Versículo al azar

El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUEEL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.

Seguir por email

Entrada destacada

Tao Te King - 20

XX Cuando se abandona lo aprendido, desaparecen las contrariedades. ¿Qué diferencia hay entre «¡eh!» y «¡oh!» ¿Qué distinción puede hac...

01 mayo 2013
(extractos del libro)

Emmanuel d'Hooghvorst

Sinopsis

Emmanuel d’Hooghvorst (Bruselas, 1914- Bruselas, 1999), conoció a Louis Cattiaux en 1949 gracias a una Etudes Traditionnelles sobre El Mensaje Reencontrado, a partir de entonces mantienen una intensa relación epistolar. Infatigable buscador, estudia con un rabino para aprender hebreo y arameo, también estudia árabe en la universidad de Bruselas. Más tarde se dedica a enseñar hebreo a un grupo de amigos a fin de estudiar con ellos los comentarios de los maestros de la cábala hebraica. Su obra literaria empieza hacia los años 70, y a partir de entonces no han dejado de aparecer numerosos artículos en las revistas de habla francesa La Tourbe des Philosophes y Le Fil d’Ariane.

Tras haber tratado temas en apariencia tan dispares como la tradición griega y latina, los cuentos de Perrault, los tarots, la cábala judaica y otros en el tomo I de El Hilo de Penélope, el barón d´Hooghvorst ofrece hoy a los lectores una selección de textos alquímicos que van de Ramon Lull a Barent Coenders van Helpen, titulada El Hilo de Penélope, tomo II. Este hilo no es sino la luz de naturaleza, el hilo luminoso, el don de Dios, el espíritu del sol que ilumina en la noche, que permite al discípulo del Arte poder descubrir los enigmas y discernir las trampas en la elaboración de la piedra. Dicho hilo recuerda tal vez el misterioso hilo de Ariadna que permitió a Teseo salir sano y salvo del dédalo de Creta, o también aquel hilo del medio, que debemos, según dicen, «asir». Este hilo es necesario al lector si desea penetrar los secretos de la filosofía, ya que, tal y como dice nuestro autor, «no hay cábala sin quymica, ni quymica sin cábala». Y si este hilo es la llave indispensable para abrir la puerta de la alquimia, podemos también suponer que la inspira. Al titular así el presente compendio alquímico, el autor evidencia la unidad de inspiración y de experiencia de todos los textos revelados.

La Tierra filosófica

Su tierra provendrá de la bendición del Señor, de los frutos del cielo y del rocío y del abismo subyacente, de las simientes de los frutos del sol y de la luna, de la cima de los antiguos montes, de las simientes de las colinas eternas [...] Deuteronomio XXXIII, 13 y sig.

Elucidación del testamento de Ramon Llull

¡Oh, hijos de la Sabiduría!, rechazad las tinieblas y las oscuridades de vuestro espíritu para entender el secreto de los secretos, que está oculto en nuestros libros por una admirable industria, y que sale aquí de un abismo para aparecer a la luz del día.

Tratatus Aureus atribuido a Hermes Trismegisto

Apiadado de su criatura, el Todopoderoso quiso liberarla de la muerte para restablecerla en el reino de la vida y envió este mismo Verbo que es su luz y vida al mundo, y así regeneró el mundo por segunda vez por este Verbo. El único donador y regenerador de vida siempre es el mismo Dios, fuera del cual no hay esperanza de salvación. Por esta regeneración una criatura nueva es hecha. Las cosas antiguas han pasado y he aquí que son hechas todas las cosas nuevas.

Medicina espagírica de Johann Paramund Rhumelius

Busca el centro del universo. Cuando lo hayas encontrado, purifícalo; cuando lo hayas purificado, disuélvelo; cuando lo hayas disuelto, cuécelo; cuando lo hayas cocido, hazlo madurar; cuando esté maduro, fíjalo; cuando esté fijado, hazlo fermentar y así obtendrás la gran medicina.

Carta sobre el secreto de la Gran Obra de Limojon de Saint-Didier

Como los defectos de una criatura sólo pueden ser reparados por aquello que es de su misma naturaleza, y como el aire es fuente y origen de todas las cosas, de ello resulta necesariamente que es la medicina universal.