XVII
El mejor gobernante es aquel de cuya existencia la gente apenas se entera.
Después viene aquel al que se le ama y alaba.
A continuación, aquel al que se teme.
Por último, aquel al que se desprecia y desafía.
Si eres desconfiado, otros desconfiarán de ti.
El Sabio pasa desapercibido y ahorra las palabras.
Cuando su tarea ha sido cumplida y las cosas han sido acabadas, todo el mundo dice: "¡Somos nosotros los que las hemos hecho!"
Lao Tse
Los padres, que hacen todo el trabajo en la casa, dejan que los niños crean que su ayuda es indispensable, cuando de hecho no hacen más que estorbarlos y retrasarlos en su tarea. Y los padres incluso dejan creer a sus hijos que ellos solos han hecho todo el trabajo; y el orgullo de los niños hace sonreír a los mayores, que saben muy bien en qué caos caería la casa si no estuvieran allí para mantenerla en orden.
Así pues, Dios hace todo el trabajo en nosotros y cuando con nuestros esfuerzos creemos ayudarle, no hacemos más que contrariarle y retrasarle, pero él también sonríe paternalmente y nos deja creer que somos útiles para no desanimar nuestra buena voluntad naciente; ya que, cuando hayamos crecido en la fe y en el amor de Dios, podremos ayudarle escuchando su palabra en nuestros corazones y manifestándola en el mundo.
El Mensaje Reencontrado XXII: 67-67'
