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El Libro está dedicado al mejor de los pueblos

Versículos de El Mensaje Reencontrado A Dios no le interesa mucho nuestra situación en este mundo. Considera, más bien, el estado de...

Versículo al azar

El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUEEL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.
28 mayo 2011
El fuego es el inicio de todo.

Heráclito



Lo que ha sido desunido por el fuego sólo puede ser reunido por él.

El Mensaje Reencontrado


Sólo el que sabe conseguir la piedra filosofal comprende lo que se dice de la piedra.

Hortulano


El Libro es para quienes les es dado recibirlo. Es la justicia de Dios, que supera el entendimiento de los hombres.

El Mensaje Reencontrado

Sin el fuego nada se obra, así como no puede haber soldado sin armas.

Pitágoras



Quien cree llegar hasta Dios sin conocer al hombre y la naturaleza es más ignorante que una lombriz.


La naturaleza proporciona el alimento y es el fuego interior quien lo digiere y lo transmuta. Quien pretende hacerlo mejor no es más que un presuntuoso ignorante.

El Mensaje Reencontrado


Lo mismo que motivó su vida, motivó su muerte.

Anónimo



Según suba o descienda, el NOMBRE de Dios es una bendición o una maldición, pues tiene un anverso y posee un reverso. Así, el mismo NOMBRE puede producir la vida o hacer aparecer la muerte, según la manera en que se presente a nosotros y también según la manera en que nos presentemos a él.

El Mensaje Reencontrado


Más emblemas en: La Puerta
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24 mayo 2011

Himno a la Virgen de Montserrat

Rosa de abril, Morena de la sierra,
de Montserrat lucero,
iluminad la catalana tierra,
guiadnos hacia el Cielo.
Madre luminosa rodeada de tinieblas [...] Mostradnos la ruta que conduce al Sol bienamado.

Las plegarias del Padre y la Madre
El mensaje reencontrado

Con sierra de oro los angelitos serraron
esas colinas para haceros un palacio;
Reina del Cielo que los Serafines bajaron,
danos abrigo en vuestro manto azul.
«Se ha dicho que el color azul se parece al mar y que el mar se parece a la línea del firmamento, y que la línea del firmamento se parece al Trono de Gloria, este color es el fundamento de la visión».

Comentario de Nahmánides sobre Números XV, 37 a 41

Alba naciente de estrellas coronada,
Ciudad de Dios que soñó David,



Casa de Dios.

Letanías de la Madre y el Hijo
El mensaje reencontrado

Si te olvidare, Jerusalén, que mi mano derecha olvide su destreza. ¡Que mi lengua de adhiera a mi paladar sino te recordare, si no he de traer a la mente a Jerusalén durante mi mayor alegría!

Salmo 137

en vuestros pies la luna pone,
El sol sus rayos os da por vestido.
VII: 48' Consideremos el agua de nuestra roca y veremos brillar las estrellas, la luna y el sol en nosotros mismos.

XIII: 52 Únicamente el Sabio no se disfraza ni por fuera ni por dentro, pues sabe que el manto de la sombra protege naturalmente la luz del Señor.

XV: 41 La luz que encubre al Señor es como la vestidura y como la sombra luminosa del Perfecto, de la que debemos ser cubiertos si somos encontrados sencillos, fieles, amantes y puros como en el último día de la creación y como en el primer tiempo de nuestra vida nueva.

El mensaje reencontrado 

De los catalanes siempre seréis Princesa,
de los españoles Estrella de Oriente,
V: 36' La estrella de la mañana nos guía hasta la luna de suavidad y hasta el sol de fuerza.

El mensaje reencontrado

sed para los buenos pilar de fortaleza,
Árbol de vida.

Letanías de la Madre y el Hijo
El mensaje reencontrado

para los pecadores puerto de salvamento.
Isla de salvación.

Letanías de la Madre y el Hijo
El mensaje reencontrado

Dad consuelo a quien la patria añora,
sin ver jamás las cimas de Montserrat;
en tierra y mar oíd a quien os implora,
devolved a Dios los corazones que lo han dejado.
IV: 28' Nadie podría llegar hasta Dios sin pasar por la santa Madre universal.

El mensaje reencontrado 

Mística Fuente del agua de la vida,
I: 65' El barro del abismo, la humildad de la tierra y el velo de la muerte.
«La piedra fundamental y el agua de la resurrección».

El mensaje reencontrado 

manad del Cielo al corazón de mi país;
I: 44 El agua que lava y da la vida es un espíritu muy sutil que viene del cielo y se fija en la tierra.

El mensaje reencontrado 

dones y virtudes dejadle por florida;
Rosa de olvido. Eva olorosa.

Letanías de la Madre y el Hijo
El mensaje reencontrado

haced, por favor, vuestro paraíso.
XII: 3 El árbol de vida está plantado en el centro del jardín del paraíso, pero el árbol del conocimiento del bien y del mal crece encabalgado sobre el muro de la cerca.

El mensaje reencontrado 

¡Dichosos ojos, Maria, los que os vean!
XV: 46 Pero ¿qué importancia tiene esto para el que tiene la visión de la promesa asombrosa del Perfecto?

XXVII: 10 Buscábamos en el cielo la piedra gloriosa de la coronación, pero el Señor nos ha hecho ver la piedra humilde del fundamento que se encontraba a nuestros pies, a fin de que la recojamos en las tinieblas de la muerte y la llevemos a la luz de la vida.

El mensaje reencontrado 

¡dichoso el corazón que se abre a vuestra luz!
XIV: 42 Cuando estemos cansados de perseguirle con nuestra razón, deberemos decidirnos a atraerlo por la locura de nuestro amor, so pena de extinguirnos para siempre en la ceniza y en el agua muertas.

El mensaje reencontrado 

Rosal del Cielo, que los serafines recorren,
a mi oración dad vuestro perfume.
V: 94 La ciencia de Dios reviste una máscara aterradora a fin de alejar a los hombres pusilánimes.
Bajo el hedor de la muerte se oculta el perfume de la rosa.

El mensaje reencontrado 

Cedro gentil, del Líbano corona,
Árbol de incienso, Palmera de Sión,
Incienso incombustible.

Letanías de la Madre y el Hijo
El mensaje reencontrado

«El dios de los "millones de años" se pinta de azul (en los textos ilustrados) y todo su cuerpo está grabado con el signo del agua; de Nun. Es un dios-agua que lleva en su mano una rama de palmera, símbolo de la renovación»

Libro de los Muertos según S. Mayassis

el fruto sagrado que vuestro amor nos da
es Jesucristo, el Redentor del mundo.
«(El Árbol de la Vida) exhala un olor superior a cualquier perfume, y sus hojas, sus flores y su madera no se secan jamás; su fruto es hermoso y se parece a los racimos de la palmera».

El Libro de Henoch

Soy todo lo que ha sido, todo lo que es y todo lo que será, y jamás ningún mortal ha levantado mi velo.
El fruto que he engendrado ha sido el Sol.

Inscripción en el frontón del templo de Atenea, en Sais

II: 60' El agua sale de la tierra y vuelve a la tierra hasta que se abre la flor blanca y hasta la maduración del fruto púrpura.

El mensaje reencontrado 

Con vuestro nombre empieza nuestra historia
y es Montserrat nuestro Sinaí:
II: 73' Bajo la bestia, el Dios secreto, y en el barro, la perla oculta.

El mensaje reencontrado 

siendo para todos la escalera de la gloria
XVIII: 48 Subamos por la escalera del amor y del conocimiento sin vanas discusiones sobre la manera de empuñar los barrotes y sin vanos lamentos por lo que dejamos abajo.

El mensaje reencontrado 

esos peñones cubiertos de romero.
Rosa de abril, Morena de la sierra,
Soy negra pero bella, hijas de Jerusalén, como las tiendas de Cedar, como los pabellones de Salomón.
No os fijéis en mi negra tez, es el sol que me ha quemado.

Cantar de los Cantares

de Montserrat lucero:
iluminad la catalana tierra,
guiadnos hacia el Cielo."
Faro de los extraviados.

Letanías de la Madre y el Hijo
El mensaje reencontrado

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23 mayo 2011
(versículos de El Mensaje Reencontrado)


¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y cuando lo conseguís, hacéis de él un hijo de la gehena dos veces más que vosotros!

JESÚS


Lo propio de la verdad es que se basta a sí misma, quien la posee no intenta convencer a nadie.

La simplicidad y el amor, que se han vuelto ajenos a los hombres, hacen que la palabra más clara sea la más abandonada.

Hacer lo que no se predica y predicar solamente lo que se ha hecho.

No hay nadie por encima de quien conoce a Dios, excepto Dios mismo.

Permanecen ignorantes, orgullosos y estúpidos, Dios se burla de ellos y ellos engañan al mundo.

Cuando las iglesias y los estados se apoyan en la fuerza del mundo, se someten a la muerte, porque el poder de Dios les abandona.

Los que poseen el verdadero poder espiritual controlan sin esfuerzo el poder temporal, no obstante, la coacción y la violencia siempre les son ajenas.

Quisiéramos que no os preocuparais de acusar a quien os reprende, sino más bien que os disgustarais por predicar la verdad y no observarla.

Suscitando santos antes que sabios, mereceremos por fin un Sabio.

Quien está verdaderamente entregado a Dios no lleva ninguna marca especial que lo señale para ser venerado por la multitud.
Está desnudo y pobre en el mundo.

Cuando se busca a Dios no hay tiempo para ocuparse del mundo, de igual manera, cuando se corre tras el mundo no se puede reposar en el Único.

No hay mayor maldición que estar aherrojado en el orgullo del espíritu y en la grosería del sentimiento.

La locura aparente del secreto de Dios excluye a los orgullosos, a los codiciosos y a los impíos.

Muchos parecen estar fuera de la Iglesia y están dentro; muchos que parecen estar dentro, y están fuera.

AGUSTÍN

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16 mayo 2011
(extractos)

Esta cosa puede encontrarse por doquier: es piedra y no es piedra, es vil y valiosa, clara y preciosa, es obscura pero todos la conocen, no tiene más que un nombre pero tiene muchos: es el Esputo de la Luna.
I: 65. Lo que el mundo desprecia, lo que todos rechazan, lo que parece vil y sin valor: he aquí lo que el Sabio examina con cuidado.
65'. El barro del abismo, la humildad de la tierra y el velo de la muerte.
«La piedra fundamental y el agua de la resurrección».

I: 73'. El mundo prefiere el veneno fabricado antes que el agua natural del sol y de la luna.
«¡Oh individuos adormecidos de las multitudes agonizantes!, vuestro lamentable extravío no puede alegrar a los simples hijos de Dios, ¿despertaréis a la voz del Señor que os requiere de amores?»

El Mensaje Reencontrado

Y sabed que si ponéis el cuerpo al fuego sin vinagre, se quemará y corromperá.
XXIII: 41'. Antes de hervir la ropa sucia, es preciso ponerla en remojo, de lo contrario se cuece la mugre en lugar de quitarla, y el último estado es peor que el primero, pues la suciedad queda fijada en el tejido y ya no se puede quitar.

El Mensaje Reencontrado

Por mi Dios yo os juro que durante largo tiempo he buscado en los libros con la voluntad de arribar a esta ciencia y he rogado a Dios que me enseñase cual es la cosa, y cuando Dios me escuchó me mostró un agua limpia que yo conocí ser puro vinagre; después de esto, cuantos más libros leía más los entendía.
II: 44. Cuando el símbolo es una realidad, es imposible descubrirlo sin la ayuda de Dios.
44'. La evidencia del misterio ciega a los más sabios.

XV: 41. La luz que encubre al Señor es como la vestidura y como la sombra luminosa del Perfecto, de la que debemos ser cubiertos si somos encontrados sencillos, fieles, amantes y puros como en el último día de la creación y como en el primer tiempo de nuestra vida nueva.
41'. Una vez, diez veces, cien veces, el Libro no nos dirá nada, pero creamos que a la milésima vez nos hablará un poco y que, al final, nos aparecerá demasiado claro y evidente, es decir, imprudente en exceso.
41". Así, si el Libro nos fuera pesado por el peso de nuestro oro, si nos fuera contado por el número de nuestros días y si nos fuera medido a la medida de nuestra sangre, aún sería poca cosa respecto al don del Señor.

El Mensaje Reencontrado

Bonellus dijo: Sabed que nuestra agua no es agua vulgar, antes bien, es un agua permanente que busca sin descanso a su compañero, y cuando lo encuentra rápidamente lo coge. Él y ella tan sólo son una cosa.
VIII: 1. La espiritualización del cuerpo hace aparecer el agua y el aire que nos animan y mantienen.
La corporificación del espíritu engendra la tierra y el fuego que nos sostienen y multiplican.
¿Quién pesará la parte de cada cosa?
1'. El hombre sin la mujer es como una piedra en el fondo desecado de un torrente, y la mujer sin el hombre es como una nube extraviada sobre el mar.
«¿Quién hará la unión de los contrarios por medio de lo semejante?»

El Mensaje Reencontrado

Cuando vosotros plantáis y sembráis ¿Acaso no esperáis el fruto hasta el tiempo de su madurez? Por tanto ¿cómo pretendéis tener el fruto de este Arte en un tiempo tan escaso? Esto os lo digo para que luego no nos maldigáis, que en este Arte toda precipitación proviene del diablo, que intenta desviar a los hombres de sus buenos propósitos. Sed firmes y obedeced a vuestro maestro, como nosotros obedecemos al nuestro.
VI: 38'. Apliquémonos a los misterios de Dios desde el primer momento, ya que la purificación es dolorosa, el perfeccionamiento es largo y la unión divina, muy secreta.

El Mensaje Reencontrado

Pues nuestra piedra no puede ser hecha sino a partir de nuestra sola materia y nuestro único régimen.
XXXI: 41. ¿La luz de vida no ha salido de la unión del cielo y de la tierra? Y ¿las dos vías de Dios no se encuentran milagrosamente unidas en ella sola?
41'. Los profanos ignoran ambas, los medio instruidos las separan y las oponen; solamente los Sabios las juntan y las unen en la unidad de Dios.

El Mensaje Reencontrado

Sabed, todos vosotros que buscáis este Arte, que algunos filósofos, con objeto de ocultar esta ciencia han dicho que conviene hacerla en momentos determinados y observar las imágenes (celestes), pero yo te digo que esto no es necesario: no ayuda ni perjudica, pues la materia siempre está presta a recibir la virtud debida.
Y más claramente lo dice nuestro maestro cuando dice: nuestra medicina se puede hacer en todos los lugares, en todo tiempo, a todas horas y por todas las gentes y se la encuentra por todas partes y no se debe hacer nada.
XXXVII: 65. Estamos todos perdidos en este mundo mezclado de muerte, y nuestro final está inscrito en la inmundicia que nos habita.
65'. Así, perdidos por perdidos, ¿qué arriesgamos al consagrar nuestra pequeña prórroga de vida en buscar la salvación de Dios, que es lo único que puede salvarnos de la dispersión de la muerte?
65". ¿No es nuestro fundador quien nos dice estas palabras sorprendentes, trastornantes, pasmosas: «Todo esto está presente ante vuestros ojos y al alcance de vuestras manos, todos los días de vuestra vida. Velad, pues, para ver y rogad para conocer, antes de ser engullidos por la muerte»?

El Mensaje Reencontrado

Mas yo os digo que conozco esta cosa, que la he visto y he tocado y que sé la razón de ella y la razón está en todas partes, en las hierbas, en los árboles, en los hombres, en los ángeles y en toda naturaleza.
XI: 1'. Más vale parecer idiota alabando a Dios que pasar por inteligente negando la evidencia de la vida.

El Mensaje Reencontrado

Sócrates dijo: Sabed que los filósofos han llamado agua de vida a nuestra agua, y han dicho bien, pues si primero mata al cuerpo luego lo hace revivir y lo rejuvenece.
XXXI: 39. Hay que disolver antes de coagular.
39'. Es la ley del cielo y de la tierra.

El Mensaje Reencontrado

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14 mayo 2011

Las RAÍCES del árbol de vida...
Son como el TRIO VIL que une el cielo y la tierra.

El Mensaje Reencontrado


El espíritu del valle no muere. Se lo llama la hembra misteriosa. La puerta de la hembra misteriosa es llamada el origen del cielo y de la tierra. Continua y delicada, parece existir. Con el uso no se fatiga.

Su tierra provendrá de la bendición del Señor, de los frutos del cielo y del rocío y del abismo subyacente, de las simientes de los frutos del Sol y de la Luna, de la cima de los antiguos montes, de las simientes de las colinas eternas...»

Deuteronomio

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10 mayo 2011

Artefio

(extractos)

Nuestra agua también […] es llamada el medio del alma, sin la que nada ha de hacerse en este arte. Es un fuego vegetal, mineral y animal, que conserva los espíritus fijos del sol y de la luna, pero destruye y conquista sus cuerpos; pues destruye, trastorna, y cambia los cuerpos y las formas metálicas, haciéndoles no ser cuerpos sino un espíritu fijo.

Y por tanto nuestro secreto último, o más elevado es, por esta agua, hacer a los cuerpos volátiles, espirituales, y una tintura, tiñiente, que pueda tener ingreso o entrada en los cuerpos; pues hace que los cuerpos sean meramente espíritu, porque reduce los cuerpos duros y secos, y los prepara para la fusión, derritiéndolos o disolviéndolos; esto es, los convierte en un agua permanente o fija. [...] También convierte los cuerpos en la naturaleza de una sal fusible a la que los filósofos llaman "sal alebrot philosophorum", mejor y más noble que ninguna otra sal, siendo en su propia naturaleza fija y no sujeta a desvanecerse en el fuego. Es un aceite en verdad, de naturaleza cálida, sutil, penetrante, que se hunde a través y entra en los cuerpos; es llamado el elixir grande o perfecto, y el secreto escondido de los sabios investigadores de la naturaleza. Aquel que por tanto conozca esta sal del sol y de la luna, y su generación y preparación, y sepa después cómo mezclarla, y hacerla homogénea con otros cuerpos imperfectos, él en verdad conoce uno de los más grandes secretos de la naturaleza, y la única vía que conduce a la perfección.

La propiedad de nuestra agua es, por consiguiente, que derrite o disuelve al oro y la plata, e incrementa su tintura o color nativo. [...] es también el agua que blanquea, pues es blancura ella misma, y que revivifica, pues es un alma; y por consiguiente, como dice el filósofo, entra rápidamente en su cuerpo.

Pues es un agua viviente que viene a humedecer la tierra, a fin de que pueda germinar, y en su debida estación producir mucho fruto; pues todas las cosas que brotan de la tierra son cubiertas por el rocío y la humedad; es el agua procedente del rocío de mayo que limpia los cuerpos y como lluvia los penetra, y hace un solo cuerpo a partir de dos cuerpos. Este Aqua Vitae o agua de vida, estando correctamente ordenada y dispuesta con el cuerpo, lo blanquea y lo convierte o cambia en su color blanco, pues este agua es un vapor blanco, y por tanto el cuerpo es blanqueado con ella. Te corresponde por tanto blanquear el cuerpo, y abrir sus pliegues, pues entre estos dos, esto es entre el cuerpo y el agua, hay deseo y amistad, como entre el macho y la hembra, por la proximidad y semejanza de sus naturalezas. Cuán preciosa pues, y cuán gran cosa es este agua; pues sin ella nunca podría hacerse o perfeccionarse la obra.

Y en este sublimar, que convierte en puro y fino, el fuego debería ser suave; pues si en este sublimar con un fuego suave, los cuerpos no se purifican, y las partes groseras y terrestres de éstos (notad esto bien) no se separan de las impurezas de lo muerto, no seréis capaces de perfeccionar la obra. Pues no necesitas más que la parte fina y sutil de los cuerpos disueltos, que nuestra agua te dará, si procedes con un fuego suave y lento, separando las cosas heterogéneas de las cosas homogéneas, es decir las partes que no son de la misma naturaleza de las que lo son.
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