Versículo al azar

El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUEEL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.

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04 junio 2013

(extractos)

Que continuamente ruegue a Dios para que le conceda la inteligencia de este secreto, para que le sea concedida la gracia de hacer y realizar una Obra tan divina y admirable. Que le pida encarecidamente su luz para conocer esta admirable perfección, para que le ilumine y para que le conduzca por la vía recta y verdadera, sin desviarse jamás hasta que, felizmente, alcance el fin de la Obra.

La ciencia de Dios no admite ningún progreso, porque es perfecta desde el comienzo.
Y su luz ilumina al creyente que acuerda el cielo con la tierra.

El Mensaje Reencontrado XXXV: 79-79'


Y para satisfacer vuestra solicitud deberéis saber que no existe más que una sola, primera y principal sustancia, que es la materia del Magisterio; que de esta materia se hace uno, que este uno se hace con ella, y que no se debe añadir ni quitar nadar a lo que ella es.
Debemos reconocernos en todos los que sufren y carecen de socorro, y ofrecerles el fuego necesario para la purificación y el agua indispensable para la unión.
El loco mata y dispersa lo que vive.
El Sabio vivifica y concentra lo que parece muerto.
Una sola sustancia, una sola esencia.
Un solo alimento, una sola bebida.

El Mensaje Reencontrado XII: 56-56'

Y puedo asegurar en verdad que nada ha hecho tropezar y errar tanto a quienes han querido hacer el Magisterio como la diferencia y pluralidad de nombres que se le han dado. Pero una vez se haya reconocido que todos estos nombres se le han impuesto sólo por la diversidad de colores que aparecen en la conjunción de las dos materias, procedentes de una sola raíz, ya no será fácil extraviarse del camino que se ha de seguir para hacer el Magisterio.

«Nada de mugre dentro, pero tampoco nada de mugre fuera». Más vale un santo purificado recubierto de barro que un malvado perfumado lleno de inmundicia, sin embargo, el Sabio se mantiene nítido por dentro y por fuera.
Todo ha venido del rojo para ir al negro, pasando por el amarillo y el blanco. Todo volverá al rojo partiendo del negro y pasando por el blanco y el amarillo.

El Mensaje Reencontrado XXVI: 41-41'


Por eso el filósofo Datin le dijo a Eutiquio: «Te haré ver que los filósofos cuando multiplican las disposiciones y operaciones de nuestro Magisterio, no tienen otra intención que instruir y esclarecer a los sabios, y al mismo tiempo cegar completamente a los necios. Pues, del mismo modo que el Magisterio tiene un nombre que le es propio, tiene también una disposición u operación que le es particular, y para hacerla también hay una sola y única vía totalmente recta. Por ello, aunque los sabios hayan dado diversos nombres al Magisterio y aunque hayan hablado de él de formas diversas, como si se tratase de muchas cosas distintas, siempre han sabido que se trataba de una sola cosa y de una sola disposición u operación.»

La única vía que conduce a la posesión de Dios es el conocimiento de la naturaleza y del hombre.
Las metamorfosis del mundo enseñan al clarividente y le reconducen al manantial universal de la vida.

El Mensaje Reencontrado II: 86-86'


Que esto os baste, ¡oh, buen Rey!, y os ruego que no me interroguéis más sobre este asunto. Pues los sabios que nos precedieron, hablaron de muchas operaciones, de muchos pesos y de muchos colores y llenaron sus escritos de alegorías en atención al vulgo, pero jamás mintieron sino que hablaron como creyeron oportuno que debían hablar y como entre ellos lo entendían, para ocultar su secreto y hacerlo ininteligible para los demás.

Labremos pacientemente el Libro y su cosecha nos enriquecerá y nos nutrirá en la paz del Único.
«Lo propio de los sabios del mundo es la profanación. Lo propio de los Sabios de DIOS es la revelación».
El falsario puede contrahacer la apariencia de la palabra santa, pero no podría imitar su contenido misterioso y viviente. ¡Oh, que se callen todos los que nos describen la luz santa que no han visto ni han tocado!

El Mensaje Reencontrado XVI: 65-65'