.
  • Μανθάνων μη κάμνε.

No te canses de aprender.
  • Ους τρέφεις αγάπα.

Ama a quienes te alimentan.
  • Απόντι μη μάχου.

No combatas contra aquel que está ausente.
  • Πρεσβύτερον σέβου.

Respeta al anciano.
  • Νεώτερον δίδασκε.

Enseña a los más jóvenes.
  • Πλούτω απόστει.

Distánciate de la riqueza.
  • Σεαυτόν αιδού.

Respétate a ti mismo.
  • Μη άρχε υβρίζων.

No seas dominado por la arrogancia.
  • Προγόνους στεφάνου.

Corona a tus antepasados.
  • Θνήσκε υπέρ πατρίδος.

Muere por tu patria.
  • Επί νεκρώ μη γέλα.

No te burles de los muertos.
  • Ατυχούντι συνάχθου.

Siente compasión por los desgraciados.
  • Τύχῃ μη πίστευε.

No confíes en la suerte.
  • Τελεύτα άλυπος.

Muere exento de sufrimiento.

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