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Tao Te King - 14

XIV


¡Míralo, pero no puedes verlo!
Su nombre es Sin-Forma.
¡Escúchalo, pero no puedes oírlo!
Su nombre es Inaudible.
¡Agárralo, pero no puedes atraparlo!
Su nombre es Incorpóreo.
Estos tres atributos son insondables; por ello, se funden en uno.
Su parte superior no es luminosa: su parte inferior no es oscura.
Continuamente fluye lo Innombrable, hasta que retorna al más allá del reino de las cosas.
La llamamos la Forma sin forma, la Imagen sin imágenes.
Lo llamamos lo indefinible y lo inimaginable.
¡Dale la cara y no verás su rostro!
¡Síguelo y no verás su espalda!
Pero, provisto del Tao inmemorial, puedes manejar las realidades del presente.
Conocer los orígenes es iniciarse en el Tao.

Lao Tse


El Señor es cruel, pues se burla incluso de sus santos. Los sumerge en las tinieblas, los ridiculiza, los humilla hasta que sean como cadáveres entre sus manos milagrosas que dan la vida a los muertos.
Estemos atentos a los despreciados, a los débiles y a los sencillos, ya que, a menudo, el Señor se mueve y germina misteriosamente en ellos.
«¡Oh, santa humildad!, ¡oh, santo barro del abismo!, ¡oh, santo caos del comienzo!»
El Mensaje Reencontrado XXI: 33-33'