Nuestra hermana Sofía es la que descendió de una manera inocente, para devolverle lo que le faltaba. Por esta razón fue llamada Vida, esto es la Madre de los vivientes.
Evangelio de la Verdad
Los apóstoles dijeron a los discípulos: «que toda nuestra ofrenda se procure sal a sí misma». Ellos llamaban «sal» a [la Sofía], (pues) sin ella ninguna ofrenda [es] aceptable.
Evangelio según Felipe
VI: 29. Utilizar prudentemente los bienes y soportar los males de este mundo permite recoger el agua del cielo y amontonar la sal de la tierra.
XIX: 28". ¿Quién se lavará en el fuego y en el agua a fin de volver a ser puro y blanco como la sal de la vida?
El Mensaje Reencontrado
