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Versículos de El Mensaje Reencontrado A Dios no le interesa mucho nuestra situación en este mundo. Considera, más bien, el estado de...

Versículo al azar

El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUEEL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.
20 mayo 2014

Wenceslao Lavinius de Moravia

(Comparativa con versículos de El Mensaje Reencontrado)

A la naturaleza la ha creado primeramente un solo espíritu corporal, que es común y está oculto, y que es un bálsamo precioso de la vida que conserva lo que es puro y bueno, y destruye lo impuro y maligno. Este espíritu es el fin y principio de toda criatura; triple en sustancia, ya que está hecho de sal, azufre y mercurio o agua pura. Desde lo alto, coagula, une y riega todos estos lugares bajos, por medio de un seco untuoso y húmedo. Queda así dispuesto para recibir cualquier forma y figura.

El reposo contiene el movimiento.
El movimiento engendra el cambio.
El cambio purga la creación.
La creación depurada manifiesta a Dios en trinidad una y unidad triple.
«Sé como Aquel que ES».

III: 64-64'


Solamente el Arte, y con ayuda de la naturaleza, puede hacerlo visible a nuestros ojos. Oculta en su vientre una fuerza y virtud infinitas, pues es algo que está lleno de las propiedades del Cielo y la Tierra. Es hermafrodita y hace crecer a todas las cosas, mezclándose con ellas, porque lleva en sí encerradas todas las semillas del globo etéreo. Está lleno de un fuego sutil y poderoso, y al descender del cielo imprime e insufla la fuerza sobre los cuerpos de la tierra. Su vientre es poroso y está lleno de ardor. Es el padre de todas las cosas.

El agua que lava y da la vida es un espíritu muy sutil que viene del cielo y se fija en la tierra.
El fuego que anima y madura es un alma muy pura que viene del sol y que une el cielo y la tierra.

I: 44-44'


Este vientre se llena entonces, con otro fuego vaporoso y recibe sin cesar su alimento del humor radical que, en este enorme cuerpo, se reviste del cuerpo del agua mineral, cosa que realiza por la cocción de su fuego cálido. Este agua que puede coagularse y que engendra todas las cosas, se convierte en una tierra pura quien por medio de una fuerte unión, tiene la virtud de los cielos encerrada en sí; y porque en esta misma tierra queda unida con el Cielo. Por eso se le ha dado el bello nombre de Cielo terrestre.

El mundo caído es, en realidad, el inmundo bajo el cual está oculto el verdadero mundo que debemos reencontrar y magnificar en Dios.
Predicamos el cielo terrestre y la tierra celeste, y no el cielo desencarnado ni la tierra exiliada, como hacen los extremistas que separan pero que no saben unir.
Deseamos el reino unido, el reino completo, el reino de Dios.

XXXVII: 63-63"


De igual manera que al principio, la naturaleza primera se sirvió de la separación para ordenar la masa que estaba en desorden y confusión. Así, el Arte que ama la perfección, debe imitar a la naturaleza. La naturaleza quita el excremento sustancial, bien con el limo terrestre que convierte en agua o bien por adustión.

Agua preservada. Quemador de zarzas.

Letanías de la Madre y del Hijo


El arte emplea la loción y la digestión bien por el agua o por el fuego; separa la basura y la impureza vivificando y limpiando el alma de todo vicio. Aquel que sepa la manera de usar el agua y el fuego, conoce ya el verdadero camino que lo conducirá a los más altos secretos de la naturaleza. El agua, ese gran cuerpo, esa primera criatura de Dios, quedó desde un principio llena de espíritu, poseyendo toda clase de formas en simiente, y por medio del movimiento lo anima y vivifica todo. Ella produce todas las cosas a la luz del cielo y la tierra. El agua es la nutricia de todo lo que vive en esos dos lugares. En la tierra es un vapor; en el cielo es propiamente fuego, triple en su sustancia y materia prima, porque de tres proceden y a tres van todas las cosas de la naturaleza. Contiene un bálsamo que tiene por padre al sol y la luna. Por medio del aire germina en los lugares bajos y busca los más elevados. La tierra la alimenta en su cálido vientre y es causa de toda perfección.

Todo es en cuerpo y en espíritu.
Todo está abajo y todo está arriba.
Esto vive y se transforma perpetuamente.
Todo es triple y doble y, sin embargo, único.
Esto sube y esto baja.
Todo es hembra por fuera y macho por dentro.

IV: 17'


El gran Dios que da la vida a todo ha dispuesto dos remedios para los espíritus y para los cuerpos, o sea dos cosas que los purifican y limpian y son la causa por la que la corrupción dispone y tiende hacia una nueva vida. Los metales poseen en sí estas dos cosas que son causa de la separación y participan de la tierra y del cielo. Por eso esas dos cosas han bajado del cielo a la tierra y vuelven seguidamente al cielo para que hagan aparecer su fuerza en la tierra. De la misma manera que el sol disipa las nubes e ilumina la tierra; este espíritu así preparado y separado de sus nubes, ilumina todo lo que está oscuro. En este espíritu hay que considerar dos formas, en su sustancia y en su veneno. Su sustancia es doble y conserva todos los cuerpos con una sal amarga. Su veneno que es también doble los consume y destruye.

Debemos tomar el bálsamo con el veneno, después de separar este último para tener la verdad pura.

X: 62'


Estas son las facultades encerradas en el Limbo y el Caos y que tiene los mismos efectos cuando se le saca de la tierra. Pero cuando está preparado, separando lo bueno de lo malo, manifiesta su fuerza y poder sobre lo perfecto y lo imperfecto.

Roguemos a nuestro bello Señor sin desanimarnos y pidámosle ayuda y asistencia, pues él nos alejará del pecado y, al final, incluso impedirá que el mal se nos acerque. Es una maravilla que le es fácil.

XXIII: 2'


Yo vivo en las montañas y en la llanura. Soy padre antes de ser hijo. He engendrado a mi madre y mi madre y mi padre me han llevado en su seno y me crían sin necesidad de nodriza. Soy hermafrodita y tengo las dos naturalezas. Soy el vencedor de los fuertes y el vencido de los débiles. Nada hay tan bello bajo el cielo ni de tan perfecta figura.

Todos se pelean por palabras, por ideas, por preeminencias o por bienes que son como las sombras de la cosa, en lugar de buscar la cosa que es la única realidad substancial del Ser que reposa en su seno y que la anima.
Los hombres santos designan la cosa bajo una multitud de nombres y figuras, pero la cosa es única y permanece igual a sí misma en su virginidad o en su maternidad, y manifiesta su centro muy santo y muy secreto, que es el Señor de vida.

XXX: 41-41'


De mí nace un pájaro admirable de cuyos huesos que son mis huesos se hace un nido pequeño, y volando sin alas, resucita al morir. El arte sobrepasa las leyes de la naturaleza y por fin queda transformado en un rey que rebasa infinitamente a los otros en virtud.

Cuando el cuerpo maravilloso del Señor triunfante aparezca ante nuestros ojos deslumbrados, alargaremos santamente nuestras manos purificadas, por efecto de la fe agradecida y loca, a fin de constatar, para nuestra inmensa alegría, la realidad tangible del glorioso resucitado que vive más allá de toda muerte.

XXXVIII: 66'

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16 mayo 2014
Nosotros no os pedimos, hombres blancos, que vinierais aquí. El Gran Espíritu nos dio este país como hogar. Vosotros teníais el vuestro. No interferimos en vuestros asuntos. El Gran Espíritu nos dio suficiente tierra en la cual vivir, y bisontes, ciervos, antílopes y otros animales de caza. Pero habéis llegado vosotros; me estáis quitando mi tierra, estáis exterminando nuestra caza, de manera que nos resulta difícil vivir. Ahora bien, nos decís que trabajemos para vivir, pero el Gran Espíritu no nos hizo trabajar, sino vivir de la caza. Vosotros, hombres blancos, podéis trabajar si queréis hacerlo. No os lo impedimos; y de nuevo decís: ¿por qué no os hacéis civilizados? ¡No queremos vuestra civilización! Viviremos como lo hicieron nuestros padres, y sus padres antes que ellos.

Crazy Horse (Caballo Loco), sioux oglala

Quien no aumenta el trabajo necesario para el mantenimiento de su vida es un hombre Sabio y libre.

El Mensaje Reencontrado III: 53


La única manera que teníamos de combatirlo (el mundo moderno de los blancos) era a través de la educación y la religión tradicionales, a través de las costumbres, la ética, la oración y el sacrificio.
[…]
Decidí volver a Bear Butte para ayunar y orar… y ¿sabéis que sucedió? Wakan-Tanka y Tukashila me dieron la misma respuesta que recibí en el viaje que hice en 1927. Los sioux debemos volver a las cosas buenas que nos enseñaron nuestros abuelos, abuelas, tíos, tías, padres y madres. Nuestra única esperanza es nuestra forma de vida tradicional. Era la única base que teníamos y nos daría un sentido y una finalidad. Recordé este mensaje de los ancianos…

Fools Crow, sioux teton


Que cada uno practique la religión de sus padres o la que haya elegido, y que cada uno penetre su fe particular antes de confrontarla con la de los demás.

El Mensaje Reencontrado XXXV: 4

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04 mayo 2014

que contienen la verdadera Sabiduria Hermética.

 Anónimo

(Comparativa de extractos con versículos de El Mensaje Reencontrado).

Este anticipo se halla en la Sabiduría; quien la ama, ama la vida.
La sabiduría de Dios es la libertad y la abundancia de la vida ofrecida gratuitamente a los hombres sencillos y rectos.
La sabiduría del mundo es el ruido y la vanidad de las palabras huecas con las que los ciegos se tranquilizan en su noche.

XIX: 49


Es preciso, pues, que te coloques en la vía del Señor si deseas comprender estas maravillas y atraigas sobre ti el rocío de sus gracias, más preciosas que el oro y la plata, según nuestro gran Rey-Profeta.
Dios prodiga todo lo que es precioso.
El mundo acapara todo lo que no tiene valor.

II: 20'


De tres uno que ha de ser para ti más verdadero de lo que el arte y la Naturaleza te darán a conocer por experiencia.
La mujer disgrega al hombre hasta el agua del aire.
El hombre consolida la mujer hasta el fuego de la tierra.
De estos dos brota el infinito de la creación perfecta, que manifiesta la gloria del Único sobre la tierra de los vivos.

III: 82


Has de saber que todos los cuerpos están compuestos por cuarto Elementos: Fuego, Aire, Agua y Tierra. Están siempre mezclados en sí mismos y en los cuerpos que constituyen. Según dominen más o menos en estos cuerpos, su especie es diferente; lo cual va al infinito.
La mezcla de los elementos que forma las combinaciones múltiples de la creación, es como la mezcla de cartas de la baraja, que forma las combinaciones múltiples del juego: los elementos vuelven a la masa y son después combinados de nuevo, como las cartas de juego vuelven al mazo y son redistribuidas sin aumento ni disminución real, pues no existe ganancia ni pérdida para el inmutable que ES.

XXIII: 64


Es preciso extraer esta Agua primitiva y celeste del cuerpo donde está y que según nosotros se expresa mediante siete letras, que significa la simiente primera de todos los seres, y no especificada y determinada en la Casa de Aries para engendrar a su hijo.
Las RAÍCES del árbol de vida...
Son como el TRIO VIL que une el cielo y la tierra.

XXV: 58-58'


Has de concebir, pues, que los cuerpos pueden ser destruidos, o sea, cambiados de forma, sin dejar de subsistir que sus partes pueden juntarse con otros cuerpos para volverlos más perfectos.
El conocimiento del secreto divino libera del mundo medio. El nuevo estado de pureza será consciente y más perfecto que el primero.

IV: 8


Nuestros Magos llaman Dragón, León, Sapo, Serpiente Pitón a nuestra Agua, y dicen que el veneno que lleva mata al Rey y que luego el cuerpo muerto, semejante a Apolo, mata con sus flechas a la Serpiente Pitón; a esta putrefacción de los tres cuerpos le dan el nombre de cabeza del Cuervo.
¡Oh, fuego fluyente que disuelve y coagula, nuestro Señor fecundante!

VIII: 46'


Entonces, si deseas llegar al rojo, que llegará al cabo de otros tres Signos, es preciso que aumentes un cuarto hilo para adquirir el Rubí celeste;
Habiendo renunciado al barro de afuera, mi Señor me dio una perla; habiendo renunciado a la perla, me ofreció un diamante; habiendo renunciado al diamante, me presentó un rubí; pero como yo no alargaba la mano codiciosamente, se dio él mismo y yo comí a mi Bienamado con prudencia para no morir de su gran perfección.
«¡Oh, sabor único del viviente de eternidad!»

XVIII: 31'


¡Oh felices Sabios, cuya Ciencia divina encuentra en lo invisible un punto indivisible, el único que puede componer el milagro del arte!
Mi Nombre es como un punto de oro en el tabernáculo de los antepasados.
¿Quién lo hará brillar en la tierra?, dice el Señor. Y ¿quién lo hará resplandecer en el cielo?, pregunta el Único.

XII: 49


Mira, sin extrañeza, este horrible Dragón que no tiene más comida que sí mismo; este Fénix que renace de sus cenizas y este Pelícano caritativo para con sus hijos. Las famosas montañas de Vulcano; así como las diversas obras de los Cíclopes te aparecerán representadas en un mismo cuadro; en él verás a los impotentes Titanes vencidos por Apolo, Hijo luminífero del Sol.
Las estrellas, la luna y el sol brillan sobre el mundo, mientras que los inteligentes y los sabios disputan y deliran acerca del Dios invisible que envía la vida y que la atrae hacia sí.

XIX: 23


Penetrando en el Caos tenebroso que formó el Universo, ve la Tierra sumergida por un horrible Diluvio, renaciendo al poco tiempo lúcida y purificada. La verdad siempre venció a la mentira. Recuerda que es una y que está desnuda y que sólo puede aparecerse a las miradas de los Sabios, pues el vulgo está ciego.
La verdad está desnuda y es simple, los hombres la ven más o menos claramente según la pureza, según el amor y según el conocimiento de cada uno.

VII: 10


¡Ah!, acuérdate, hijo amado, de nuestras Letras sagradas; penetra en su sentido: hallarás la vida. Sí, podrás explicar, con un contento inexpresable, los encantadores cuadros del genio de los humanos. Toma tu lápiz para dibujar un punto; él solo puede instruiste, pues lo encierra todo.
Es él quien lo hace todo, pues todo viene de él y todo vuelve a él. Es él quien inspira las Escrituras santas, es él quien las anima, es él quien las propaga, es él quien las guarda y es él quien las renueva según le place.

XVI: 43'


[...] feliz tú, hijo mío, si el Padre de las luces, por un rayo de su Espíritu divino y un fuego radiante de inteligencia, abrasando tu corazón. te revela en secreto la multiplicación de este punto por su centro.
La fe acerca la maravilla del mundo.
La paciencia la saca a la luz.
El amor multiplica su virtud.

IV: 68'

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