Lleva contigo un viático para el viaje.
El amor hace que parezcan fáciles muchas cosas que
resultaban difíciles a la razón.
Mañana y tarde repite el nombre del Amigo,
busca al Amigo durante la noche y al nacer la aurora.
Si Él dice cien veces: «tú no Me verás»,
permanece atento a la visión,
hasta que alcances el lugar que no puede conseguir
el pie de las imaginaciones ni la escalera de los
pensamientos.
El amor hace que parezcan fáciles muchas cosas que
resultaban difíciles a la razón.
Mañana y tarde repite el nombre del Amigo,
busca al Amigo durante la noche y al nacer la aurora.
Si Él dice cien veces: «tú no Me verás»,
permanece atento a la visión,
hasta que alcances el lugar que no puede conseguir
el pie de las imaginaciones ni la escalera de los
pensamientos.
Hâtef Isfahâni (s.XVIII)
Extraído de la revista La Puerta nº 51, El arte de la hermenéutica.
