Entrada destacada

Las fábulas egipcias y griegas (1 de 8)

DESVELADAS Y REDUCIDAS A UN MISMO PRINCIPIO, CON UNA EXPLICACIÓN DE LOS JEROGLÍFICOS Y DE LA GUERRA DE TROYA   Dom Antoíne-Joseph Pern...

Versículo al azar

El Mensaje Reencontrado

Libro XXVIII

NI REVÉTUEEL BARRO

27. Si nos preguntan qué es el Libro, respondamos: una piedra sobre la cual se apoyan firmemente los creyentes y un manantial del cual extraen agua sin cesar.

27'. 36 opiniones conocidas simultáneamente.
36 oficios aprendidos de una vez.
36 cosas hechas al mismo tiempo.
36 luces vistas de repente.
36 deseos realizados en uno solo.
36 religiones reunidas en una fe.
05 octubre 2009

Prefiero equivocarme creyendo en un Dios que no existe, que equivocarme no creyendo en un Dios que existe -sostuvo-, porque si después no hay nada, evidentemente nunca lo sabré, cuando me hunda en la nada eterna; pero si hay algo, si hay Alguien, tendré que dar cuenta de mi actitud de rechazo. En definitiva sólo conozco dos tipos de personas razonables: las que aman a Dios de todo corazón porque lo conocen, y las que lo buscan de todo corazón porque no lo conocen.


Blaise Pascal


Tanto mérito hay en callar cuando se ha encontrado como en buscar cuando nada se conoce.

Dios abre los ojos a sus hijos y cierra la boca a sus amigos.

El Mensaje Reencontrado II: 10-10'

Leer más...
27 septiembre 2009
(versículos de El Mensaje Reencontrado)


El que está en el error intenta imponerlo a los demás. El que posee la verdad se esfuerza en aplicarla a sí mismo. Esta es la señal que no engaña.


Los hombres puros llegan hasta Dios sin clérigos ni sabios, pues ya son santos en el Señor, que les instruye como quiere, cuando quiere y donde quiere.


No hay salvación colectiva; esta es una creencia de mediocres y de perezosos.


Los muertos se reúnen para orar. Los vivos se aíslan para conversar con Dios.


Nadie buscará a Dios por nosotros. Es una creencia de perezosos y de cobardes.


Las religiones combaten entre sí cuando Dios es mal servido y mal amado.


Las disputas ponen de manifiesto el verdadero interés.
Leer más...
29 junio 2009

(Anotaciones de versículos de El Mensaje Reencontrado)

Lo primero es mejorar la salud. Para ello hay que respirar con la mayor frecuencia posible, honda y rítmica, llenando bien los pulmones, al aire libre o asomado a una ventana. Beber diariamente en pequeños sorbos, dos litros de agua, comer muchas frutas, masticar los alimentos del modo más perfecto posible, evitar el alcohol, el tabaco y las medicinas, a menos que estuvieras por alguna causa grave sometido a un tratamiento. Bañarte diariamente, es un habito que debes a tu propia dignidad.
III: 37'. (...) conseguiremos la gloria de Dios por medio del agua y del aire medios.
VIII: 1. La espiritualización del cuerpo hace aparecer el agua y el aire que nos animan y mantienen. (...)
XII: 60'. El aire puro y las hierbas amargas vuelven la sangre limpia.(...)
XVI: 47. Vayamos a visitar a los muertos, a los enfermos, a los prisioneros, a los desdichados, a los abandonados y, después de haberlos socorrido, consideremos en nosotros mismos el respiro del que aún gozamos y pongámonos de inmediato a la búsqueda de Dios, antes de que sea demasiado tarde.
XXII: 64'. (...) ¿Quién sacará provecho del respiro de hoy para fundir los ayeres en la sola realidad viva del único hoy de Dios?

II: 45'. Lo que está excesivamente cocido sólo contiene la muerte y sólo engendra la muerte.
XXVI: 55-56. Preservémonos de la multitud de drogas y medicamentos de los demasiado sabios, que matan el cuerpo.
Comamos y bebamos moderadamente, dando gracias al Señor que nos da la vida y que la mantiene.
Preservémonos de los juegos de azar y del alcohol de los demasiado codiciosos, que matan el espíritu.
XXXVII: 23-23’. Evitaremos todo alimento que se corrompe violentamente con infección, todo lo que es fabricado y falsificado por los hombres, y todo lo que se nos resiste porque no se ofrece por sí mismo. Así, no aumentaremos estúpidamente en nosotros y fuera de nosotros la pesada carga de la muerte.
Buscaremos todo alimento que se conserva naturalmente sin pudrirse, todo lo que es directo y natural, y todo lo que se ofrece por sí mismo, que venga de la tierra y del cielo, a fin de aumentar en nosotros el buen olor de vida que no perece. Así, prepararemos inteligentemente el día de la resurrección.

XXVI: 41. «Nada de mugre dentro, pero tampoco nada de mugre fuera». Más vale un santo purificado recubierto de barro que un malvado perfumado lleno de inmundicia, sin embargo, el Sabio se mantiene nítido por dentro y por fuera.

El Mensaje Reencontrado

Desterrar absolutamente de tu ánimo, por más motivos que existan, toda idea de pesimismo, rencor, odio, tedio, tristeza, venganza y pobreza.
XIX: 56'. Así pues, tengamos mucho cuidado con lo que pensamos y con lo que decimos, ya que si es el bien, el bien aparecerá y si es el mal, el mal vendrá igualmente.

El Mensaje Reencontrado

Huir como de la peste de toda ocasión de tratar a personas maldicientes, viciosas, ruines, murmuradoras, indolentes, chismosas, vanidosas o vulgares e inferiores por natural bajeza de entendimiento o por tópicos sensualistas que forman la base de sus discursos u ocupaciones. La observancia de esta regla es de importancia decisiva: se trata de cambiar la espiritual contextura de tu alma. Es el único medio de cambiar tu destino, pues este depende de nuestros actos y pensamientos. El azar no existe.
IV: 15. Toda desolación, todo odio y toda muerte se encuentran en las preocupaciones del mundo, en la frecuentación de los hombres vulgares y en la posesión exterior.
XIX: 3. Si frecuentamos a los brutos, los malvados, los astutos o los impíos, nos volveremos como ellos. Razón de más, si frecuentamos a Dios y a sus verdaderos amigos, también seremos hechos a su imagen y saborearemos la bebida de la vida pura.

XIX: 39'. Todo lo que pensamos, nombramos y hacemos se corporifica y se precipita hacia nosotros. Tengamos, pues, mucho cuidado con nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras acciones a fin de no crear nuestra propia desgracia sin saberlo.

XVIII: 69. Ya no hay azar y ya no hay duda para el que fija a Dios en espíritu y lo alberga dentro de su corazón. Ya no hay ni tribulaciones ni muerte para el que es uno con el Perfecto dentro de su luz santa.

El Mensaje Reencontrado

Haz todo el bien posible. Auxilia a todo desgraciado siempre que puedas, pero jamás tengas debilidades por ninguna persona. Debes cuidar tus propias energías y huir de todo sentimentalismo.
XX: 35. Ni un pensamiento, ni una mirada, ni una palabra, ni un gesto para el mal; así, éste no tomará cuerpo y vida en nosotros ni alrededor nuestro, y si aparece por efecto de la antigua falta, pensaremos el bien, veremos el bien, nombraremos el bien y realizaremos el bien, para que la luz de vida nos invada y sea lo único que subsista en nosotros y alrededor nuestro.

V: 28'. La santidad de los pueblos se manifiesta por el desapego y la simplicidad de los maestros.
IX: 18. La felicidad es tenerlo todo y no poseer nada; no estar apegado a nada, ni siquiera a uno mismo; es hacerlo todo y soportarlo todo por el amor del Único.
XL: 9. Practicaremos ciega y estúpidamente los consejos del maestro que nos dice que recemos por nuestros enemigos y bendigamos a nuestros perseguidores, que amemos, socorramos y soportemos a los demás y a nosotros mismos, que no juzguemos y no condenemos, que pidamos nuestra vida a Dios todos los días y que le demos gracias y le alabemos por este don inestimable, perdonando a todos y haciendo el bien en secreto, sin preocuparnos demasiado de los asuntos del mundo.

El Mensaje Reencontrado

Hay que olvidar toda ofensa, mas aún: esfuérzate por pensar bien del mayor enemigo. Tu alma es un templo que no debe ser jamás profanado por el odio. Todos los grandes seres se han dejado guiar por esa suave voz interior, pero no te hablará así de pronto, tienes que prepararte por un tiempo; destruir las superpuestas capas de viejos hábitos, pensamientos y errores que pesan sobre tu espíritu, que es divino y perfecto en si, pero impotente por lo imperfecto del vehículo que le ofreces hoy para manifestarse, la carne flaca.
XVIII: 61. Se necesita una generosidad loca y un amor insensato para perdonar y bendecir a nuestros enemigos, pero es necesaria una santa humildad para pedirles perdón por tener razón contra su odio y su ceguera.

XVIII: 24. Los que siembran el amor serán liberados por el amor. Los que siembran el odio serán aplastados por el odio. Con un poco de paciencia, la cosa es fácil de verificar en el mundo.
XIX: 47'. El templo del Señor es su gracia dentro de nuestro corazón, y el sacrificio es su amor por nosotros y es nuestro amor por él.

X: 40'. Quien adora a Dios en pensamiento y en acción no podría pecar, pues es el Señor quien habla y actúa en él.
XX: 44. ¿Quién estudiará el Libro y quién recorrerá la vía del Único?
«En la duda, remitámonos a Dios que nos habla por la voz interior y hagamos su voluntad, ya que conoce perfectamente la derecha, la izquierda y el medio del hombre».
XXIII: 14'. No estamos solos y abandonados en este mundo, basta con que escuchemos la voz que susurra en nuestros corazones y que examinemos atentamente lo que nos viene y lo que se aleja de nosotros, haciendo callar nuestras voluntades y nuestros juicios personales.

El Mensaje Reencontrado

Debes recogerte todos los días en donde nadie pueda turbarte, siquiera por media hora, sentarte lo más cómodamente posible con los ojos medio entornados y no pensar en nada. Esto fortifica enérgicamente el cerebro y el Espíritu y te pondrá en contacto con las buenas influencias. En este estado de recogimiento y silencio, suelen ocurrírsenos a veces luminosas ideas, susceptibles de cambiar toda una existencia. Con el tiempo todos los problemas que se presentan serán resueltos victoriosamente por una voz interior que te guiará en tales instantes de silencio, a solas con tu conciencia. Ese es el daimon de que habla Sócrates.
III: 88'. La plegaria inspirada constituye el medio, y Dios es la meta.
«Sentidos agudizados, músculos relajados, piernas dobladas, boca cerrada, soplo entrecortado, sangre purificada, cabeza vaciada, corazón apaciguado».
IV: 36. La plegaria espontánea, el reposo solitario, la meditación profunda, la alimentación sencilla y el movimiento mesurado mantienen el alma, el espíritu y el cuerpo del Sabio.
V: 90. La meditación desata el espíritu, libera el alma y purifica el cuerpo de los santos, pero espanta y mata a los hombres vulgares.
VI: 21. El Sabio no impone nada a nadie.
Perfecciona constantemente su ciencia en la contemplación de Dios y comunica prudentemente su enseñanza a quienes son capaces de recibirla.
XIII: 5. La contemplación de la unidad primera y última es lo que engendra la unión y la paz verdaderas.

El Mensaje Reencontrado

Debes guardar absoluto silencio de todos tus asuntos personales. Abstenerse, como si hubieras hecho juramento solemne, de referir a los demás, aun de tus más íntimos todo cuanto pienses, oigas, sepas, aprendas, sospeches o descubras. Por un largo tiempo al menos debes ser como casa tapiada o jardín sellado. Es regla de suma importancia.
XIX: 52'. Señor, enséñanos la humildad de tu santa búsqueda, colócanos una pesada carga sobre la espalda y tierra en la boca hasta que consideremos el tocón de donde hemos sido sacados y hasta que tu bendición nos libere del hedor del pecado y de la oscuridad de la muerte.
Señor, por compasión, haz que callemos y que no expliquemos nada profana y vanamente a nadie.

El Mensaje Reencontrado

Jamás temas a los hombres ni te inspire sobresalto el día de mañana.
XXXIII: 33', 40. Es verdaderamente difícil llegar a ser libre en Dios, es decir, sin deseos y sin preocupaciones mundanos, a fin de oír la enseñanza de Dios sin obstáculos.
Visitemos a los agonizantes y a los muertos a fin de tomar conciencia de la vanidad de nuestros deseos, de nuestras preocupaciones y de nuestros trabajos en el mundo.

El Mensaje Reencontrado

Ten tu alma fuerte y limpia y todo te saldrá bien.

Jamás te creas solo ni débil, porque hay detrás de ti ejércitos poderosos, que no concibes ni en sueños.
XV: 12. En efecto, no conocemos los ángeles que él suscita para guardar nuestras vías, ni los demonios que él autoriza para probar nuestros corazones. Dios libera a los que siguen su vía sin rebeldía y perdona a los que se arrepienten sinceramente.
A él pertenecen el juicio y la gloria.

El Mensaje Reencontrado


Si elevas tu espíritu no habrá mal que pueda tocarte.

El único enemigo a quien debes temer es a ti mismo.

El miedo y desconfianza en el futuro son madres funestas de todos los fracasos, atraen las malas influencias y con ellas el desastre.
XIII: 40'. El que puede unir a la penetración del espíritu el impulso del corazón y la pureza de la vida no conocerá la duda, ni el desespero, ni la muerte; pues Dios le dará de beber en el manantial de los vivos.
XXII: 64-64’. Mañana será oscuro, mañana hará frío, mañana estaremos muertos, mañana la resurrección y el juicio. ¿No veis que mañana se llama hoy? ¿No veis que hoy os agarra y os mata sin que hagáis otra cosa que correr delante de él con la esperanza estúpida de distanciarle?
¿Quién permanecerá en reposo y quién se hará el muerto, para que hoy pase sobre él sin agacharse para recogerlo y clavarlo en el tiempo? ¿Quién sacará provecho del respiro de hoy para fundir los ayeres en la sola realidad viva del único hoy de Dios?

El Mensaje Reencontrado


Si estudias atentamente a las personas de buena suerte, veras que intuitivamente, observan gran parte de las reglas que anteceden. Muchas de las que allegan gran riqueza, muy cierto es que no son del todo buenas personas, en el sentido recto, pero poseen muchas virtudes que arriba se mencionan. Por otra parte, la riqueza no es sinónimo de dicha; Puede ser uno de los factores que a ella conduce, por el poder que nos da para ejercer grandes y nobles obras; pero la dicha más duradera solo se consigue por otros caminos; allí donde nunca impera el antiguo Satán de la leyenda, cuyo verdadero nombre es el egoísmo. Jamás te quejes de nada, domina tus sentidos; huye tanto de la humildad como de la vanidad. La humildad te sustraerá fuerzas y la vanidad es tan nociva, que es como si dijéramos: pecado mortal contra el Espíritu Santo.
IX: 41'. Podemos alcanzar rápidamente a Dios muriendo al mundo y a nosotros mismos, y evitar así las experiencias absurdas que van de la felicidad disfrazada a la desgracia muy cierta.
XII: 45'. Utilicemos modestamente los bienes de este mundo a fin de no privarnos de lo necesario, por una parte; y a fin de no ser excluidos de la sobreabundancia de Dios, por otra.
XXIII: 10, 53'. ¿Cómo no desear locamente las cortezas de las cosas, que son los bienes de este mundo? Pero hacen falta demasiados trabajos, demasiadas mentiras y demasiados crímenes para adquirirlos y, cuando se han obtenido, son como un humo que se disipa en la noche.
Si deseamos la felicidad, empecemos por acaparar todo lo que es del mundo y continuemos renunciando a ello enteramente.

I: 67. No hay mayor castigo que ignorar a Dios en el mundo y no hay mayor alegría que conocerle en el corazón.
XII: 77. Después de haberse perdido en Dios, la mayor alegría consiste en reencontrarse en él.
«¿Quién se presentará puro y entero ante el Señor a fin de ser hecho uno con el Único?»

XVIII: 5. El maligno nunca dice su nombre francamente, prefiere ocultarse bajo una falsa identidad o bien dice «YO».
«La corteza».

III: 20'. Los sentidos privados del espíritu se arrastran miserablemente sobre la corteza terrestre, pero el espíritu sin los sentidos penetra hasta lo más hondo del cielo y de la tierra. Sin embargo, es el amor quien nos hace reposar en la única claridad.
IV: 25. La mezcla general se produjo por la interrupción ínfima de la contemplación de Dios por el hombre, que quiso conocer la Nada y el Todo comiendo el fruto mezclado de muerte.

XXV: 11-11’. Ciertos hipócritas nos predican la humildad con una pretensión tal, que no podemos evitar reírnos viéndolos agitarse en el barro donde se las dan de maestros triunfantes.
Luego, ya no reímos, porque de estos falsos humildes transpira una falsa dulzura, una falsa seguridad, una falsa humildad y una falsa sumisión, que son el hedor del demonio oculto bajo el velo de la falsa santidad.
XXVI: 37. Los creyentes vanidosos rechazan el nuevo mensaje, porque aún no han comprendido el antiguo, que conservan estérilmente enterrado en la muerte de las letras y de las piedras, en vez de encarnarlo en la vida de los espíritus y de los corazones.

El Mensaje Reencontrado

Leer más...
12 junio 2009

(Extractos con notas del Mensaje Reencontrado)

TABLA DE ESMERALDA DE HERMES TRISMEGISTO

TEXTO


  • Lo que está arriba es como lo que está abajo, y lo que está abajo es como lo que está arriba, para perpetuar los milagros de una sola cosa. 
  • Y como todas las cosas han sido por uno y han venido de uno por mediación, de este modo todas las cosas han nacido de esta cosa única por adaptación. 
  • El Sol es su padre y la Luna su madre, el viento lo ha llevado en su vientre y la tierra es su nodriza. 
  • El padre de todo el Telesma está aquí. 
  • Y su fuerza y su poder está completo si se convierte en tierra. 
  • Separarás la tierra del fuego, lo sutil de lo denso, con suavidad y habilidad. 
  • Él sube de la tierra al Cielo y de nuevo baja a la tierra y recibe la fuerza de las cosas superiores e inferiores. 
  • Obtendrás por medio de esto la gloria de todo el mundo y por eso toda oscuridad desaparecerá de ti. 
  • En esto está la fuerte fuerza de toda fuerza, pues vencerá toda cosa sutil y penetrará toda cosa sólida. 
  • Así fue creado el mundo 
  • de ese se harán y saldrán admirables adaptaciones de las que el medio está aquí 
  • y en esta ocasión, me llaman Hermes Trismegisto, al tener las tres partes de la Filosofía de todo el mundo. 
  • Completo es lo que he dicho de la operación del Sol. 

INTERPRETACIÓN

La Tabla de Esmeralda, que es una piedra verde, representa la primera materia de la obra; como el manto verde de mercurio, el Duenech verde de Ripleo, el León verde de Paracelso, el Sueño verde de Fabre... Es la Venus hermafrodita, Nereo, Arquelao, Neoptólemo, Sileno, Baco, Hilas, los Carneros, los Toros, los Dragones, las Serpientes, etc... Lo que está arriba es como lo que está abajo: son las alas colocadas en los pies de Mercurio y las que están sobre su cabeza. El alimento que Vulcano le administró hizo nacer las primeras; Júpiter, por mediación de Juno que es el aire, le dio las segundas; pero como el fuego Celeste representado por Júpiter y el fuego Central representado por Vulcano dependen de la misma raíz, y Vulcano antes de ser precipitado a la tierra estaba en los cielos, se debe concluir de ello que el fuego central procede del fuego vital celeste por la circulación eterna que Dios ha impuesto a este último y, por consiguiente, que lo que está arriba es como lo que está abajo.
I: 56'. Una sola semilla encierra todo el misterio del mundo. ¿Quién la hará reverdecer? y ¿quién la hará fructificar?

VII: 24. La gracia de Dios es como el agua celeste que hace reverdecerlo todo.

XXV: 31. No nos corresponde cortar la madera seca que estorba en el gran árbol de vida plantado en el mundo. La sangre nueva, que viene del cielo en sacrificio santo, hará reverdecer lo que ha permanecido vivo, y la leña muerta caerá por sí misma.

IV: 17'. Todo es en cuerpo y en espíritu.Todo está abajo y todo está arriba. Esto vive y se transforma perpetuamente.Todo es triple y doble y, sin embargo, único. Esto sube y esto baja.Todo es hembra por fuera y macho por dentro.

XV: 23'. Los pies de la humanidad aún están sanos, pero la cabeza está podrida y ciega. Así pues, hay que sembrar lo que está abajo a fin de que lo que está arriba sea curado y renovado, como antiguamente lo que estaba abajo fue salvado y blanqueado por lo que brillaba arriba en la pureza.

El Mensaje Reencontrado

Para perpetuar los milagros de una sola cosa: es decir que el fuego central y el fuego celeste han colaborado por igual en la formación del mercurio hermético. Este mercurio es esta cosa única con la que se pueden operar milagros y es muy apropiado, en efecto, para producirlos en todos los géneros.
II: 60. Los hombres ignorantes desprecian la tierra y el cielo que les han hecho nacer y que los nutren. Los hombres Sabios se esfuerzan en unir lo que es bajo con lo que es alto para hacer una sola cosa.

III: 7'. De saturno a la luna y al sol sólo hay una vía, que es la depuración paciente del cuerpo bruto hasta la unión del espíritu nítido con el alma perfecta.

III: 72-72'. Uno es como el agua movediza. El otro es como el oro impasible. De la unión del hombre y de la mujer nacerá el Universo glorioso.

El Mensaje Reencontrado

Y como todas las cosas han venido de uno por la mediación de uno: Todas las cosas, sin duda, vienen de uno; decir que todas las cosas vienen del primer caos por mediación del espíritu universal que se paseaba sobre las Aguas y por la voluntad de Dios de quien la naturaleza o espíritu universal es el instrumento inmediato que, al encontrarse colocado entre Dios y el caos, les ha servido de medio y de mediador, como dice Hermes; es por su mediación, en efecto, que se ha operado el desarrollo del caos.
I: 2'. El fin es como el principio, pero el medio nos ilumina.
«La Plegaria. La Estrella. La Piedra».

II: 77'. El comienzo en la tierra.
El medio en el agua del cielo.
El final del sol.

II: 82'. El Padre en el centro.
El Hijo en la periferia.
El Espíritu Santo entre ambos.
Todos en Uno siempre.

VIII: 1'. El hombre sin la mujer es como una piedra en el fondo desecado de un torrente, y la mujer sin el hombre es como una nube extraviada sobre el mar.
«¿Quién hará la unión de los contrarios por medio de lo semejante?»

XXXII: 26. Si juntamos lo más bajo con lo más alto por mediación de lo más medio, obtendremos el origen y el fin de todo lo que ha sido, de todo lo que es y de todo lo que será.

El Mensaje Reencontrado 

De este modo todas las cosas han nacido de esta cosa única por adaptación: Esta cosa única es el mercurio hermético que, siendo una porciúncula del alma actuante del Universo y la Naturaleza misma, actúa por igual sobre los tres reinos naturales porque se adapta y se especifica a cada uno de ellos en particular, según lo determinen las semillas de uno o el fermento de los otros; es lo que ha hecho decir a los Filósofos que en su mercurio estaba encerrada la virtud vivífica de los animales, la virtud vegetativa de las plantas y la virtud fermentativa de los minerales; y aunque estas tres virtudes no fueran más que una, se adaptaba por igual a los tres reinos.
II: 56'. El Espíritu opera ante todos. Pocos lo ven. Sólo uno lo capta y lo fija.

El Mensaje Reencontrado

El Sol es su padre y la Luna su madre: No es el astro del día ni el de la noche lo que hay que entender. Son el Sol y la Luna herméticos de los que Hermes ha querido hablar; el fuego vital es el Sol de los Sabios; el húmedo radical con el que se envuelve ese fuego es la Luna hermética. La unión de estas dos substancias forma el mercurio hermético, hijo de uno y otro; los sacerdotes egipcios han expresado lo mismo por Isis y Osiris, de los que Horus o el mercurio filosófico era el hijo.
I: 39. Dios por sí mismo produce la Madre, Dios por la Madre engendra al Hijo, el Hijo por la Madre multiplica a Dios.
Así, Dios no tiene comienzo ni fin.

XXXVI: 25-27. El Padre es quien nos lo da todo de su superabundancia, y el Hijo es su prodigioso don de vida manifestado hasta en este mundo de exilio.
El Padre sólo atrae hacia él su propia esencia y su propia substancia. Por lo tanto, debemos necesariamente convertirnos en Hijos de Dios para alcanzar la unidad del Uno.
Así, el hombre domina el alimento terrestre y lo transforma en él. Pero es dominado por el alimento celeste que lo transforma en Dios.
Lo que repetimos aquí a todos los creyentes es un gran misterio, pues es el misterio de Dios que habita la pureza de la vida liberada de la muerte.
Por lo tanto, sólo nos queda encontrar al maravilloso Señor descendido del cielo que ha dicho: «Comed, esta es mi carne; bebed, esta es mi sangre».

El Mensaje Reencontrado 

El viento lo ha llevado en su vientre: El viento no es más que el aire agitado. El viento, pues, ha llevado al mercurio hermético en su vientre porque el aire es la substancia que lo envuelve y que nos lo transmite.
VIII: 38. La santa Madre es ligera como el aire y cambiante como el agua.
El Padre sagrado es pesado como la tierra e inmutable como el fuego.
La unión de los cuatro engendra el triple Hijo, quien manifiesta la creación prodigiosa del Único.

El Mensaje Reencontrado 

Y la tierra es su nodriza: Ya hemos visto nacer al mercurio de los Sabios de Maya o de la tierra y hemos dicho que en las entrañas de su madre, el fuego Central o Vulcano le nutría; ese fuego central no es nada más que la tierra pura y sutil que elementa el globo terrestre y que es la causa de su fecundidad como veremos unas páginas más adelante. Es de esta tierra espiritual de la que Hermes quiere hablar.
II: 71'. La madre universal que existe por Dios, quien la modela a su gusto.
La fecundadora del cielo.
La fecundada de Dios.
La fecunda de la tierra.
«La verdad es una maldición para quienes se acercan a ella y no la reciben».

III: 78'. Sublime virgen revestida de terror.
Alimento vivo del mundo.
Nodriza del sol.
Santa Madre de los hombres.

VIII: 63. La vida eterna es la salida de uno mismo y la entrada de nuevo en Dios.
«La Madre luminosa es la substancia de todo lo que vive. El Padre brillante es la esencia de todo lo que se mueve».

El Mensaje Reencontrado

El padre de todo el Telesma está aquí y su fuerza y su poder está completo si se convierte en tierra: Es como si Hermes hubiera dicho: «El mercurio universal es el padre de todas las producciones naturales y está aquí porque el mercurio de los filósofos, que es su compendio, está aquí; y su fuerza y su poder serán completos si el artista consigue fijar ese mercurio y reducirlo a naturaleza de tierra es decir a piedra, que es la piedra de los Filósofos cuya fuerza y poder son, en efecto, incomprensibles.»
I: 26'. El hueso está oculto en la carne, la almendra se encuentra bajo la madera y el germen reposa en el agua nutricia.
«¿Quién separará la luz de las tinieblas?
Y ¿quién manifestará el fuego oculto del Señor?
¿Quién transformará la leche virginal en la consistencia corpórea del Hijo recién nacido?»

I: 49-49'. Los hombres rebeldes son como ratas cogidas en una trampa.
En su confusión delirante, se destrozan unos a otros y hieren su propia carne a causa de una rabia ciega y desesperada.
Se disputan los excrementos y dejan de lado el bálsamo. Transforman las piedras en humo, pero ¿quién transformará el humo en piedra santa?

El Mensaje Reencontrado 

Separarás la tierra del fuego, lo sutil de lo denso, con suavidad y habilidad: Es decir que hay que separar el mercurio de la naturaleza general de los vínculos de su primera coagulación o de su placenta, como ya nos hemos permitido decir, y separar de la tierra o de los elementos toscos que la absorben, el fuego central que reside en él; pero como las substancias aparentes de la materia caótica de los Sabios son la tierra y el agua, Hermes quiere también que se separe el agua de la tierra y que después de haberlas purificado a ambas, se las vuelva a unir.
XXI: 19'. Separa lo que está unido y las tinieblas te harán ver el comienzo de la obra.
Junta lo que está separado y la luz te conducirá al final de la obra divina, que es el sol glorioso.

El Mensaje Reencontrado 

Sube de la tierra al Cielo y de nuevo baja a la tierra y recibe la fuerza de las cosas superiores e inferiores: Esta operación tiene lugar en el vaso del artista y es el efecto de la circulación, por medio de la cual las propiedades de la substancia volátil se comunican, se mezclan y se confunden con las de la substancia fija que está en el fondo del vaso, como las propiedades de la parte fija se mezclan con las propiedades de la volátil; en la circunstancia de la que habla Hermes, son la tierra y el agua purificadas, representadas en el artículo precedente que para unirse deben experimentar esta circulación.
XI: 44'. Ascendiendo y descendiendo es como descubriremos el movimiento y el reposo de Dios.

XI: 54'. La única perfección es ascenso, descenso y reposo.

El Mensaje Reencontrado 

Obtendrás por medio de esto la gloria de todo el mundo y por esto la oscuridad desaparecerá de ti: Cuando se posee la piedra de los Filósofos se posee la llave de la Naturaleza entera, por medio de la cual nada en la Naturaleza puede ser escondido ni impenetrado. Un hombre así está tanto más por encima de sus semejantes cuanto que, independientemente de que la Naturaleza se vanaglorie de haberlo formado, nada en este mundo puede poner límites a la amplitud de su genio, a su inteligencia y a su penetración.
XII: 43'. Nos reuniremos con el tesoro de Dios y permaneceremos en su esplendor y en su paz para siempre.
«Únicamente el agua santa puede lavarnos de la mugre tenebrosa y hacernos revivir en la luz del Señor».

XIX: 52'. Señor, enséñanos la humildad de tu santa búsqueda, colócanos una pesada carga sobre la espalda y tierra en la boca hasta que consideremos el tocón de donde hemos sido sacados y hasta que tu bendición nos libere del hedor del pecado y de la oscuridad de la muerte.
Señor, por compasión, haz que callemos y que no expliquemos nada profana y vanamente a nadie.

El Mensaje Reencontrado 

En esto está la fuerte fuerza de toda fuerza; pues vencerá toda cosa sutil y penetrará toda cosa sólida: La piedra de los Filósofos produce, verdaderamente, los efectos anunciados por Hermes; fija y transmuta en oro, la plata viva que es la cosa sutil y transmuta los metales imperfectos en oro, penetrando entonces la cosa sólida.
I: 22'. Hemos de perder el apego por las formas creadas, pero con el propósito de poseer la creación en su substancia primera y en su esencia oculta. Y cuanto más aumente el reposo, más deberá aumentar la atención, a fin de sobrevivir a la disolución del agua y a la coagulación del fuego.
«No se escoge nada cuando se está muerto».

II: 41'. El agua disuelve todo tipo de cosas, pero el fuego sólo coagula una.

XXVI: 13-13''. Hay dos vías de retorno a Dios: ya sea la disolución en la vida universal y libre, ya sea la coagulación en ella.
La primera vía es enseñada por muchos y realizada por algunos. La segunda vía es enseñada por algunos y realizada por muy pocos.
El que las separa es ignorante.
El que las une es Sabio.

XXXII: 24'. La disolución se hará por el fuego, con gran sorpresa para el mundo, y será así radical y definitiva; y la coagulación se hará por el fuego y el agua unidos en la unidad del Uno.

El Mensaje Reencontrado


Así fue creado el mundo: Hermes ha querido decir con ello, como ya he observado, que la creación de la piedra de los Sabios parece ser una copia calcada de la creación del universo.
III: 17'. En el centro del Universo y en el corazón del hombre están contenidos los misterios de Dios.
¿Quién ahondará el abismo? ¿Quién manifestará la vida de la tierra? ¿Y quién consolidará el rocío del cielo?

IV: 6'. El estudio de la naturaleza y del hombre conduce al conocimiento del Universo divino.

El Mensaje Reencontrado 

De esto se harán y saldrán admirables adaptaciones: Es decir que la tierra de los Sabios no está limitada en su poder a la Naturaleza sublunar solamente, sino que puede ser adaptada de un modo útil y empleada para producir efectos sobrenaturales y para familiarizarse con la ciencia de la naturaleza celeste a la que conduce la Piedra de los Filósofos a los que la poseen, como veremos después en el tratado de la Cábala hermética.
XVI: 30'. Resurgiremos de la tierra, caminaremos sobre el agua, viajaremos en el aire y reposaremos en el fuego para asombro de todos y de nosotros mismos.

XVII: 23'. El santo Nombre del Señor es una magia todopoderosa en la boca del que cree y ama verdaderamente.

El Mensaje Reencontrado 

De las que el medio está aquí: El medio de alcanzar y conseguir por adaptación efectos más elevados que los que presenta la Naturaleza que impresiona nuestros sentidos, es la piedra de los Filósofos cuya materia y procedimientos están contenidos de un modo tan difuso como abstracto en la Tabla de Esmeralda.
XXXIV: 17. El reino de Dios no se construye con piedras y mortero, pues es la piedra y es el oro por excelencia que no necesita mortero ni talla.

El Mensaje Reencontrado 

Y en esta ocasión, me llaman Hermes Trismegisto, al tener las tres partes de la filosofía de todo el mundo: Este pasaje parece autorizar el sentimiento de ciertos Filósofos que han pretendido que el sobrenombre de Trismegisto no se había dado a Hermes más que porque había encontrado la piedra filosofal cuyas virtudes se extienden sobre los tres reinos naturales.
II: 88. Conocer los tres fundamentos hereditarios del hombre es poseer la ciencia.
El alma que viene de Dios, el espíritu que viene de los astros, el cuerpo que viene de la tierra.

El Mensaje Reencontrado 

Completo es lo que he dicho sobre la operación del Sol: Hermes entiende por la operación del Sol la obra hermética llevada hasta la piedra de los Filósofos que los Sabios han llamado Sol hermético que representa, en efecto, el último signo y el más completo del éxito de la operación.
IV: 27-27'. La separación y la reunión se realizarán por la reagrupación de las partes vivas y por el rechazo de la porción muerta.
La realización y el perfeccionamiento se operarán por la concentración de la luz y por las bodas últimas del cielo y la tierra.
En último lugar, todo descansó en el sol perfecto.
Así, la luz divina manifestó su noble origen.
Dios se contempló en el hombre y le dio su alma. Entonces, les recomendó no intentar conocer su límite, a fin de permanecer inmortales.

El Mensaje Reencontrado

Leer más...
25 febrero 2009

Todo el mundo sabe hoy que la luz que la Luna nos envía no es sino un préstamo de la del Sol, a la que viene a mezclarse la de otros astros. La Luna es por consecuencia el receptáculo u hogar común del que todos los filósofos han entendido hablar; ella es la fuente de su agua viva. Si queréis reducir en agua los rayos del Sol, escoged el momento en que la Luna nos los transmite con abundancia, es decir, cuando está llena o se aproxima a su pleno; tendréis por este medio el agua ígnea de los rayos del Sol y de la Luna en su mayor fuerza.

Recreaciones Herméticas, Bruno de Lansac(?)




33. Los hombres suspiran tras las estrellas sin saber que el sol rueda bajo sus pies y reposa a veces en sus manos de ciegos.
«La piedra bruta se convertirá en plegaria y la plegaria se convertirá en piedra preciosa».
33'. Todos ven el cielo al descubierto.
Algunos utilizan la influencia de las estrellas.
Un puñado capta la luz de la luna.
Pero sólo uno encarna la vida del sol perfectísimo.

El Mensaje Reencontrado III


Leer más...
31 enero 2009
Las santas Escrituras, que enseñan a salir de la muerte, aburren mortalmente a los muertos. Por el contrario, todo lo que les hunde en la muerte les apasiona y entusiasma sin medida.

Los apasionados de Dios encontrarán a Dios y su vida. Los apasionados del mundo encontrarán el mundo y su muerte agonizante.

«La frecuentación de Dios es lo que nos hará encontrar la paz de la casa de Dios».

Pocos humanos sienten curiosidad por la revelación del misterio de la caída y de la redención, pues pocos hombres han conservado el recuerdo y el sabor de la vida imperecedera y pura del comienzo.

Sólo obtendremos lo que deseemos y pidamos verdaderamente, pero sólo seremos colmados por la vida eterna corporificada en Dios.

Se nos ha ordenado creer y amar.

No se nos ha prohibido buscar y conocer, sino todo lo contrario.

La fe y el amor nos guardan con seguridad hasta el día del perdón. La investigación y el saber nos conducen, desde aquí abajo, a la vida eterna o bien a la muerte sin retorno.

¡Ay de los que se instalan en el barro de este mundo y se duermen en su mugre!, pues no verán lucir la luz del perfecto.

¡Ay de los que se olvidan en la ociosidad o en el trabajo, en el placer o en la desesperación!, pues su lote será la muerte de donde no se vuelve.

El Mensaje Reencontrado XXIV: 53-56'

Leer más...
30 enero 2009
1 Cuando era niño
vivía en mi reino en la casa de mi Padre,
2 y en la opulencia y abundancia
de mis educadores encontraba mi placer,
3 cuando mis padres me equiparon y
enviaron desde el Oriente, mi patria.
4 De las riquezas de nuestro tesoro
me prepararon un hato pequeño,
5 pero valioso y liviano
para que yo mismo lo transportara.
6 Oro de la casa de los dioses,
plata de los grandes tesoros,
7 rubíes de la India,
ágatas del reino de Kushán.
8 Me ciñeron un diamante
que puede tallar el hierro.
9 Me quitaron el vestido brillante
que ellos amorosamente habían hecho para mi,
10 y la toga purpúrea
que había sido confeccionada para mi talla.
11 Hicieron un pacto conmigo
y escribieron en mi corazón, para que no lo olvidara, esto:
12 “Si desciendes a Egipto
y te apoderas de la perla única
13 que se encuentra en el fondo del mar
en la morada de la serpiente que hace espuma
14 (entonces) vestirás de nuevo el vestido resplandeciente
y la toga que descansa sobre él
15 y serás heredero de nuestro reino
con tu hermano, el más próximo a nuestro rango.
16 Abandoné Oriente y descendí
acompañado de dos guías
17 pues el camino era peligroso y difícil
y era muy joven para viajar.
18 Atravesé la región de Mesena,
el lugar de cita de los mercaderes de Oriente,
19 y alcancé la tierra de Babel
y penetré en el recinto de Sarbuj.
20 Llegué a Egipto
y mis compañeros me abandonaron.
21 Me dirigí directamente a la serpiente
y moré cerca de su albergue
22 esperando que la tomara el sueño y durmiera
y así poder conseguir la perla.
23 Y cuando estaba absolutamente solo,
extranjero en aquel país extraño,
24 vi a uno de mi raza, un hombre libre,
un oriental,
25 joven, hermoso y favorecido,
26 un hijo de nobles,
y llegó y se relacionó conmigo
27 y lo hice mi amigo íntimo,
un compañero a quien confiar mi secreto.
28 Le advertí contra los egipcios
y contra la sociedad de los impuros.
29 Y me vestí con sus atuendos
para que no sospecharan que había venido de lejos
30 para quitarles la perla
e impedir que excitaran a la serpiente contra mí.
31 Pero de alguna manera
se dieron cuenta de que yo no era un compatriota;
32 me tendieron una trampa
y me hicieron comer de sus alimentos.
33 Olvidé que era hijo de reyes
y serví a su rey;
34 olvidé la perla
por la que mis padres me habían enviado
35 y a causa de la pesadez de sus alimentos
caí en un sueño profundo.
36 Pero esto que me acaecía
fue sabido por mis padres y se apenaron de mí
37 y salió un decreto de nuestro reino,
ordenando a todos, venir ante nuestro trono,
38 a los reyes y príncipes de Partia
y a todos los nobles del Oriente.
39 Y determinaron sobre mí
que no debía permanecer en Egipto,
40 y me escribieron una carta
que cada noble firmó con su nombre:
41 “De tu Padre, el Rey de los reyes,
y de tu Madre, la soberana de Oriente,
42 y de tu hermano, nuestro más cercano en rango,
para ti, hijo nuestro, que estás en Egipto, ¡Salud!
43 Despierta y levántate de tu sueño,
y oye las palabras de nuestra carta.
44 ¡Recuerda que eres hijo de reyes!
¡Mira la esclavitud en que has caído!
45 ¡Recuerda la perla
por la que has sido enviado a Egipto!
46 Piensa en tu vestido resplandeciente
y recuerda tu toga gloriosa
47 que vestirás y te adornará
cuando tu nombre sea leído en el libro de los valientes
48 y que con tu hermano, nuestro sucesor,
serás el heredero de nuestro reino».
49 Y mi carta, era una carta
que el Rey selló con su mano derecha,
50 para preservarla de los males, de los hijos de Babel
y de los demonios salvajes de Sarbuj.
51 Voló como un águila —la carta—,
el rey de los pájaros;
52 voló y descendió sobre mí
y llegó a ser toda palabra.
53 A su voz y alboroto
me desperté y salí de mi sueño.
54 La tomé, la besé,
quité su sello y la leí:
55 y se acordaban con lo escrito en mi corazón,
las palabras escritas en la carta.
56 Recordé que era hijo de reyes,
y libre por propia naturaleza.
57 Recordé la perla,
por la que había sido enviado a Egipto,
58 y comencé a encantar
a la terrible serpiente que produce espuma.
59 Comencé a encantarla y la dormí
después de pronunciar sobre ella el nombre de mi Padre,
60 y el nombre de mi hermano
y el de mi madre, la reina de Oriente;
61 y capturé la perla
y volví hacia la casa de mis padres.
62 Me quité el vestido manchado e impuro
y lo abandoné sobre la arena del país,
63 y tomé el camino derecho hacia
la luz de nuestro país, el Oriente.
64 Y mi carta, la que me despertó,
la encontraba ante mí, durante el camino,
65 y lo mismo que me había despertado con su voz
me guiaba con su luz.
66 Pues la (carta) real de seda
brillaba ante mí con su forma
67 y con su voz y su dirección
68 me animaba y atraía amorosamente.
69 Continué mi camino, pasé Sarbuj,
dejé Babel a mi lado izquierdo.
70 Y alcancé la gran Mesena,
el puerto de los mercaderes,
71 que está sobre el borde del mar.
72 Y mi vestido de luz, que había abandonado,
y la toga plegada junto a él,
73 de las alturas de Hyrcania
mis padres me los enviaban,
74 por medio de sus tesoreros,
a cuya fidelidad se los habían confiado,
75 y puesto que yo no recordaba su dignidad
ya que en mi infancia había abandonado la casa de mi Padre,
76 de improviso, como los enfrentara,
el vestido me pareció como un espejo de mí mismo,
77 Lo vi todo entero en mí mismo,
y a mí mismo entero en él,
78 puesto que nosotros éramos dos diferentes
y, no obstante, nuevamente uno en una sola forma.
79 Y a los tesoreros igualmente,
quienes me lo traían, los vi en semejante manera,
80 ya que ellos eran dos, aunque como uno,
puesto que sobre ellos estaba grabado un único sello del Rey,
81 quien me restituía
mi tesoro y mi riqueza por medio de ellos,
82 mi luminoso vestido bordado,
que estaba ornado con gloriosos colores,
83 con oro y con berilos,
con rubíes y ágatas
84 y sardónices de variados colores,
también había sido confeccionado en la mansión de lo alto
85 y con diamantes,
habían sido festoneadas sus costuras.
86 Y la imagen del Rey de los reyes
estaba pintada en todo él,
87 y también como los zafiros
rutilaban sus colores.
88 Y nuevamente vi que todo él
se agitaba por el movimiento de mi conocimiento,
89 y como si se preparase a hablar
lo vi.
90 Oí el sonido del canto
que musitaba al descender,
91 diciendo: “Soy el más dedicado de los servidores
que se han puesto al servicio de mi Padre,
92 y también percibí en mí
que mi estatura crecía conforme a sus trabajos”.
93 Y en sus movimientos reales
se extendió hasta mí,
91 y de las manos de sus portadores
me incitó a tomarlo.
95 Y también mi amor me urgía
para que corriera a su encuentro y lo tomara.
96 y así lo recibí
y con la belleza de sus colores me adorné.
97 Y mi toga de colores brillantes
me envolvió todo entero,
98 y me vestí y ascendí
hacia la puerta del saludo y del homenaje;
99 incliné la cabeza y rendí homenaje
a la Majestad de mi Padre que lo había enviado hacia mí,
100 porque había cumplido sus mandamientos
y él también había cumplido su promesa,
101 y a la puerta de sus príncipes,
me mezclé con sus nobles;
102 pues se regocijó por mí y me recibió,
y fui con él en su reino.
103 Y con la voz de la oración
todos sus siervos le glorifican.
104 Y me prometió que también hacia la puerta
del Rey de los reyes iría con él,
105 y llevando mi obsequio y mi perla
aparecía con él ante nuestro Rey”.

Fin del himno que cantó en prisión el apóstol Judas Tomás.


Leer más...