Versículo al azar

El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUEEL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.

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21 junio 2014

Hermanos Grimm

Sucedió que el gato se encontró en el bosque con el señor zorro. El gato pensó: “Es listo y experimentado, y está bien considerado en el mundo”, y se dirigió amablemente a él:

—Buenos días, querido señor zorro, ¿cómo os va? ¿Qué hacéis? ¿Qué tal os defendéis en estos tiempos tan difíciles?

El zorro, lleno de orgullo, contempló al gato de pies a cabeza y durante un buen rato no supo si contestarle o no. Finalmente dijo:

—Oh tú, atusa-bigotes, loco lleno de manchas, muerto de hambre y atrapa ratones, ¿cómo se te ha ocurrido? ¿Cómo te atreves a preguntarme a mí como me va? ¿Qué has aprendido tú? ¿Cuántas artes conoces?

—Yo solamente entiendo una, contestó modestamente el gato.

—¿Y qué arte es esa?, dijo el zorro.

—Cuando los perros corren detrás de mí, puedo saltar a un árbol y salvarme.

—¿Eso es todo?, dijo el zorro. Yo soy señor de más de cien artes y tengo un saco de mañas. Me das pena. Ven conmigo, que te voy a enseñar a escapar de los perros.

Mientras tanto, se acercaba un cazador con cuatro perros. El gato trepó rápidamente a un árbol y se sentó en la copa, donde las ramas y el follaje lo escondían por completo.

—¡Abrid el saco de las mañas, señor zorro, abrid el saco!, le gritó el gato.

Pero los perros ya lo habían cogido y lo sujetaban.

—¡Ay, señor zorro!, gritó el gato, habéis caído a pesar de todas vuestras artes. Si hubierais podido trepar como yo, no hubierais perdido la vida.

* * * FIN * * *

El sabio conoce muchas cosas, pero no posee ninguna.
El Sabio posee sólo una y conoce todas las demás.
Ascendiendo y descendiendo es como descubriremos el movimiento y el reposo de Dios.

El Mensaje Reencontrado XI: 44-44’


Fuente del texto (excepto nota comparativa): revista La Puerta nº 25-26.